Septiembre, 1907. Movido por los celos, el joven traductor ruso Nikolái Naumov dispara contra el conde Kamarowski en su palacio de Venecia al saber que contraerá matrimonio con la mujer que ama en secreto. Cuando el conde muere, la investigación policial apunta a su prometida, la condesa Tarnowska, como instigadora del crimen pasional junto con otro de sus amantes, el abogado Donato Prilukov. Tres años después comienza el juicio más escandaloso de la época, un proceso que sacudió los cimientos de la sociedad, revolucionó la prensa y cambió el sistema legal judicial admitiendo el psicoanálisis freudiano. Señalada como la primera femme fatale del siglo XX surgen dudas: ¿es la condesa culpable o inocente? ¿Víctima o verdugo? No hay crimen sin historia. La condesa maldita narra los días de una mujer arrolladora que coleccionó amantes, desafió los tabúes más férreos del momento y nunca renunció a su libertad.
Septiembre, 1907. Movido por los celos, el joven traductor ruso Nikolái Naumov dispara contra el conde Kamarowski en su palacio de Venecia al saber que contraerá matrimonio con la mujer que ama en secreto. Cuando el conde muere, la investigación policial apunta a su prometida, la condesa Tarnowska, como instigadora del crimen pasional junto con otro de sus amantes, el abogado Donato Prilukov. Tres años después comienza el juicio más escandaloso de la época, un proceso que sacudió los cimientos de la sociedad, revolucionó la prensa y cambió el sistema legal judicial admitiendo el psicoanálisis freudiano.
La apasionante historia real de una mujer adelantada a su época: la condesa de Echauz y del Vado, amante de José Bonaparte, que pudo reinar sobre todo un imperio.
Carresse, Francia, 1869. La condesa de Echauz y del Vado, doña Pilar de Acedo y Sarriá, acaba de fallecer. Tras el entierro, su hija Amalia, marquesa de Montehermoso, descubre por azar un diario oculto y un conjunto de cartas que revelan una historia hasta entonces desconocida para ella: la ardiente y secreta relación que su madre mantuvo durante años con José Bonaparte, el destronado rey de España.
Amalia se verá obligada a replantearse algunas de sus más férreas convicciones y revivirá una pasión prohibida que sobrevivió a la guerra y al exilio. Una pasión que convirtió a la condesa en la protagonista silenciosa de un capítulo desconocido de la Historia de España.