En el bar de comidas que regenta, Manuel Benítez recibe con sorpresa la visita de un viejo conocido, el juez Ramón María Zaldívar, que lo condenó muchos años atrás a la cárcel. Ahora que está jubilado, el juez quiere saber cómo le va la vida, después de aquella sentencia que en 1975, sin pruebas, le impuso por el robo de un coche y del atraco que luego tuvo lugar. Aquellos hechos marcaron la vida de Manuel: se casó con Paula, la joven abogada del barrio que perdió el caso pero que lo visitó compasivamente en la cárcel, y que logró que saliera adelante en el barrio y le ayudó en sus peores momentos. Por su parte, Zaldívar está jubilado, y viudo, y peleado con su hija… ¿Qué sentido tiene ese extraño reencuentro? Este acercamiento inicial motivado por el remordimiento quizá dé paso a una conversación prolongada y luego a una peculiar complicidad. Una novela emocionante, y tremendamente humana, de caídas y cuidados, de viejas heridas y segundas oportunidades.
La guerra puede ser un infierno, pero para Monza Murcatto, "la Serpiente de Talins", guerrera a sueldo del duque Orso, también es una forma excelente de ganar dinero. Sus victorias la han hecho muy popular; quizá demasiado para el gusto de Orso. De modo que, traicionada y dada por muerta, la recompensa que obtiene Monza es un cuerpo desfigurado y una sed de venganza que no se detendrá ante nada... Elogiada por George R. R. Martin, el padre de «Juego de tronos», La mejor venganza es una novela que tiene todas las características que han hecho un éxito de la trilogía «La Primera Ley».
Extraña y remota hasta para los propios australianos, Kimberley es una región imponente por su salvaje naturaleza, y también una geografía radical que convoca azar, peligro o asombro; un escenario distópico para la saga Mad Max filmada en sus paisajes. Nos dice su autor que atravesarla ha de parecerse a la extraordinaria experiencia que hubieron de tener los seres humanos cada vez que, hace miles de años, daban sus primeros pasos en lo que fue la expansión migratoria de África. También es un territorio espiritual, sobrenatural. En él los antepasados de su población aborigen crearon un sofisticado universo simbólico para interpretar su mundo. El Ensueño habla de seres míticos que, con sus actos, sus canciones y su deambular esencial crearon vida en la tierra. Huellas y marcas que aún son visibles para ellos y que los europeos llamaron Huellas del Ensueño o Trazos de la canción, como hizo Bruce Chatwin; mientras que sus habitantes lo denominan Pisadas de los antepasados o Camino de la Ley. Este Far West australiano es geografía con memoria, un holograma de lo que la Tierra puede expresar.