Hércules Poirot nunca habría pensado tener que visitar al dentista dos veces en un día. El motivo de la segunda visita fue, no obstante, bien distinto al de la primera. El famoso detective acude esta vez para examinar el escenario de un aparente suicido, el del dentista, cuyo cuerpo ha sido hallado en la consulta.
¿Por qué decidiría un dentista de éxito acabar con su vida en plena jornada? ¿Cuál es la relación de uno de los pacientes del doctor con su muerte? Le corresponde a Poirot llegar al fondo de la cuestión.
Por recomendación de su médico, el joven barón Gaston de Nueil abandona el frenesí de París y se instala en una pequeña ciudad de Normandía, Bayeux, donde no tarda en aburrirse de la calma y los chismes de la aristocracia rural. Hasta que descubre la existencia de la vizcondesa Clara de Beauséant, una mujer tan bella como misteriosa que, tras un mal matrimonio y una desafortunada aventura amorosa, vive alejada del mundo en su castillo. Gaston enseguida se siente atraído por ella, pero el rechazo constante de la vizcondesa a todos sus intentos de aproximársele determinarán a Gastón, profundamente enamorado, a iniciar un desesperado juego de seducción.
Victoria Barnett lo tiene todo. Una brillante carrera como enfermera. Un marido guapo y cariñoso. Un bonito hogar en las afueras y el sueño de llenarlo de niños.
La vida es perfecta... o eso parece.
Hasta el día en que se ve envuelta en un terrible accidente y todo se desmorona.
Ahora Victoria ya no puede caminar, alimentarse o vestirse por su cuenta. Ni siquiera puede hablar. Está atrapada en el piso más alto de su casa y necesita cuidados las veinticuatro horas del día.
Su marido contrata a Sylvia Robinson para ayudarle. Pero parece que Victoria no tiene tantas limitaciones como le han contado. Y está desesperada por contar una historia... si tan solo pudiera articular las palabras.
Entonces, Sylvia encuentra el diario de Victoria escondido en un cajón.
Y lo que contiene es aterrador.