Constituye una propuesta creativa en aras de unificar a los ciudadanos productivos, laboriosos y a la juventud progresista que luchan en contra de la degradación, del populismo y del clientelismo con el que pretenden idiotizarnos a los dominicanos desde los estamentos del poder y de los "Organismos Superiore" de los partidos políticos tradicionales. Es un toque de consciencia para despertar a nuevas ideas creativas que nos ayuden a ser más eficaces en la lucha en defensa de una sociedad democrática, pluralista y productiva...
Con sus experiencias este dúo de intelectuales nos presenta en este magnífico texto de manera muy atinada “un método autodidacta”, el cual sabemos influirá de un modo extraordinario desde que el lector se adentre en sus primeras páginas; porque han sabido conocer la virtud de la política como ciencia y a su vez han visualizado que algunos le han dado otro matiz muy distinto a su esencia.
Su enfoque ha sido estratégico, ya que hacen una mezcla entre lo jurídico, la doctrina y lo partidario, “lo cual le pone la tapa al pomo”, utilizando estrategias y técnicas modernas que permiten que este instrumento pueda ser usado por cualquier escuela po- lítica, universidad, o institución partidaria; ya que no es excluyente, y transmite un sentimiento forjado en valores, como el compromiso social, la vocación de servicio, la buena voluntad, el optimismo y con un interés marcado en beneficio del desarrollo humano, social y sostenible de la familia política.
En esos primeros pasos del día, la sentencia de la neurocirujana aparecía siempre como un borrón negro en su cabeza: «Poco a poco, perderás toda la movilidad en el cuerpo».
Joanca recordaba su pasado encerrado en su habitación: su infancia, sus amigos, República Dominicana y su maldita enfermedad que trataba de recortar su existencia.
Huía de su destino como podía, caminado por las calles, intentaba despistarlo. Sabía que no podía parar, si paraba el tiempo lo atraparía y lo dejaría sentado para siempre. Y así nació la idea de subir la montaña, a pesar de su condición, a pesar de todo. Sabía que era verdad, que no podía claudicar sin pelear, rendirse sin más.
Su amigo Joan Vila se encargó de regar su reto con disciplina y estímulo, convirtiéndose en su motivador personal, tirando al carajo todas las predicciones médicas.
En ocasiones, hay amistades inquebrantables como el acero, que no se dejan amedrentar por nada.
Cada cuento es una historia y cada historia es un mundo por descubrir. En todo tiempo las contradicciones y contingencias de los seres humanos y de la vida misma dejan incógnitas que son fuentes inagotables de leyendas para contar. En esa busquedad de la verdad, el hombre se enfrente a diferentes enigmas por develar.
José Espinosa Feliz, en Héroes en tiempo de coronavirus y otros cuentos, nos crea historia basada en hechos y contextos sobre la covid-19, pandemia que ha sido uno de los temas humanos mas importantes del siglo XXI.
El pináculo de la gloria corresponde a aquellos hombres excepcionales que, aun teniendo la principalía en hechos trascendentales, les adorna la virtud de la modestia y nunca reclaman el supremo sitial que se merecen. Este es el lugar que corresponde a todos esos oficiales de las Fuerzas Armadas que el 18 de enero de 1962 detuvieron las aspiraciones autoritarias del general Rodríguez Echavarría y colocaron en el Palacio Nacional al gobierno legítimo que tenía el encargo de conducir el destino de la nación por la senda democrática. Ninguno de estos oficiales demandó ser reconocido como héroe ni principalía en la
acción que realizaron. Esa actitud la confirmaron cuando, en conjunto, y sin mencionar nombres, prepararon un comunicado a la opinión pública donde declaraban que su acción había sido producto de una labor unificada de todas las Fuerzas Armadas dominicanas.
“Señalamos que todos participamos en el mismo grado en este acto heroico y que, por eso mismo, no queremos héroes. Teníamos conocimiento de que los miembros del Consejo de Estado estaban detenidos en el Club Cine de la Base Aérea y un grupo de oficiales de la Aviación Militar, secundados por otros del Ejército, la Marina y la Policía, se acercaron al presidente Bonnelly y le dijeron que les precisara su estado y el de los demás miembros.
La presentación del ensayo Héroes y Proceres Dominicanos y Americanos, de la autoría del doctor Euclides Gutiérrez Félix, tiene una alta significación para quien suscribe estas líneas, pues como educadora estoy completamente convencida de la importancia de la educación en la construcción de una sociedad justa, democrática y solidaria, como la que soñaron y por la que lucharon en sus diferentes momentos históricos y en sus patrias respectivas cada uno de los héroes y proceres cuyos perfiles biográficos nos entrega el autor. Este es un momento en el que todos estamos obligados a reconocer que solo aquellas sociedades, aquellas regiones que asuman como prioridad el impulso al conocimiento, la inteligencia, la imaginación creadora en un contexto más humano, estarán preparadas para hacer frente a las exigencias de una nueva etapa histórica. En ese sentido no puede ser más propicia la ocasión, para colocar en el sitial que le corresponde, este aporte a la educación dominicana del doctor Euclides Gutiérrez Félix.
En este libro no hay nada nuevo, trata de filosofías de vida, herramientas, detalles y buenos hábitos, que los afanes del diario vivir nos hacen olvidar o no tomar en cuenta, dando lugar a que el paso por esta vida, que Dios, el creador nos regaló, se haga menos llevadera. La idea es tratar de que todo el que lo lea, lo medite y lo ponga en práctica; mejore las relaciones con su prójimo, sirva de ejemplo a esta sociedad y se sienta útil, ya que estará aportando su granito de arena, para hacer un mundo mejor.