La novela, que narra las aventuras de una muchacha llamada Dorothy Gale en la tierra de Oz, es una de las historias más conocidas de la cultura popular norteamericana y se ha traducido a muchos idiomas. Gracias al gran éxito de El maravilloso mago de Oz (título acortado más adelante como El mago de Oz) L. Frank Baum escribió trece libros más sobre la tierra de Oz.
Era conocido como el hechicero, el mago del Kremlin. El enigmático Vadim Baranov fue productor de reality shows antes de convertirse en el asesor más cercano a Putin. Tras su renuncia, las leyendas sobre él se multiplican, sin que nadie sea capaz de distinguir lo verdadero de lo falso. Hasta que una noche, le confía su historia al narrador de este libro.
Este relato ficticio nos sumerge en el corazón del poder ruso, donde aduladores y oligarcas se involucran en una guerra abierta, y donde Vadim, ahora el principal manipulador del régimen, convierte a todo un país en un escenario político de vanguardia. Sin embargo, no es tan ambicioso como los demás: enredado en el funcionamiento cada vez más oscuro y secreto del régimen que ha contribuido a construir, hará cualquier cosa para salir guiado por la memoria de su abuelo, un excéntrico aristócrata que sobrevivió a la revolución, y la fascinante y despiadada Ksenia, de quien se ha enamorado.
Portnoy, mal de [llamado así por Alexander Portnoy (1933- )]: trastorno en el que los impulsos altruistas y morales se experimentan con mucha intensidad, pero se hallan en perpetua guerra con el deseo sexual más extremado y, en ocasiones, perverso.
Al respecto dice Spielvogel: «Abundan los actos de exhibicionismo, voyeurismo, fetichismo y autoerotismo, así como el coito oral; no obstante, y como consecuencia de la "moral" del paciente, ni la fantasía ni el acto resultan en una auténtica gratificación sexual, sino en otro tipo de sentimientos, que se imponen a todos los demás: la vergüenza y el temor al castigo,sobre todo en forma de castración» (Spielvogel, O., «El pene confuso», Internationale Zeitschrift für Psychoanalyse, vol. XXIV, p. 909). Spielvogel considera que estos síntomas pueden remontarse a los vínculos que hayan prevalecido en la relación madre-hijo.