El dramaturgo español Leandro Fernpandez de Moratín está considerado el creador de la comedia neoclásica. En un momento de su vida se vio en la tesitura de elegir entre el grupo de los que brindaban su apoyo a la Monarquía española, cuyas ideas no compartía, o simpatizar con el bando francés, que le auguraba un panorama de progreso y una esperanza de estabilidad que anhelaba y no creía poder alcanzar de otra manera. Como muchos otros españoles, se convirtió en un afrancesado, y tuvo que sufrir posteriormente las consecuencias de esta decisión. Fue un reformista que creía que los cambios moderados podían tornar una situación injusta en otra más justa y racional, sin necesidad de acudir a actos subversivos o violentos contra la autoridad establecida. Su éxito consiste en saber ofrecer al público obras cómicas de acuerdo a sus gustos, siempre dentro de la concepción neoclásica, dotando a la acción de un contenido moral basado en los valores imperantes en la época que le tocó vivir.
Triunfo del esplendor verbal y el sabio arte constructor de Alejo Carpentier, El siglo de las luces es una de las grandes novelas en lengua española de nuestro siglo.
Carlos y Sofia viven en una delirante disciplina de deshoras que les lleva a acostarse con el alba, a comer cuando tienen hambre y a vagar por los pasillos donde se acumulan los muebles apolillados. Víctor Hugues se introduce en sus vidas y se hace indispensable para los adolescentes. Con él entrará la vida y las nuevas ideas del siglo XVIII.
Washington. El experto en simbología Robert Langdon es convocado inesperadamente por Peter Solomon, masón, filántropo y su antiguo mentor, para dar una conferencia en el Capitolio. Pero el secuestro de Peter y el hallazgo de una mano tatuada con cinco enigmáticos símbolos cambian drásticamente el curso de los acontecimientos. Atrapado entre las exigencias de una mente perturbada y la investigación oficial, Langdon se ve inmerso en un mundo clandestino de secretos masónicos, historia oculta y escenarios nunca antes vistos, que parecen arrastrarlo hacia una sencilla pero inconcebible verdad.Con la ayuda de Katherine Solomon, hermana de Peter y experta en ciencias neoéticas, Robert Langdon tiene doce horas para salvar a su amigo y, al mismo tiempo, evitar que uno de los secretos mejor guardados de nuestra historia caiga en manos equivocadas...Dan Brown vuelve a retar a los lectores con una historia inteligente y de ritmo vertiginoso que ofrece sorpresas en cada página.El símbolo perdido es lo que los fans del autor estaban esperando: su novela más emocionante.
«Al lento batir de los tambores, las primeras filas de españoles movíanse hacia adelante, y Diego Alatriste avanzaba con ellas, codo a codo con sus camaradas, ordenados y soberbios como si desfilaran ante el propio rey. Los mismos hombres amotinados días antes por sus pagas iban ahora dientes prietos, mostachos enhiestos y cerradas barbas, andrajos cubiertos por cuero engrasado y armas relucientes, fijos los ojos en el enemigo, impávidos y terribles, dejando tras de sí la humareda de sus cuerdas de arcabuz encendidas»... Flandes, 1625. Alistado como mochilero del capitán Alatriste en los tercios viejos que asedian Breda, Íñigo Balboa es testigo excepcional de la rendición de la ciudad, cuyos pormenores narrará diez años más tarde para un cuadro famoso de su amigo Diego Velázquez. Siguiendo a su amo por el paisaje pintado al fondo de ese cuadro, al otro lado del bosque de lanzas, veremos a Íñigo empuñar por primera vez la espada y el arcabuz, peleando por su vida y la de sus amigos. Estocadas, asaltos, batallas, desafíos, encamisadas, saqueos y motines de la infantería española, jalonarán su camino a través de un mundo devastado por el invierno y por la guerra.
Acabado en 1967, El sol y el acero es un texto en el que encontramos la expresión de muchas de las contradictorias y sutiles líneas de fuerza que configuran el complejo y singular pensamiento del escritor Yukio Mishima (1925-1970), o cuando menos del personaje que quiso llegar a ser. El culto del cuerpo como trasunto y complemento del culto del espíritu, la dolorosa contradicción entre palabra y acción, la delgada, casi imperceptible frontera entre vida y muerte -realidades opuestas pero que a la vez se funden y complementan-, son sólo algunos de los motivos que articulan este texto tan fulgurante como controvertido.
«Creo que se puede afirmar que la pretendida superhumanidad de Nietzsche tiene por origen y modelo doctrinal no a Zaratustra, sino al conde de Montecristo de Dumas.» Eco parte de esta afirmación de Gramsci para estudiar a los superhombres de las novelas populares, de Rocambole a Montecristo, de Arséne Lupin a James Bond, de Tarzán a Superman, sin olvidar a Rodolphe de Gerolstein, el príncipe de Los misterios de París. ¿Por qué y cómo se leen las novelas folletinescas? ¿Qué mecanismos entran en juego en su estructura narrativa? ¿Cómo funciona la ideología de la consolación (el héroe consuela al lector de no ser un superhombre)? Estas son algunas de las preguntas que se plantea Umberto Eco en esta recopilación de nsayos magistrales.
No es solo un punto de referencia imprescindible a la hora de nfrentarse al vasto mundo de la literatura popular, es también na delicia por su chispeante estilo.»