Michel, un chico de trece años con fama de soñador, vive en la localidad congoleña de Pointe-Noire. Su vida transcurre con normalidad: va al colegio, juega, tiene sus más y sus menos con los vecinos; su madre trabaja en un puesto de plátanos en el mercado y su padre, en un hotel. Pero en marzo de 1977, de repente, estalla la noticia: el camarada presidente Marien Ngouabi ha sido brutalmente asesinado. El atentado tendrá distintas consecuencias en la vida de Michel y su familia, el aprendizaje de la mentira no será la menor de ellas.
Con humor y emoción, a través de la mirada ingenua del protagonista adolescente, el autor se vale del universo familiar para ofrecernos un fresco de la descolonización y los callejones sin salida del continente africano, de los que el Congo es un doloroso ejemplo.
Dueño de un universo literario único y considerado como uno de los escritores francófonos más importantes de la actualidad, Mabanckou mezcla intimidad y tragedia política en esta historia de un chico que se enfrenta de golpe con la realidad de la vida.
Las ciudades invisibles se presentan como una serie de relatos de viaje que Marco Polo hace a Kublai Kan, emperador de los tártaros… A este emperador melancólico, que ha comprendido que su ilimitado poder poco cuenta en un mundo que marcha hacia la ruina, un viajero imaginario le habla de ciudades imposibles; por ejemplo, una ciudad microscópica que va ensanchándose y termina formada por muchas ciudades concéntricas en expansión, una ciudad telaraña suspendida sobre un abismo, o una ciudad bidimensional como Moriana… Creo que lo que el libro evoca no es solo una idea atemporal de la ciudad, sino que desarrolla, de manera unas veces implícita y otras explícita, una discusión sobre la ciudad moderna.
Hace seis años, Camden Daniels regresó de la guerra sin su hermano menor. Desde entonces, nadie en el pequeño pueblo de Alba, Colorado, ha podido perdonarlo —mucho menos su padre. Dolido y marcado por la culpa, Camden se marchó, prometiéndose no volver jamás. Pero un mensaje desesperado lo obliga a regresar. Y con el regreso, también vuelven la traición, el dolor… y la certeza de que algunos fantasmas del pasado no se quedan atrás. Allí, en medio de recuerdos que arden, lo espera la única persona que aún ama: Willow. La mujer que jamás podrá tener, porque en este pequeño pueblo descansan secretos que nunca debieron ver la luz y que hacen su amor imposible.
Una emotiva historia de amor prohibido, traición familiar y redención. Una novela que nos confronta con la pregunta más difícil: ¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar por aquellos a quienes amamos… y que más nos necesitan?