La caída de la Casa Usher, El escarabajo
de oro, Los crímenes de la calle Morgue,El pozo y el péndulo, El cuervo…algunas
de las historias más célebres y estremecedoras que haya dado jamás la literatura. Con atmósferas que deslumbran y relatos repletosde misterio y locura, Edgar Allan Poe nos
lleva de la mano a crímenes imposibles, obsesiones fatales y encuentros sobrenaturales que desafían la razón.
Esta cuidada edición de David Roas, con traducción de Carlos Santos Sáez y posfacio de H. P. Lovecraft, celebra la vigencia del maestro indiscutible del terror y el suspense. Una lectura que sigue fascinando a cada nueva generación.
Según H.P. Lovecraft, la diferencia entre E.A. Poe y sus ilustres predecesores estriba en que éstos habían trabajado a oscuras, sin comprender la base psicológica del atractivo del terror. Poe comprende el mecanismo y la fisiología del miedo y de lo extraño, estudia la mente humana más que los usos de la ficción gótica, y trabaja con unos conocimientos analíticos de las verdaderas fuentes del terror, lo cual incrementa la fuerza de sus relatos y los libra de los absurdos inherentes al estremecimiento convencional y estereotipado. Así pues, Poe no sólo compuso obras maestras del género, sino que también teorizó sobre él, buscando siempre la emoción estética más intensa, que a su juicio se encontraba en la provocación del «horror».
La selección del presente volumen se centra exclusivamente en las historias que persiguen deliberadamente provocar dicho «efecto»: es decir, la radicalización del placer literario de lo macabro.
Dos sitios y dos épocas diferentes: el Madrid de los ochenta, en plena ebullición, y la Barcelona de diez años más tarde, una ciudad igualmente vibrante.
Náufragos recrea la relación entre Alejandra y Julio en este espacio urbano y poético donde se entrelazan los sueños, el amor y la incertidumbre. En él compartirán experiencias y reflexiones, pero las circunstancias laborales y familiares los irán separando, pese al empeño de ambos por negar la evidencia de que sus vidas ya han tomado rumbos diferentes.