A Gaspar ya no le gusta Luca Calliveri. O eso se ha repetido cada mañana durante los últimos tres meses, desde que el rey de Santino le rompió el corazón en mil pedazos. Ha intentado rehacer su vida, más unido a su padre, ahora que solo quedan los recuerdos de un verano imposible de olvidar.
Pero una sorprendente invitación al Sansere Invernale, el baile con motivo del solsticio de invierno que celebra la familia real, lo cambiará todo. ¿Está preparado Gaspar para volver a Santino, reencontrarse con Luca y descubrir los secretos que esconden los Calliveri?
Elisheva Cohen acaba de volver a Nueva York tras pasar casi una década fuera de la ciudad. Si bien las heridas del pasado no han cicatrizado del todo, que lleve cuatro años sobria y le hayan concedido una beca para estudiar fotografía con Wyatt Cole, una leyenda del mundo del arte, es una señal de que lo mejor está por llegar. Aunque para eso, Ely debe dejar de autosabotearse... El primer día que pasa en la ciudad congenia con un chico muy atractivo; sin embargo, a la mañana siguiente a su apasionante noche juntos, descubre que se trata de Wyatt Cole, su profesor.
El mundo del arte está obsesionado con Wyatt. Su talento es innegable, y su fama de hombre solitario lo hace más interesante aún. Pero su pasado es un sinfín de dolorosos recuerdos: después de declararse transgénero y ser expulsado del ejército, su familia lo echó de casa. A pesar del calvario que vivió, Wyatt se ha esforzado por mantener la sobriedad y sacar adelante su carrera artística. No puede arriesgarlo todo por Ely, por mucho que le guste o por muy mal que se sienta por pedirle que deje su clase a cambio de una mentoría estrictamente profesional. Wyatt puede echarle una mano con su proyecto final; lo que no puede es enamorarse de ella por el camino.
A través de su cámara, Ely deberá enfrentarse al motivo por el que se marchó de Nueva York: la comunidad judía ortodoxa en la que se crio y que le dio la espalda por su problema con las drogas. Mientras tanto, los muros de Wyatt empiezan a desmoronarse, y ambos artistas lucharán por conseguir lo que tienen justo delante: alguien que los vea tal y como son en realidad, y un amor que puede significar mucho más de lo que se imaginan.
Victoria Georgiana Charlotte Eugenie de Glen Garry y Rannoch ―Georgie, para los amigos― es la trigésimo cuarta en la línea de sucesión al trono de Inglaterra. Pero también está en la ruina y tiene que pluriemplearse como limpiadora doméstica… y espía extraoficial para la reina María, su tía abuela. En esta ocasión, le encargan acompañar a Hannelore, una princesa bávara a la que la reina quiere casar con el príncipe de Gales (el futuro Eduardo VII). Pero Hannelore ―Hanni, para los amigos― es una joven malhablada de vida disoluta y lo que prometía ser una misión sin contratiempos se salda con cuatro víctimas mortales. Georgie se adentra en una trama de sociedades secretas y espionaje internacional cuyas repercusiones pueden ser incalculables. Un trepidante viaje al Londres de los años treinta para pasarlo soberanamente bien.
Clara no ha tenido una vida fácil, y cuando la muerte de su abuela la obliga a abandonar el piso que compartían, su estado de ánimo empeora. Sin embargo, mientras vacía la casa, encuentra una baldosa hidráulica que parece señalar la existencia de un tesoro. La joven es realista y poco dada a la ensoñación, pero, animada por sus amigos y dejándose llevar por una extraña intuición, se ve empujada a una aventura que la forzará a enfrentarse a sus miedos y también al pasado de su familia.
En la búsqueda de ese misterioso tesoro olvidado, Clara descubrirá historias que nadie le había contado y se sumergirá en la Barcelona de inicios del siglo XX, cuando el mosaísta Florencio trataba de construir su futuro en una ciudad marcada por el crecimiento más allá de las murallas, el arte modernista y las reivindicaciones de la clase obrera.
El pasado y el presente de un lugar repleto de misterios y de arte se dan la mano en esta novela de aventuras, emociones y sueños recuperados que nos muestra una Barcelona mágica e inolvidable.
La hermosa y joven Elinor Carlisle se encuentra en el banquillo de los acusados, está siendo juzgada por el posible asesinato de su prima Mary Gerrard. Las pruebas son abrumadoras: solo Elinor tenía el motivo, la oportunidad y los medios para administrar el fatal veneno.
Sin embargo, dentro de la hostil sala del tribunal, solo un hombre aún cree que Elinor es inocente hasta que se demuestre lo contrario: Hércules Poirot es lo único que se interpone entre Elinor y la horca.
Cuando tenía diecisiete años, Alice pasó un verano en una casa en el lago con su abuela Nan. Fue allí donde tomó la foto de tres adolescentes sonrientes en una lancha motora amarilla, la imagen que le cambió la vida.
Ahora, como fotógrafa, se siente más cómoda dejando que otros brillen. Sin embargo, últimamente le apetece un cambio, así que idea un plan para Nan y para ella: otro verano en ese lugar mágico, Barry’s Bay.
Sin embargo, tan pronto como se instalan, su paz se ve interrumpida por el rugido de una conocida lancha amarilla, y el hombre que la conduce.
Charlie Florek tenía diecinueve años cuando Alice lo fotografió. Ahora ha crecido y es un sinvergüenza encantador, y los días soleados y las cálidas noches en el lago con él son un bálsamo para su alma. Pero cuando Alice levanta la vista y ve su penetrante mirada verde clavada directamente en ella, empieza a preocuparse…
Porque a ella se le da bien ver a la gente, pero nunca ha conocido a alguien que le devuelva la mirada.
Antonio José Bolívar Proaño vive en El Idilio, un pueblo remoto en la región amazónica de los indios shuar; con ellos aprendió a conocer la selva y a respetar a los animales y a los indígenas que la pueblan, pero también a cazar el temible tigrillo. Un día decidió leer las novelas de amor que dos veces al año le lleva el dentista Rubicundo Loachamín. Con ellas se aleja de la estupidez de esos forasteros que creen dominar la selva porque van armados pero que no saben cómo enfrentarse a una fiera enloquecida: de eso se ocupará el viejo Bolívar Proaño.
Junio de 1935. Giulio Giamò, joven piloto italiano, vuela rumbo a Abisinia en su trimotor, el Vida Nueva, en una misión secreta que él mismo desconoce: entregar al gran negus una declaración de guerra firmada por Mussolini. En su viaje conoce a un capitán que sólo sabe de la guerra por el cine, a un papagayo filósofo, a una esclava con libélulas por pendientes, a un pianista que compone música con las estrellas Un libro sin tiempo y sin edad, escrito para el niño que vive en el adulto, y viceversa.
Un yanqui en la corte del rey Arturo ha sido definida por el propio Mark Twain como una novela de contrastes entre formas de vida opuestas como la oscura y supersticiosa Inglaterra del siglo vi y la sociedad americana del siglo XIX. La novela constituye una verdadera reflexión sobre una y otra forma de vida y puede leerse como un cuestionamiento político e ideológico de los modelos dominantes, a través de Hank Morgan, su protagonista.