La sed de aventuras de Godfrey Morgan, un joven acomodado de San Francisco, lo llevará a emprender un viaje de dos años por todo el mundo en compañía de su mentor y profesor de baile Tartelett. Pero ese proyecto se truncará cuando el barco naufrague y ambos lleguen a una isla perdida en medio del océano Pacífico. Ahora los dos deberán aprender a sobrevivir en un entorno sumamente hostil, temiendo que nunca llegue barco alguno que los rescate de esa isla aparentemente desierta que esconde un asombroso secreto.
Julio Verne, maestro indiscutible de la literatura de aventuras y ciencia ficción, nos presenta una obra que sigue enamorando a generaciones enteras con su narrativa ágil y su capacidad única para mezclar realidad y fantasía. La trama nos introduce a William Kolderup, un millonario excéntrico cuyo sobrino, Godfrey Morgan, decide enrolarse en una expedición que cambiará su vida para siempre. La desafortunada mala suerte le hará naufragar en una isla desierta, donde deberá aprender a sobrevivir (junto a su inseparable Tartelett), adaptándose a las adversidades y descubriendo la verdadera esencia del ser humano cuando se enfrenta a la naturaleza en su estado más puro.
Una novela que nos recuerda que, aunque el mundo moderno avance a pasos agigantados, la esencia de la aventura y el deseo de conquistar lo desconocido siguen siendo una parte intrínseca de la humanidad. En definitiva, una lectura inolvidable que te llevará a través de océanos y selvas, demostrando que el verdadero viaje es el que emprendemos hacia el interior de nosotros mismos.
Esta primera antología de la poesía de Simón Partal es una gran fiesta, una esperada rave en la arena, junto a la orilla, muy cerca del mar y de sus profundidades.
Ese de anoche recoge la aventura vital de un poeta que vive de cara a la vida: las sábanas tendidas en un prado abierto, un grupo de chicos que trabajan sus cuerpos en el paseo marítimo, el perro que persigue a las palomas sin intención de atraparlas, la nieve que cae sobre el campo y que exige un caminar de otra manera son algunas de las imágenes y escenarios de esta poesía orientada al milagro cercano de la existencia, versos que no explican el mundo, sino que se empapan de él. Con un fondo enigmático y sereno, la mirada de Partal es la mezcla perfecta de sabiduría y de avidez, de trascendencia y de instinto, de silencio y de hambre.
«Delicada y cruda, antigua y novísima, lírica y prosaica, esta poesía nos habla del ardor del deseo, del amor que otorga sentido y «ofrece desapego», de lo innecesario del acontecimiento, de cómo lo divino accede a manifestarse en el rojo de los tomates, y de la impotencia que a veces se esconde en las palabras. Mientras leemos estos poemas descarnados, conmovedores, sabemos ya que se quedarán por siempre a vivir con nosotros».