El cuento también tiene su propia historia. Esta suele ser tan apasionante como el mismo cuento, el otro relato. Algo parecido a lo que ocurre con el teatro tras bastidores. Lo que acontece detrás de los telones es de una intensidad mágica. En una ocasión, un gran escritor dominicano que había visto una de mis producciones teatrales pidió autorización para verla desde el interior del teatro. Confesó después que le había parecido alucinante todo lo que ocurría fuera de los ojos de los espectadores. Era como otra realización escénica. Se ha puesto de moda en el cine mostrar lo que ocurre fuera del lente de la cámara cuando se filman escenas de una película. Al público parece fascinarle ese «descubrir» el artificio, la magia.
Esta obra estudia la obra de Enrique Dussel, en la cual se integran experiencia, cultura y circunstancias alrededor de un núcleo problemático: sujeto y alteridad. Sobre este eje descansan las coordenadas de nuestra incursión, encaminada hacia una comprensión holística del entramado filosófico de su pensamiento.
Entres aguas hilos y botones es un libro lleno de historias fantásticas, unas muy reales, y otras son un tributo a la ficción que es mi pasión, pues fueron ellas la que me mostraron la mejor vía de escape a la realidad a la que muchas veces nos enfrentamos como seres humanos. En la historia que le da nombre al libro, narro el trabajo de una mujer que hace uso del oficio que le enseñó su madre, para mantener a sus 9 hijos, realidad que viven muchas mujeres sortera en nuestro país. “Capotillo sudor y lágrimas” es una radiografía de los barrios de Santo Domingo, plagados por la más absurda miseria y delincuencia, en abandono total, los gobiernos han llevado en este populoso barrio a que sus habitantes tengan que hacer protestas para demandar solución a sus necesidades y problemas.