El jugador documenta el descenso a los infiernos de la adicción al juego, de la expatriación forzosa y de los amores destructivos e imposibles. Dostoyevski nunca incorporó tantos elementos autobiográficos a una novela suya, lo cual la hace más terrible y descorazonadora, si cabe. El jugador es una novela intensa, apasionante y repleta de humor. Sin duda, una de las cumbres literarias del realismo psicológico ruso.
Escrita por Dostoyevski en un tiempo récord para saldar una deuda y no perder los derechos de autor de su obra posterior, El jugador documenta el descenso a los infiernos de la adicción al juego, de la expatriación forzosa y de los amores destructivos e imposibles. Dostoyevski nunca incorporó tantos elementos autobiográficos a una novela suya, lo cual la hace más terrible y descorazonadora, si cabe.
Alekséi Ivánovich es el joven preceptor de la familia del general Zagorianski. Está enamorado de la hijastra de éste, lo que le lleva a actuar con una total falta de voluntad: se juega todo su dinero a la ruleta, pues cree que así logrará agradar a la joven. Pero la abuela de ésta también se jugará su fortuna en el casino y lo perderá todo, dejando a la familia entera en una grave situación económica.