Todos los días libramos una guerra interior. Son batallas contra las inquietudes, las contradicciones, las dudas y las pérdidas. Pero en cada uno de nosostros vive un guerrero de la luz. Un guerrero de la luz conserva el brillo en los ojos. No siempre es valiente y en ocaciones sufre por cosas inútiles y duda de sí mismo. Sin embargo, por eso precisamente es un guerrero de la luz. Porque se equivoca. Porque aceptas las derrotas. Porque se cuestiona a sí mismo. Porque alimenta la esperanza en medio del cansancio y el desaliento. Porque busca una razón y no se detiene hasta encontrarla.
Una mujer joven se muda a un país remoto para ser el ama de casa de su hermano, cuya esposa lo ha abandonado.
Tras su llegada, empiezan a producirse una serie de acontecimientos inexplicables: una histeria colectiva bovina, la muerte de una oveja con su cordero a punto de nacer, el embarazo psicológico de una perra, la extraña contención de las aves domésticas y una plaga que arrasa las plantaciones de patatas. La desconfianza de los lugareños recae en ella y se la acusa de algo que desconoce en un idioma que no entiende. La hostilidad crece, sus vecinos asedian su casa y el miedo la invade.
Manual para mujeres de la limpieza reúne los mejores relatos de la legendaria cuentista estadounidense Lucia Berlin, uno de los grandes redescubrimientos del último decenio. Sus historias son en gran medida autobiográficas: recrean su infancia en distintas poblaciones mineras de Estados Unidos, su adolescencia entre la alta sociedad Santiago de Chile, tres matrimonios fallidos, sus problemas con el alcohol y los distintos oficios que desempeñó para sacar adelante ella sola a cuatro hijos.
Sin renunciar al humor, con un ingenio que recuerda a Lorrie Moore y la agudeza perceptiva de Raymond Carver, Berlin enfoca la vida cotidiana hasta lograr verdaderos milagros estéticos. Su mirada irónica puede descubrir la magia en una lavandería del sudoeste estadounidense, centrarse en los hogares adinerados de California o captar al dedillo el ambiente de un restaurante venido a menos de Ciudad de México. Las mujeres de sus cuentos a menudo están desorientadas, pero al mismo tiempo son fuertes, inteligentes y, sobre todo, reales. Ríen, lloran, aman y beben; sobreviven. Sus vicisitudes deslumbrarán no solo los amantes del relato.