«Adictivo, turbio e implacablemente necesario. Pablo Rivero muestra con absoluta destreza el terror silencioso que habita nuestra realidad».Ángela Banzas
No hay nada más terrorífico que una comunidad de vecinos.
A sus casi ochenta años, Felicidad es una mujer independiente y resolutiva que lleva las riendas de su familia y que gestiona los alquileres del bloque de pisos del que es propietaria. Su rutina se interrumpe cuando Candela Rodríguez, teniente de la Guardia Civil, le informa de que una de sus inquilinas, de avanzada edad, se ha precipitado al patio interior del edificio.
Comienza así una investigación para esclarecer si se trata de un asesinato. Todo se complica aún más con el hallazgo de un truculento vídeo que podría conectar esta muerte con otros ataques a ancianas de la zona y que pone en el punto de mira al entorno familiar de Feli, la matriarca, y al resto de los vecinos, en una comunidad donde muchos entran pero no todos salen.
Después del éxito de sus anteriores novelas, Pablo Rivero vuelve a meter el dedo en la llaga para construir un thriller inquietante y descarnado que pone de manifiesto la vulnerabilidad de la tercera edad y que invita al debate sobre temas como la exclusión social, la brecha digital o la exposición de nuestros mayores en las redes sociales. La matriarca es, además, un homenaje a todas esas mujeres que son el pilar fundamental de sus familias. Un laberinto de giros y sorpresas que, a ritmo frenético, sacará a la luz lo más oscuro que habita en cada uno de nuestros hogares, porque, al fin y al cabo, hasta las mejores familias guardan secretos. Algunos, inconfesables.
Una pareja destruida por una dictadura militar encontrará una segunda oportunidad de amar gracias a su pasión por el baile.
Octavio Ribeiro es un soñador comprometido con la libertad, pero sobre todo es un fiel enamorado de su esposa Salomé. La cortejó con los versos de grandes poetas, pero fueron su inteligencia y su pasión para defender sus ideales lo que la cautivó. Cuando un golpe de Estado instaura una atroz dictadura en Chile, Salomé le ruega a Octavio que no exponga a su familia haciéndole frente al régimen, pero él no escucha y es ella quien termina pagando el precio.
Cuando la posibilidad de exiliarse se presenta, Salomé descubrirá que el camino de regreso al amor está lleno de verdades dolorosas a las que deberán hacer frente.
Extraña y remota hasta para los propios australianos, Kimberley es una región imponente por su salvaje naturaleza, y también una geografía radical que convoca azar, peligro o asombro; un escenario distópico para la saga Mad Max filmada en sus paisajes. Nos dice su autor que atravesarla ha de parecerse a la extraordinaria experiencia que hubieron de tener los seres humanos cada vez que, hace miles de años, daban sus primeros pasos en lo que fue la expansión migratoria de África. También es un territorio espiritual, sobrenatural. En él los antepasados de su población aborigen crearon un sofisticado universo simbólico para interpretar su mundo. El Ensueño habla de seres míticos que, con sus actos, sus canciones y su deambular esencial crearon vida en la tierra. Huellas y marcas que aún son visibles para ellos y que los europeos llamaron Huellas del Ensueño o Trazos de la canción, como hizo Bruce Chatwin; mientras que sus habitantes lo denominan Pisadas de los antepasados o Camino de la Ley. Este Far West australiano es geografía con memoria, un holograma de lo que la Tierra puede expresar.