Leer un libro de Nora Ephron es como sentarse a cenar con una buena amiga. En sus páginas encuentras un menú de ingenio inconfundible repleto de divertidísimos análisis sobre casi todo, desde su aversión a los bolsos y a las arrugas hasta jugosas indiscreciones sobre su vida amorosa. En esta antología de textos inéditos en español, Ephron nos enseña, entre otras cosas, a ser los anfitriones perfectos sin morir en el intento, nos ilustra en el arte de preparar un buen sándwich, nos relata su cambio de imagen radical y se burla de las revistas femeninas, pero también medita sobre los gajes de su oficio: «Trabajar de periodista es exactamente lo mismo que ser la fea de la orgía. Siempre me da la sensación de estar en un evento increíble, donde todos se lo están pasando en grande (...) mientras yo me quedo al margen, tomando notas de todo».
DIEZ VIAJES, DOS AMIGOS. ¿UNA ÚLTIMA OPORTUNIDAD PARA EL AMOR?
Poppy y Alex. Alex y Poppy. No tienen nada en común: ella lleva vestidos estampados; él, pantalones de pinza. Ella es un espíritu aventurero; él prefiere quedarse en casa leyendo. Y, a pesar de todo, son mejores amigos. Durante la mayor parte del año viven separados ―ella en Nueva York, él en su pequeño pueblo―, pero cada verano, desde hace ya una década, se toman una semana de vacaciones juntos. Hasta hace dos años, cuando todo cambió.
Ahora Poppy tiene todo lo que siempre había soñado, pero está atrapada en la rutina. Cuando alguien le pregunta cuándo fue feliz por última vez, sabe, sin ninguna duda, que fue en ese último y fatídico viaje con Alex. Por eso decide convencer a su mejor amigo para viajar juntos
una vez más.
TIENEN UNA SEMANA PARA ARREGLARLO TODO, ¿QUÉ PUEDE SALIR MAL?
Winter is coming. Such is the stern motto of House Stark, the northernmost of the fiefdoms that owe allegiance to King Robert Baratheon in far-off King’s Landing. There Eddard Stark of Winterfell rules in Robert’s name. There his family dwells in peace and comfort: his proud wife, Catelyn; his sons Robb, Brandon, and Rickon; his daughters Sansa and Arya; and his bastard son, Jon Snow. Far to the north, behind the towering Wall, lie savage Wildings and worse—unnatural things relegated to myth during the centuries-long summer, but proving all too real and all too deadly in the turning of the season.