Nate Silver es conocido por revolucionar el análisis predictivo aplicado a los deportes, la economía y la política, pero antes de eso se ganaba la vida jugando al póker. En su nuevo libro, Silver parte de su experiencia como jugador para investigar a una comunidad de personas con ideas afines cuyo dominio del riesgo le permite dar forma y dominar gran parte de la vida moderna. Él la llama El Río.
La mayoría de nosotros no tenemos los rasgos que comparten estos profesionales del riesgo: alta tolerancia a situaciones límite, gusto por la incertidumbre, afinidad por los números, una desconfianza instintiva de la sabiduría convencional y un impulso competitivo tan intenso que puede rayar en lo irracional. Para ellos, la complejidad es inherente a la existencia y el trabajo consiste en saber navegarla. Lejos de tratarse de unos outsiders, este tipo de personas acumulan cada vez más riqueza y poder en nuestras sociedades. De ahí que comprender su mentalidad (y los fallos de su pensamiento) sea indispensable si queremos entender qué impulsa la tecnología y la economía global.
Al llevarnos tras bambalinas, desde casinos hasta firmas de capital riesgo, desde el interior de la plataforma de criptomonedas FTX hasta reuniones del movimiento de altruismo eficaz, este libro supone un viaje con acceso privilegiado a un mundo oculto pero esencial para vislumbrar la naturaleza de la incertidumbre en el siglo XXI.
Si como afirma Jorge Valdano el fútbol es un laboratorio de la vida, la figura del entrenador resulta ideal como punto de partida para comprender las verdaderas claves de la dirección de equipos y de la gestión de personas. Partiendo de esta premisa, Patricia Ramírez explica en Así lideras, así compites las herramientas que permitirán al lector mejorar sus capacidades cuando se ponga al frente de un grupo de personas, sean estas un departamento de una empresa, un equipo deportivo, los estudiantes de una clase o su propia familia.
A partir de su propia experiencia con equipos de fútbol de primer nivel y con deportistas de élite, Patricia ha sido capaz de condensar las características que hacen de una persona un buen entrenador: desde la habilidad para marcar objetivos claros, hasta la capacidad para soportar la presión, pasando por la predisposición para delegar bien. En definitiva, la importancia de contar con un equipo motivado para alcanzar el éxito y las claves para conseguirlo. Porque en última instancia, más que los resultados, lo que cuenta para el éxito a largo plazo es el rendimiento.
Sabes adónde quieres llegar. Sabes que tienes lo necesario para lograrlo. Solo te falta una cosa: valor.
Jenny Wood, exdirectiva de Google y reconocida coach profesional, sabe bien lo que necesitas para triunfar. Atrévete recupera nueve rasgos tradicionalmente «mal vistos» y te enseña a aplicarlos con inteligencia, empatía y determinación para impulsar tu carrera y tu vida, ya sea que busques un ascenso, poner fin a una relación o cerrar un acuerdo que lo cambie todo.
Con Atrévete aprenderás a ser:
Raro: Gana siendo tú o pierde siendo nadie.Egoísta: Sé tu mejor defensor.Desvergonzado: Encuentra tu actitud.Obsesivo: Insiste, actúa y persevera.Entrometido: Desarrolla una curiosidad insaciable.Manipulador: Influye en los demás por medio de la empatía.Implacable: Establece límites y cíñete a ellos.Temerario: Ante la duda, actúa.Mandón: Guía a los demás hacia el éxito.
¿Cómo se construye un liderazgo auténtico desde dentro? ¿Qué hábitos y valores sostienen a los líderes más influyentes? ¿Es posible elevar nuestro autoliderazgo aprendiendo de tradiciones y culturas de todo el mundo
Autoliderazgo ofrece respuestas a estas preguntas, invitándote a un viaje global en el que descubrirás cómo liderarte a ti mismo para liderar a los demás con credibilidad, autoridad moral y ejemplo.
A través de seis conceptos poderosos, exploraremos enseñanzas que trascienden el tiempo y las fronteras. Desde la antigua Grecia, con Aristóteles y su eudamonía, aprenderás que la felicidad no es un deseo abstracto, sino una práctica diaria que requiere decisiones conscientes.
De Grecia a Nueva Zelanda, donde la whakapapa ha inspirado a su mítica selección de rugby, los All Blacks. Y también donde se busca dejar un legado poderoso según la cultura maorí. Volamos de Oceanía a Japón, que ha convertido en filosofía de vida el ikigai o razón de ser. Por eso, Okinawa es la zona azul con mayor longevidad del planeta.
De la tradición hispánica, recuperamos el concepto del honor. Los seres humanos hemos de asumir nuestros deberes con los demás al mismo nivel o por encima de los derechos. Un hábito poderoso. Y de los países hispánicos a Sudáfrica, para aprender sobre el ubuntu, el sentido de comunidad: Yo soy porque somos. Nelson Mandela y Desmond Tutu encarnaron este liderazgo de servicio con fuerza y humildad.
En su libro Autoliderazgo el autor Stedman Graham nos presenta una guía muy personal y descriptiva que se basa en la filosofía de que un líder no puede liderar a otros hasta que primero sepa cómo liderarse a sí mismo. Cuanto más trabaje el líder en sí mismo, más tendrá para ofrecerles a quienes lo rodean. Para conocer nuestro propósito en la vida, todos comenzamos averiguando lo que nos motiva y descubriendo nuestras habilidades y talentos. A lo largo de esta lectura aprenderás cómo llegar a ser la mejor versión de ti mismo y lograr no solo tu éxito, sino también el de la gente a la que lideras.
Graham explica por qué es importante la autoconciencia, cómo liderar de manera asertiva, cuál es la importancia de la comunicación, cómo asumir tu rol de líder y cómo diseñar tu plan de autoliderazgo. La clave de este proceso es conocer tus fortalezas, creer en ellas, desafiarte continuamente y ser paciente contigo mismo. El autoliderazgo nos proporciona las herramientas (autoconciencia, inteligencia emocional, disciplina y más) necesarias para planificar nuestro aprendizaje e incrementar nuestros talentos y habilidades. Estas herramientas te permitirán comprometerte con una visión personal y liderar con propósito.
El autoliderazgo te hace responsable de tu propio desarrollo. Los líderes de sí mismos nunca dejan de crecer y desarrollarse. Son estudiantes de toda la vida y nunca dejan de recibir nueva información.