Hace seis años, Camden Daniels regresó de la guerra sin su hermano menor. Desde entonces, nadie en el pequeño pueblo de Alba, Colorado, ha podido perdonarlo —mucho menos su padre. Dolido y marcado por la culpa, Camden se marchó, prometiéndose no volver jamás. Pero un mensaje desesperado lo obliga a regresar. Y con el regreso, también vuelven la traición, el dolor… y la certeza de que algunos fantasmas del pasado no se quedan atrás. Allí, en medio de recuerdos que arden, lo espera la única persona que aún ama: Willow. La mujer que jamás podrá tener, porque en este pequeño pueblo descansan secretos que nunca debieron ver la luz y que hacen su amor imposible.
Una emotiva historia de amor prohibido, traición familiar y redención. Una novela que nos confronta con la pregunta más difícil: ¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar por aquellos a quienes amamos… y que más nos necesitan?
Londres, noviembre de 1941. Tras la salida de la formidable Henrietta Bird de la revista Woman's Friend, las cosas están mejorando para Emmeline Lake mientras asume el desafío de convertirse en una joven columnista de consejos en tiempos de guerra. Su relación con su novio Charles va viento en popa, mientras que Bunty, su mejor amiga, todavía se recupera de las secuelas de los bombardeos alemanes en territorio inglés, procurando mirar valientemente hacia el futuro.
Cuando el Ministerio de Información pide a las revistas de Gran Bretaña que ayuden a reclutar a mujeres trabajadoras como soporte en la contienda bélica, Emmy decide dar un paso al frente y ayudar. Sin embargo, ella y Bunty conocerán a una joven que les mostrará los desafíos reales a los que se enfrentan las trabajadoras de guerra y Emmy deberá abordar el dilema de si cumplir con su deber profesional o bien apoyar con sus amigas, algo que cambiará su vida para siempre.
Tan conmovedora y tierna como Querida señora Bird, esta novela es una celebración de la amistad, un testimonio de la fuerza de las mujeres y de la importancia de ayudarse mutuamente, siempre, y también, en los momentos más difíciles.
Con la llegada del verano, Zaira deja de lado su faceta de maestra para echar una mano en el chiringuito que su familia regenta en la playa de Benalmádena. Son los meses de más trabajo, pero también de más beneficio para sus primos, con los que mantiene una estrecha relación desde que se quedaron huérfanos.
Sin embargo, una oleada de racismo sacude a esta familia gitana cuando uno de sus miembros es acusado de un grave delito. Con el apoyo de sus parientes y amigos, Zaira tratará de dilucidar la verdad y proteger a quien más quiere de ese odio irracional y descontrolado que los amenaza sin piedad.
Con estos dos relatos Stephen King accede a los niveles más profundos -y más inquietantes- de la mente humana.
«Esperanza, primavera eterna»: a los veinte años le internaron en prisión, y ahora se encarga de conseguir a los otros internos todo lo que le soliciten, sea lo que sea. También es capaz de concebir el plan más increíble para lograr escapar, aunque tenga que recurrir a la mismísima Rita Hayworth...
En este relató se basó Frank Darabont para su famosa película Cadena perpetua.
Dos terroríficas historias que confirman a Stephen King como un maestro indiscutido en reflejar esa barrera invisible donde se traspasan los límites de la razón, la moral o el bien para dejar paso al instinto más primitivo, donde el hombre da rienda suelta a las pasiones más inconfesables e inquietantes, pero no por ello menos reales.
«El otoño de
Un mundo de fantasía en el que historia y magia se entrelazan de manera prodigiosa
Por la autora de JONATHAN STRANGE Y EL SEÑOR NORRELL
Tras las verdes colinas y los bosques silenciosos se ocultan confines misteriosos, más allá de los cuales la realidad se pliega en formas mágicas y llenas de peligros. Los protagonistas tienen que verselas con seres traviesos y maliciosos que se divierten alterando el sentido y el orden de las cosas. En estos ocho relatos, los magos y las hadas se entrometen en las vidas absolutamente anodinas de párrocos locales y princesas engreídas, así como en el destino de figuras históricas como María Estuardo, reina de Escocia, o el duque de Wellington.