Escritor que destaca en la observación de la realidad cotidiana, John Steinbeck (Salinas, California, 1902 - Nueva York, 1968) alcanzó una indiscutible grandeza en la creación de personajes sencillos. Ello se manifiesta en novelas como De ratones y hombres (publicada en Edhasa y llevada al cine por Gary Sinise), Las praderas del cielo, Las uvas de la ira, Al este del Edén y La perla. Esta novela es una de las narraciones más intensas y conmovedoras de la literatura contemporánea, una auténtica obra maestra. La historia del pescador, de su hijo Coyotito y de la perla más hermosa jamás pescada, es un símbolo trágico que condensa toda una filosofía de la existencia.
Esta es la historia de Daniel, famoso por sus monólogos cáusticos en los que mezcla la provocación con una visión fría y cruel de la existenca. Estos son los últimos años de su vida, sus relaciones sexuales y amorosas, y su contacto con una secta cuyos miembros aseguran que el ser humano alcanzará la inmortalidad. Temas filosóficos, sociales, políticos y científicos, clonación y sexo, juventud y vejez, violencia y deseo... Toda la fuerza del pensamiento de Houellebecq: sus ideas siempre tiran a dar.
Publicada en 1678, La princesa de Cléves tuvo un éxito inmediato y produjo una sonada controversia. Ambientada en los últimos tiempos del reinado de Enrique II de Francia, la novela, considerada precursora de la narrativa psicológica, cuenta el secreto de amor que la noble y galante madame de Cléves, casada con un fiel y leal caballero, siente por el duque de Nemours, uno de los hombres más atractivos de la corte. Advertida por su madre de la fatalidad de esa pasión, madame de Cléves oculta sus sentimientos a todo el mundo hasta que al final se confiesa ante su marido, un acto que desata trágicas consecuencias. Definida como la primera novela moderna de la literatura francesa, La princesa de Cléves constituye un profundo análisis de las pasiones humanas y una turbadora indagación en torno a la inseparabilidad del amor y la angustia.
La quinta mujer: La placidez habitual de la ciudad sueca de Ystad se ve perturbada cuando, con cierto intervalo de tiempo, tres hombres aparecen salvajemente asesinados. Las víctimas, dedicadas a la ornitología, el cultivo de orquídeas y la poesía, llevaban una vida sosegada y tranquila, lo cual hace aún más incomprensible la brutalidad de que han sido objeto. Durante la investigación del caso, Kurt Wallander descubre que debe enfrentarse a un asesino de una temible inteligencia: el inspector ha encontrado, por fin, un adversario de su talla.
4enning Mankeh (Estocolmo, 1948), novelista y dramaturgo, vive en Suecia y en Mozambique, donde dirige el teatro Avenida de Maputo. Autor de thrillers como El retorno del profesor de baile, El cerebro de Kennedy y, el más reciente, El chino, Mankell es conocido en todo el mundo por su serie de novelas policiacas protagonizadas por el inspector de policía Kurt Wallander, de la que La quinta mujer es el sexto título y una de las entregas más trepidantes.
Los mejores libros jamás escritos. La ironía y el talento se convirtieron, en manos de Edith Wharton, en las armas con las que apuntar y disparar sin temor contra la sociedad de su tiempo. No es fácil para una mujer de la alta burguesía soportar la crítica social. Por eso Kate vive en la Costa Azul, donde nadie la conoce. Ha pasado una eternidad desde que huyó de Nueva York con su amante, y abandonó a su marido y a su hija, entonces una niña. Ahora Anne, convertida en una hermosa muchacha, reclama a su madre, y Kate acude a la llamada. Pero la reconciliación se convierte en tragedia cuando Kate descubre que su hija se ha prometido con Chris Fenno, un hombre a quien conoce demasiado bien. Abre esta edición un texto de Louis Auchincloss, biógrafo de Wharton y cronista último del Nueva York de las grandes familias. «Siempre había tenido su orgullo, y eso era algo que la gente debería tener presente antes de decir ciertas cosas de ella.»
En estas cinco cartas que dirige a sus lectores, Ernesto Sabato ahonda en su análisis de nuestra realidad -empezado con Antes del fin- y aboga por un nuevo humanismo, con «la convicción de que únicamente los valores del espíritu nos pueden salvar de este terremoto que amenaza la condición humana». Los progresos de la ciencia y la técnica han convertido al hombre en un simple engranaje de una máquina de producir y consumir. Esta dramática preocupación por lo económico, la idolatría por la técnica y la explotación del hombre nos han llevado a la masificación, a la globalización, a la clonación, al miedo. Es la crisis de toda una concepción del mundo y de la vida. Pero se vislumbran nuevas esperanzas, otras maneras de mirar el entorno, en el arte, en la resistencia de algunos a la uniformización, en los deseos expresados, que nos hacen tomar conciencia de que se puede resistir al poder de la robotización. Y crear nuevos valores humanos, recuperando los afectos, el gozo, el diálogo, la imaginación, la belleza, la fe en nuestro destino. Como en otras épocas de crisis, salvaremos el abismo e inventaremos un nuevo humanismo.