Situada en el París a la vez brillante y miserable propiciado por la "monarquía de Julio" de Luis Felipe, que alentó la locura crematística, "El tío Goriot" (1835) es una de las mejores y más célebres novelas de Honoré de Balzac (1799-1850). A través de la historia de este hombre de extracción humilde enriquecido por los aprovisionamientos de cereal durante la Revolución francesa y hundido, paradójicamente, por el ascenso de sus hijas en la escala social, Balzac retrató en ella de forma magistral la ambición, la codicia, la corrupción y el desamor de una sociedad cegada por el afán de enriquecimiento y de títulos, y en la que no hay lugar para la inocencia.
Una vieja gloria del rock compra un fantasma por internet.
Unos días después, recibe una extraña caja en su casa...
Jude Coyne es una estrella de rock, aunque hace ya tiempo que dejó los escenarios. Vive en una apartada mansión con su novia y su secretario, y lo único que aún le divierte es coleccionar objetos relacionados con lo sobrenatural.
Todo cambia cuando decide pujar por un fantasma que se subasta por Internet. Poco después, le entregan una extraña caja con forma de corazón que contiene el traje del muerto.
Al poco tiempo, el espectro se le aparece y Jude comprende una perturbadora verdad: por más que huyas, es muy difícil escapar de un fantasma. En especial si se trata del espíritu de alguien de tu pasado.
Por un instante, los dos trenes circularon paralelos. En ese preciso momento, Elspeth McGillicuddy presenció un asesinato. Desde su vagón vio con impotencia como en el otro tren un hombre agarraba sin piedad el cuello de una mujer hasta estrangularla. Después el tren se alejó.
No había sospechosos ni testimonios. Tampoco había cadáver. ¿Quién, salvo Jane Marple, se tomaría en serio esta historia?
«Este libro es el ejemplo perfecto de lo que debe ser una historia de detectives; uno regresa continuamente a verificar pistas, ninguna es irrelevante.» The Times (1957)