El reino de Lumathyst, sitiado por invasores, está al borde del colapso. Nadie puede salvarlo… excepto los cuatro príncipes dioses e inmortales. Pero solo podrán lograrlo si encuentran a su pareja destinada y aseguran el trono antes de que sea demasiado tarde.
Cinco mujeres lo han intentado.
Cinco han fracasado.
Esta noche, en la ciudad real, los príncipes deben encontrar a su elegida… y rezar para que sobreviva a la transformación que la hará inmortal.
Rylee Gray no debería estar aquí. Se ha infiltrado en el baile por razones personales… y peligrosas. Sin embargo, cuando las miradas ardientes de los príncipes se posan en ella, lo tienen claro: han encontrado a su pareja perfecta.
Lo que no saben es que Rylee esconde un secreto capaz de destruirlos. A ellos y a su reino.
Pero los cuatro príncipes no tienen elección.
Harán lo que sea necesario.
Usarán cada una de sus perversas tentaciones para conseguir que Rylee caiga rendida ante ellos…
O harán que el mundo arda.
En esta apasionante biografía literaria de Stephen Crane (1871-1900), Paul Auster recrea la fascinante vida y la energía creativa del joven escritor, periodista y poeta que escribióLa roja insignia roja del valor en 1895. Crane solo vivió 29 años, pero en ese corto espacio de tiempo cultivó la novela, los cuentos, la poesía y fue un aventurado periodista que cubrió conflictos como la Guerra de Cuba. Conoció a Joseph Conrad y Henry James, que elogiaron su escritura, y con su obra cambió las letras estadounidenses para siempre.
En estas páginas, Auster ofrece, además, una ventana a la vida en Nueva York y Londres a finales del siglo XIX. Los años de Crane son también una época irrepetible en la que el país se prepara para dejar atrás la América del Salvaje Oeste para convertirse en la potencia capitalista que dominaría el mundo durante el siglo XX; una época de prosperidad que, sin embargo, esconde un pasado sin resolver marcado por el comercio de esclavos africanos y la matanza de indios nativos, y que tiene por delante los primeros movimientos sociales y las reivindicaciones sindicales.
La llama vehemente es considerada su novela más exitosa, tras el ruido que provocó El caso del señor Crump. Esta novela agitó la llama de Artaud quién no dudó en lanzarse a su traducción en colaboración con Bernard Steele, con el ánimo de darlo a conocer a los lectores francófonos. La novela escandalizó a los críticos de la época: un texto cuya modernidad en cualquier caso, transcurrido casi un siglo, deja sin aliento. Lewisohn traza en ella, con una minuciosidad que no escatima en nada, el destino de unas parejas neoyorquinas entre la Belle Epoque y los locos años veinte. Personajes conformistas, excepto uno de ellos que se pasa el tiempo mintiendo a los demás claro, pero primero y sobre todo a sí mismo. El lector no se sorprende cuando uno de estos seres traicionados, cansado de todas estas pretensiones, saca una pistola del bolsillo y mata. No para castigar la infidelidad del amor, sino para permitir que el deseo se muestre finalmente sin máscara.