Una madre: Sethe, la esclava que mata a su propia hija para salvarla del horror, para que la indignidad del presente no tenga futuro posible.
Una hija: Beloved, la niña que desde su nacimiento se alimento le leche mezclada con sangre, y poco a poco fue perdiendo el contacto con la realidad por la voluntad de un cariño demasiado denso.
Una experiencia: el crimen como única arma contra el dolor ajeno, el amo como única justificación ante el delito y la muerte como paradójica salvación ante una vida destinada a la esclavitud. Con este dolor y este amor en apariencia indecibles la ganadora el Premio Nobel de Literatura 1993 ha construido una soberbia novela, que en 1988 le valió el Premio Pulitzer.
Cesarea. Caballo de Troya 5: no apto para cardíacos. Así lo define el autor. Tras seis años de justificado silencio (no se pierda el prólogo), J. J. Benítez reanuda la obra por la que, probablemente, será recordado.De la mano del mayor norteamericano, el lector soñará, cabalgará por la Palestina del año 30, sufrirá, se emocionará... Descubrirá, por ejemplo, entre más de dos mil datos, la verdadera personalidad de algunos de los personajes que rodearon a Jesús de Nazaret. ¿Imaginó que Poncio Pilato fue en realidad un demente?Cesarea. Caballo de Troya 5, un relato vibrante, meticuloso y concienzudo, le abrirá las puertas de un mundo silenciado por los evangelistas.Sea creyente o no, de algo puede estar seguro: este libro le marcará para siempre.Y un consejo: no se alarme cuando alcance el final. J. J. Benítez es así...
La combinación de rigor histórico y acción espectacular, unida a la habilidad narrativa del autor, convierten estas páginas en una apasionante pieza clave para comprender la trágica jornada de aquel 21 de octubre de 1805 que cambió la historia de Europa y del mundo. La guerra y el mar, el coraje y la cobardía, el destino y la memoria histórica, en definitiva, las distintas batallas a las que nos enfrenta la vida son el paisaje por el que navega Cabo Trafalgar.
CARLOS MAYORAL PARA LIBROTEA: "No podía faltar la conversación alcohólica por excelencia, esa que se origina en cualquier bar del mundo (en este caso, en “La Catedral”) y que permite divagar por cualquier argumento, saltándose cualquier límite. Como ejemplo tenemos aquí a Zavalita, uno de los personajes de esta gran novela de Mario Vargas Llosa, que comienza preguntándose “en qué momento se había jodido el Perú”… como se jodieron tantas cosas."
Conversación en La Catedral es algo más que un hito en el derrotero literario del Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa: es un punto de referencia insoslayable, un dato fijo en la historia de la literatura actual.
Zavalita y el zambo Ambrosio conversan en La Catedral. Estamos en Perú, durante el «ochenio» dictatorial del general Manuel A. Odría. Unas cuantas cervezas y un río de palabras en libertad para responder a la palabra amordazada por la dictadura.
Conversación en La Catedral (1969) no es, sin embargo, una novela histórica. Sus personajes, las historias que éstos cuentan, los fragmentos que van encajando, conforman la descripción minuciosa de un envilecimiento colectivo, el repaso de todos los caminos que hacen desembocar a un pueblo entero en la frustración.
Conversación en La Catedral es una cruda radiografía del envilecimiento y la frustración de la sociedad peruana bajo la presión de un poder dictatorial.
Se publica aquí una amplia selección de las cartas de Lev Tolstói, de gran relevancia en el conjunto de la obra de nuestro escritor. De las más de diez mil conservadas, Selma Ancira ha seleccionado, traducido y anotado minuciosamente las más significativas. Se incluyen varias de las cartas de amor que Tolstói escribió a Valeria Arsénieva y más tarde a su esposa Sofia Bers; aquellas en las que el escritor en ciernes describe sus impresiones como voluntario en la guerra del Cáucaso y en la de Crimea; las que nos hablan de sus viajes a Europa y sus inquietudes pedagógicas; las que nos informan sobre su debut en el mundo de las letras y los grandes momentos que vivió durante y después de la publicación de Guerra y paz y Anna Karénina. No falta la historia de su tormentosa amistad con Iván Turguéniev, la correspondencia dirigida a Rainer Maria Rilke, Romain Rolland, Bernard Shaw, Ivan Bunin, Máxim Gorki, Gandhi o Strájov, así como la célebre epístola al zar Nicolás II.