Recuperar por medio del viaje los fundamentos más hondos de nuestras humanas ruinas para evitar futuros terremotos, constituye el afán de este libro que viaja por la Antigüedad de Grecia y Roma desde el presente. A partir de las raíces de nuestra cultura se busca el reencuentro y que de ese tronco vuelva a brotar la flor, un nuevo renacimiento. El viajero interior y exterior pretende alcanzar la iluminación del espíritu a partir de los escombros, ruinas de nuestras civilizaciones, que también se reconstruyen. A veces pese a nosotros mismos.
Una de las historias más personales de Isabel Allende, repleta de emoción, amor y segundas oportunidades.
Isabel Allende parte de la célebre cita de Albert Camus -«en medio del invierno aprendí por fin que había en mí un verano invencible»- para urdir una trama que presenta la geografía humana de unos personajes propios de la América de hoy que se hallan «en el más profundo invierno de sus vidas»: una chilena, una joven guatemalteca ilegal y un maduro norteamericano. Los tres sobreviven a un terrible temporal de nieve que cae en pleno invierno sobre Nueva York y acaban aprendiendo que más allá del invierno hay sitio para el amor inesperado y para el verano invencible que siempre ofrece la vida cuando menos se espera.
Más allá del invierno es una de las historias más personales de Isabel Allende: una obra absolutamente actual que aborda la realidad de la emigración y la identidad de la América de hoy a través de unos personajes que encuentran la esperanza en el amor y en las segundas oportunidades.
Esta antología, la más completa sobre la ciencia ficción española del siglo XIX, consta de veinticinco textos de autores de la talla de Galdós o Clarín pero también en ella descubriremos textos de Dolores Gómez de Cádiz, Juan Bravo Murillo, Magdalena de Santiago-Fuentes, José Echegaray y un largo etcétera que revelan la fascinación por los viajes al espacio, el futuro, los nuevos descubrimientos científicos y las posibilidades de una transformación radical de la sociedad. Galdós imaginó la economía española en el año 3000, Clarín la vida después de un apocalipsis y Fabra la sociedad de Marte. Este libro supondrá para muchos el descubrimiento en nuestro país de una literatura que se alejó del realismo, el naturalismo y el folletín con que usualmente asociamos el siglo XIX. En los años en que triunfaban internacionalmente Julio Verne y H. G. Wells y se sentaban las bases para la ciencia ficción tal y como la conocemos, los escritores españoles también se sintieron impelidos a pensar el mundo más allá de lo cotidiano e imaginar lo que el progreso y la tecnología podrían deparar. Un interrogante tan actual ahora como hace 150 años.