El pasado nunca muere, solo cambia de rostro.
Un thriller psicológico donde los secretos familiares y el miedo dictan el destino de sus personajes.
Como cada sábado, desde que decidió que su trabajo de fin de grado en Criminología versaría sobre la hibristofilia, esa rara patología que designa la atracción por criminales violentos, Olivia visita en la Prisión de Soto del Real a Pedro Díaz, autor de los asesinatos de tres jóvenes el día que cumplían la mayoría de edad. El mismo sábado que Pedro confiesa a Olivia que había perpetrado otros crímenes anteriores, Inés, la mujer de Pedro y madre de sus dos hijos, Alicia y Adrián, aparece asesinada en su casa. Los inspectores de Homicidios Virginia Lambert y Román Presedo serán los encargados de investigar un crimen que se complicará con el secuestro de Alicia, precisamente el día de su decimoctavo cumpleaños. Ambos sucesos tienen el inconfundible olor de la venganza.
Los disturbios de Muzaffarnagar, una serie de episodios de violencia comunal que tuvieron lugar en el estado de Uttar Pradesh en 2013, no fueron mucho más cruentos ni de mayor escala que otros acontecidos anteriormente en la India: varias víctimas mortales y decenas de miles de habitantes forzados a dejar su tierra. Es algo que ya ocurrió en el pasado y que probablemente volverá a ocurrir, ver a hindús y musulmanes enfrentándose con armas de fuego y espadas, espoleados por discursos de odio y retahílas de acusaciones mutuas. Cuando abundan las consignas religiosas, la verdad se convierte en algo inasible.
En El disturbio eterno, Joe Sacco recorre todo Uttar Pradesh para hablar con cargos gubernamentales, líderes políticos, cabecillas locales y, sobre todo, con las víctimas, mayoritariamente campesinos sin tierras. Su objetivo es comprender estos disturbios bajo el prisma de la violencia política. En el proceso, investiga las raíces de los enfrentamientos y se pregunta por algunos hechos centrales: ¿puede el salvajismo convivir con una democracia? ¿son las turbas y no los líderes quienes deciden el curso de los acontecimientos? ¿cómo pueden coexistir relatos tan distintos sobre lo sucedido? ¿cómo logran esconder los violentos su participación en esos actos homicidas?
Publicada en 1846, “El doble” constituye un caso sumamente representativo de esa clase de creaciones que, adelantadas a su tiempo, acaban siendo consagradas por la posteridad. Partiendo de un tema literario tradicional –el de la persona que trata de salvaguardar su dignidad ante una burocracia avasalladora y despreciativa–, y combinándolo, a través del patético personaje de Yakov Petrovich Goliadkin, con el tema del desdoblamiento de la personalidad, en esta novela el genio literario de Fiódor Dostoyevski (1821-1881) no sólo supera la mera tragedia grotesca, sino que extrae de ella posibilidades tan insospechadas como espeluznantes...