En las fronteras del Imperio se extiende una provincia desnuda y mineral donde el frío, la escarcha y el ritmo lento de los largos inviernos parecen adormecer a los habitantes de un pequeño pueblo.
Una mañana, el párroco es descubierto con la cabeza aplastada por una piedra. ¿Cuál fue la naturaleza del crimen? ¿Quién podía tenerle tanto rencor en una ciudad donde, hasta entonces, las comunidades religiosas habían vivido en armonía?
La investigación es confiada a Nurio, el policía que demasiado a menudo se deja llevar por sus pasiones y que desprecia a Baraj, su adjunto, un gigante distinguido con alma de poeta. Pero ¿tiene interés el Imperio en que se descubra al verdadero asesino? Cuando se abusa de los pueblos y los Estados, ¿cómo se escribe o se reescribe la Historia? ¿Y qué pueden hacer los seres humanos ante su impetuoso curso?
¿Cuáles son los sabores que quedan grabados en nuestra memoria?
Los recuerdos vuelven a Julien a fuego lento ahora que debe despedirse de su padre. De él heredó su pasión por la cocina, aunque teme que ya nunca sabrá por qué, siendo uno de los chefs más talentosos, Henry no quiso que su hijo siguiera sus pasos. Tampoco hablaron jamás de por qué la madre de Julien los abandonó de manera repentina, ni de qué fue del apreciado cuaderno de recetas donde el chef guardaba los secretos de sus platos.
Ese cuaderno obsesiona a Julien y está decidido a encontrarlo. Entre sus páginas se esconden los sabores y aromas que marcaron su infancia, pero lo que él no puede imaginar es que su búsqueda podría develar muchos más secretos que los culinarios.
Skye creía que quedarse atascada ante la página en blanco era el peor escenario posible. Poco podía imaginar que su bloqueo de escritor acabaría con una adivina con intenciones cuestionables, una pluma mágica y un puñado de novelas inacabadas.
Pero las reglas son claras: debe resolver cada uno de sus romances antes del próximo Beltane o atenerse las consecuencias. Y conforme la noche de fuego y flores se aproxima, la magia decide darle un último empujoncito: si no es capaz de encontrar la inspiración para sus historias, deberá vivirlas en primera persona.
Atrapada entre mundos de fantasía y aventuras, la escritora se verá obligada no solo a enfrentarse a los conflictos de sus personajes, sino también a sus propios sentimientos. Porque mientras Jack y Gavin reclaman su lugar en la historia y en su corazón, Skye descubrirá que, si bien la imaginación es la clave para crear mundos, el amor es el motor de todos los universos.
El tiempo corre, la magia espera... y el final aún no está escrito.
Llega el esperado final de la bilogía Amor en borrador.