La ciencia ficción de Clark Ashton Smith, también calificada como «science fantasy», presenta una combinación de horror y ciencia, una amalgama de géneros que en el caso de Lovecraft dio lugar al horror cósmico.
Con CAS, la aventura planetaria, el «space opera» y las convenciones más «pulp» del género son tan solo una suerte de disfraz, de ingredientes con los que hacer pasar sus principales obsesiones que convierten la extraña ciencia ficción de Smith en una isla perdida, un peculiar y demencial universo que evade cualquier fácil etiqueta.
Sus ciclos narrativos de lejanas tierras perdidas en los abismos del tiempo –ya sea en el pasado prehistórico, el histórico y medieval o en el futuro postapocalíptico– ponen en evidencia su absoluto nihilismo fatalista y humor negro, sirviéndose de un estilo literario sofisticado y decadente.
Toda era tiene que llegar a su fin.Ha dado comienzo una estación de desenlaces.Empieza con una gran grieta roja que recorre las entrañas del único continente del planeta, una grieta que escupe una ceniza que oculta la luz del sol.Empieza con la muerte, con un hijo asesinado y una hija perdida.Empieza con una traición, con heridas latentes que comienzan a supurar.El lugar es la Quietud, un continente acostumbrado a la catástrofe en el que la energía de la tierra se utiliza como arma. Y en el que no hay lugar para la misericordia.
Durante mil años han caído las cenizas y nada florece. Durante mil años los skaa han sido esclavizados y viven sumidos en un miedo inevitable. Durante mil años el Lord Legislador reina con un poder absoluto gracias al terror, a sus poderes y a su inmortalidad. Pero vencer y matar al Lord Legislador fue la parte sencilla. El verdadero desafío será sobrevivir a las consecuencias de su caída. Tomar el poder tal vez resultó fácil, pero ¿qué ocurre después?, ¿cómo se utiliza? En ese mundo de aventura épica, la estrategia política y religiosa debe lidiar con los siempre misteriosos poderes de la alomancia. . . Desde 2006, y en solo diez años, Brandon Sanderson se ha consolidado como el gran renovador de la fantasía del siglo XXI y el autor del género más prolífico del mundo. Ha logrado ganarse a ocho millones de lectores, ser publicado en treinta países y convertirse en el heredero de todo un género.