La Italia del siglo XV es una tierra desgarrada por guerras, intrigas y traiciones, gobernada por señores a veces cautos, pero a la vez sedientos de poder y, en ocasiones, sanguinarios. Esta es la historia de la Italia del Renacimiento, una historia que marcará el futuro de Europa.
En Milán, Filippo Maria, el último Visconti, ante la ausencia de hijos varones, intenta garantizar su legado casando a su pequeña hija con Francesco Sforza, un prometedor hombre de armas. Mientras tanto, trata de sobornar al conde de Carmagnola para atacar a los Condulmer, los patricios de Venecia. Estos, repelen el ataque y logran el ansiado trono de Roma a través del papa Eugenio IV, a pesar de la oposición frontal de la familia Colonna. El apoyo de los Mecici, el doble juego de los Saboya, el enfrentamiento entre angevinos y aragoneses en el sur en una guerra cada día más descarnada y el avance de España y Francia en el tablero de tratados y alianzas del continente, marcan a siete dinastías dispuestas a todo por perpetuar a los suyos en el poder.
Lo que comienza como una celebración termina en tragedia. Los Hardcastle han organizado una fiesta en Blackheath, su casa de campo, para anunciar el compromiso de su hija pequeña, Evelyn. Al final de la noche, cuando los fuegos artificiales estallan en el cielo, la joven es asesinada.
Pero Evelyn no morirá una sola vez. Hasta que Aiden Bishop, uno de los invitados, no resuelva su asesinato, el día se repetirá constantemente, siempre con el mismo triste final.
La única forma de romper este bucle es identificar al asesino. Pero cada vez que el día comienza de nuevo, Aiden se despierta en el cuerpo de un invitado distinto. Y alguien está decidido a evitar que Aiden escape de Blackheath.
La historia de este director de cine empieza en las trincheras de la Primera Guerra Mundial, donde deja atrás su nombre real. Tras sobrevivir a la contienda, decide comenzar una nueva vida en la República de Weimar que le lleva a participar en la producción de la película Metropolis. Allí, el gran Fritz Lang se convierte en su maestro, pero también en su rival, y cuando los nazis lo persigan, no le quedará más remedio que huir a España.
Con la cámara bajo el brazo, hasta el mismísimo Caudillo le abrirá las puertas del palacio de El Pardo. Pero las aventuras de Spiegel no acabarán ahí: espionaje, traición y el amor por el cine terminarán llevándolo hasta Hollywood, donde podría encontrar por fin el anhelado éxito…, aunque antes tendrá que enfrentarse una vez más a su acérrimo enemigo Lang.