Un libro épico que encierra catorce capítulos de nuestra historia claves para entender la sociedad y cultura occidental.
«Un libro escrito con una manifiesta voluntad de instruir deleitando».
Enrique Ocaña, El Mundo
Momentos estelares de la humanidad es probablemente el libro más célebre de Stefan Zweig. Desde el 44 a. C. hasta 1919, el autor hace un repaso único de algunos de los momentos que cambiaron para siempre el transcurso de la Historia.
Zweig recrea, con una prosa vibrante y de manera magistral, catorce momentos clave: desde Cicerón hasta Thomas Woodrow Wilson, los protagonistas se enfrentan a aquellos instantes cruciales de la Historia de la humanidad. Desde la trágica caída de Constantinopla en 1453, la agonía de Dostoievski ante el patíbulo en 1849, la epifanía de Händel con su "Mesías" en 1741 o el instante decisivo, en 1815, en el Waterloo de Napoleón.
Mona es una joven con un pasado turbio y un futuro incierto cuya vida da un vuelco cuando su proxeneta la vende a un cirujano plástico de Nueva York y, de la noche a la mañana, se convierte en otra persona.
Angie Mitchell es una estrella famosa de Senso/Red de Hollywood con un talento muy particular, y ha empezado a recordar cosas a pesar de que los jefes de su estudio se esfuerzan para que no se dé cuenta. No tardará en descubrir quién es en realidad… y por qué no necesita una consola para enchufarse en el ciberespacio.
Todo se pone en marcha en el interior de la matriz, y los seres humanos empiezan a usarse como piezas en un tablero. Y detrás de todas las intrigas se encuentra la sombría Yakuza, la poderosa mafia japonesa cuyos líderes manipulan implacablemente a las personas y los acontecimientos para conseguir sus objetivos.
En medio de la bulliciosa y, al mismo tiempo, mediocre cotidianidad, tal vez sólo los niños sean capaces de apreciar la belleza del universo. Desde esa mirada inocente e infantil, Le Clézio relata ocho historias llenas de sensibilidad y melancolía sobre la búsqueda de la verdadera libertad, en las que los protagonistas, enfrentándose a la alienación agresiva de la civilización contemporánea y del mundo adulto, parten a la aventura para alcanzar sus sueños. Así, Mondo, un niño-poeta, bohemio y huérfano, pasea por la orilla del mar o por las calles atestadas, rodeado de amigos y seres marginales capaces de comprenderle, de enseñarle cosas nuevas: sus ojos asombrados embellecen la percepción que los demás tienen de la realidad. Y como él, Lullaby, la niña que una mañana decide no volver al colegio para disfrutar del mar; Jon, que escala el Reydarbarmur, la montaña del dios viviente desde la que pueden tocarse las nubes; o Pequeña Cruz, que mira el cielo mientras se pregunta qué es el azul.