Alix Summer, presentadora de un popular pódcast, celebra su cuadragésimo quinto cumpleaños en un pub. Allí conoce a Josie Fair, quien también está celebrando su cumpleaños, y descubren que nacieron el mismo día en el mismo hospital.
Unos días más tarde vuelven a coincidir, esta vez fuera del instituto de los hijos de Alix. Josie ha estado escuchando todos sus programas y cree que su vida podría ser un tema interesante para su programa.
Lo que de entrada parece una buena idea, poco a poco se va convirtiendo en algo inquietante y extraño. Josie consigue meterse en la vida de Alix… y en su hogar, convirtiéndose Alix en la protagonista de su propio pódcast.
¿Quién es realmente Josie Fair? ¿Y qué oculta?
En el Madrid de los años noventa, una joven logra sobrevivir a lo que parece un brutal ataque de violencia de género. La prensa y la opinión pública hacen eco de la noticia y, durante días, no se habla de otra cosa. Incluso hay quien afirma que se lo estaba buscando. Cuando por fin despierta del coma, Minerva no recuerda absolutamente nada, ni siquiera a su agresor que, desde ese instante, se mezclará entre sus amigos más íntimos para convertirse en su sombra y permanecer a su lado durante años esperando, a pesar de los cambios sociales, el momento oportuno para finalizar su «autoencargo». Pero ¿las cosas han cambiado tanto como creemos? ¿Por fin la sociedad ha dejado de juzgar a las mujeres que sufren agresiones de este tipo?
Cuando se piensa en Najwan Darwish es natural que venga a la mente el poeta palestino de quien ya esta misma casa publicara Exhausto en la cruz, con prólogo de Raúl Zurita. Pero lo que llama la atención de este poemario es la altura de Darwish, su empatía, su dolor puesto en su pueblo, su gente y, ante todo, su capacidad de situarse en el lugar de los habitantes de países enfrentados a una guerra milenaria para la cual no encuentra más solución que hablar desde sí mismo como árabe, armenio, latinoamericano, kurdo, arameo... Su humanismo es universal y habla por todos. Bajo esta mirada, Najwan atraviesa la línea de guerra, duerme en Gaza, mira la sangre, el dolor, la mentira, la injusticia y eleva cada uno de estos elementos que sirven de excusa al mundo para mostrar que la poesía está muy por encima de guerras, territorios, exilios, destierros y silencios obligados.