Un compendio de los temas centrales de la obra del autor: la confrontación entre el neocolonialismo y la clase trabajadora, y su reflejo en la cultura africana.
Descolonizar la mente es una referencia ineludible en el debate lingüístico que tiene lugar en el marco de los estudios poscoloniales. Reºne cuatro conferencias que el autor realizó entre 1981 y 1985, cuyo hilo conductor no es solo una reflexión sobre el papel de la lengua en la construcción de la identidad nacional, cultural, social e histórica, y su función en la descolonización, sino tambien sobre los acontecimientos vitales que han contribuido a elaborar el pensamiento del autor. En ºltima instancia, Ngugi wa Thiong'o -escritor, pensador, humanista y exiliado- concibe este libro como una declaración de intenciones: en la medida en que la lengua materna es un aspecto crucial de la propia identidad, cree necesario despedirse del ingles y utilizar el kikuyu como su principal lengua de creación literaria.
La presente edición contiene un prólogo de Marta Sofía López Rodríguez, reputada especialista en literatura africana y estudios postcoloniales.
Aquellos que son asesinados en la carretera, a la entrada del pueblo minero de Desesperación, son los más afortunados, porque para los que sobrevivan y crucen el cartel de bienvenida, Desesperación se convertirá en el escenario de sus más angustiantes pesadillas... En la interestatal 50, en el desértico y solitario tramo que atraviesa Nevada, un gato muerto ensartado en un cartel da la bienvenida al pequeño pueblo minero de Desesperación. Allí, un policía local poseído por un perverso ser se ha erigido en autoridad suprema y sanguinaria, y elige sus víctimas entre los escasos vehículos que circulan por la carretera. Aquellos que mueren rápidamente son el realidad los más afortunados, ya que para los supervivientes Desesperación se convertirá en el escenario de una horrenda pesadilla.
Espionaje e intriga en estado puro, amores y desamores desgarrados, aventura e historia de un siglo hecho pedazos,Dime quién soy es un apasionante relato protagonizado por unos personajes inolvidables cuyas vidas construyen un magnífico retrato de la historia del siglo XX.
Un periodista recibe la propuesta de investigar la vida de su bisabuela, Amelia Garayoa, una mujer de la que sólo sabe que huyó abandonando a su marido y a su hijo poco antes de que estallara la guerra civil española. Para rescatarla del olvido deberá reconstruir su historia desde los cimientos encajando, una a una, todas las piezas del inmenso y extraordinario puzle de su vida.
Marcada por cuatro hombres que la cambiarán para siempre -el empresario Santiago Carranza, el revolucionario francés Pierre Comte, el periodista estadounidense Albert James y el médico militar vinculado al nazismo Max von Schumann-, la historia de Amelia es la de una antiheroína presa de sus propias contradicciones que cometerá errores que no terminará nunca de pagar y que acabará sufriendo, en carne propia, el azote despiadado tanto del nazismo como de la dictadura soviética.
Dispara, yo ya estoy muerto es una historia llena de historias, una gran novela que esconde muchas novelas y que, desde su enigmático título hasta su inesperado final, alberga más de una sorpresa y emociones a flor de piel.
Hay momentos en la vida en los que la única manera de salvarse a uno mismo es muriendo o matando.
A finales del siglo XIX, durante la última etapa zarista, los Zucker, perseguidos por su condición de judíos, tienen que abandonar Rusia huyendo del horror y la sinrazón. A su llegada a la Tierra Prometida, Samuel Zucker adquiere las tierras de los Ziad, una familia árabe encabezada por Ahmed. Entre él y Samuel nace un fuerte vínculo, una sólida amistad que, por encima de las diferencias religiosas y políticas, se mantiene generación tras generación.
Con las amenazas, la sed de venganza y muchas pasiones desatadas como telón de fondo, las vidas entrecruzadas de los Zucker y los Ziad conforman un mosaico de traiciones y sufrimientos, de amores posibles e imposibles, al tiempo que plasman la gran aventura de vivir y convivir en un territorio marcado por la intolerancia.
Intensa y conmovedora crónica de dos sagas familiares, esta novela de Julia Navarro nos adentra en las vidas de personas con nombres y apellidos, que luchan por alcanzar sus sueños y que son responsables de su propio destino.
«Los personajes de esta novela viven conmigo, me han enseñado mucho, forman parte ya de mi historia personal.»
Julia Navarro
Mediante extensos monólogos de los personajes,Márai vuelve una vez más a sumergirse en el vacío y la soledad del alma humana, confrontándola con una sociedad que se moderniza ytoma un rumbo incómodo para las clases burguesas europeas.
El último expediente llegado al escritorio de Kristóf Kömives, juez en la Budapest de entreguerras, es el divorcio de los Greiner. Un caso más, excepto que el nombre de soltera de la mujer, Anna Fazekas, hace perder al magistrado su inmutable serenidad. El alegre desparpajo de la juventud, un paseo por el lago, una mirada arrebatadora: la evocación de aquellos instantes fugaces basta para perturbar, tantos años después, el sosiego de su intachable vida burguesa.