Ya jubilado de la policía judicial, Maigret acepta el encargo que le hace una anciana adinerada de investigar a título privado el sospechoso ahogamiento de su nieta, una gran nadadora con pocas posibilidades de tener un accidente.
El excomisario se desplazará a la localidad rural de Orsenne, donde vive la familia extendida de la muchacha, y reencontrará entre sus miembros a un antiguo compañero de instituto, un hombre ambicioso que oculta oscuros secretos tras su modélica vida burguesa.
Me llamo Medra. Dicen que soy la última jinete de dragón, aunque ya no queda ni un solo dragón. Aún así, los vampiros han decidido capturarme para convertirme en una pieza más de su perverso juego de poder. Estoy atrapada en la Academia Bloodwing, donde los altasangres están al mando y los sangrepútridas como yo no somos más que alimento en sus venas, peones en su tablero.
Bloodwing no es una escuela: es un campo de batalla, y si eres débil, estás muerto. Me paso el día luchando por mi vida en clase y tratando de descifrar un secreto con forma de dragón que podría explicar quién soy. Facil, ¿no?
Y eso ni siquiera es lo peor. Que entre Blake Drakharrow: un altasangre frío, arrogante y tan atractivo como peligroso. Me ha estado haciendo la vida imposible desde que nos conocimos, y ahora, por culpa de un antiguo ritual, estamos prometidos. Pero no pienso rendirme a él sin pelear.
Un político sin escrúpulos. Un sanatorio del Estado se ha derrumbado y ha provocado la muerte de 128 niños. Durante la fase de planificación, un reputado experto de la Escuela Nacional de Puentes y Caminos, el profesor Calame, ya había advertido del riesgo, pero su informe fue ignorado.
Ahora, muchos políticos implicados en el escándalo tienen razones de peso para hacer desaparecer ese documento comprometedor. El ministro de Obras Públicas, Auguste Point, tuvo el informe en sus manos durante unas horas... hasta que alguien se lo robó.