Un clásico de lectura obligatoria para todo líder que esté buscando el éxito.
En estas páginas, James Hunter nos explicará los principios universales del liderazgo que nos permiten colaborar con los demás, ya sea en el trabajo o en el ámbito familiar, y cómo podemos mejorar la relación que tenemos con nuestros subordinados partiendo de estas bases:
No hay autoridad sin respeto.
El respeto no se funda en el miedo, sino en la integridad, la sinceridad y la empatía con el prójimo.
No podemos cambiar a nadie, solo podemos cambiar nosotros.
El trabajo lo hacen las personas, y no puede hacerse un buen trabajo sin cuidar las relaciones humanas.
Este libro nos enseñará que dirigir consiste, paradójicamente, en servir a los demás, porque un buen líder debe está pendiente de sus subordinados para atender sus legítimas necesidades, ayudarles a cumplir sus aspiraciones y aprovechar sus capacidades al máximo.
Para tener éxito en un mundo en constante cambio, se ha de crear una cultura empresarial de crecimiento, donde se fomenten la experimentación y las críticas constructivas, y donde el aprendizaje se integre en el día a día. Sin embargo, a menudo nos quedamos atrapados en un patrón anticuado de hábitos que nos impiden avanzar. ¿Por qué? Porque muchos hemos caído en la paradoja del rendimiento: un fenómeno contraintuitivo que hace que, si nos centramos solo en el rendimiento, este se resienta.
¿Cómo podemos darnos el espacio para experimentar y crecer, y al mismo tiempo ofrecer resultados de alto nivel? Fomentar la mentalidad de crecimiento para aumentar el rendimiento es la especialidad de Eduardo Briceño. Como director ejecutivo de Mindset Works y en su trabajo con empresas de la lista Fortune 500, descubrió que dominar el crecimiento (personal, organizativo y financiero) depende de hallar el equilibrio perfecto entre aprendizaje y rendimiento. Podemos lograr más mañana de lo que logramos hoy si desarrollamos la creencia de que existe la posibilidad de cambiar y tenemos la capacidad de saber cómo hacerlo. Con el marco innovador y refrescante que ofrece Briceño, se pueden alcanzar las aspiraciones más audaces tanto a nivel personal como empresarial.
Las reglas han cambiado, y lo seguirán haciendo, cada vez más rápido. La inteligencia artificial, entre otros avances, ha revolucionado el mundo profesional. Y, en el ámbito personal, vivimos en la era de la historia con más oportunidades, pero a la vez tenemos la tasa de infelicidad más alta que nunca haya existido.
En estas páginas, descubrirás una guía para aprender a influir positivamente en los demás. Una lectura repleta de consejos prácticos, de herramientas y con una metodología que te permitirá incrementar tu capacidad de influencia, esencia misma del liderazgo, para que aprendas a relacionarte de forma auténtica y honesta, y te conviertas así en un verdadero líder e inspiración para quienes te rodean.
Y cuando domines tu capacidad de influir, entonces llegará lo que siempre has estado persiguiendo: más dinero, mejores relaciones y la ansiada plenitud interior. Te dediques a lo que te dediques, sea cual sea tu situación personal.
Con la regla de los tres minutos podrás vender cualquier idea en cualquier situación.
El umbral de atención del ser humano se ha reducido a tan sólo 8.2 segundos, lo que dificulta presentar una idea y convencer a tus oyentes. Afortunadamente, hay un lapso contra el que sí puedes luchar: en 3 minutos una persona decide si una idea le interesa o no. Olvídate de las diapositivas coloridas y de las técnicas lingüísticas de venta, para atraer a los públicos de hoy hay que ofrecer información rápida, clara y concisa. Este libro hará que tus ideas sean recordadas y resulten atractivas para aquellos a quienes deseas convencer.
Brant Pinvidic mediante un método simple de storytelling en 3 minutos, es capaz de convencer a cualquiera y aquí nos comparte su sistema para ganar más diciendo menos.
Los hombres rana son Navy seal que han demostrado valentía inigualable, adaptabilidad y resistencia ante los desafíos, por lo que se les han encomendado las misiones más importantes, como audaces rescates en altamar. Después de casi 40 años de carrera, el almirante McRaven, autor de esta obra, fue condecorado como Bull Frog, que es el más alto honor al que aspira un hombre rana y que habla del memorable legado que deja. A lo largo de su trayectoria, superó inimaginables situaciones de crisis, así como dilemas éticos que lo llevaron a aprender grandes lecciones de liderazgo, como: Quien se atreve gana. Escucha a tus tropas, a tu equipo. Ningún plan sobrevive al primer contacto con el enemigo.
La sabiduría es la madre de todas las virtudes. La necesitamos para poner en práctica con lucidez el coraje, la disciplina o la justicia, porque la sabiduría nos da perspectiva, nos descubre la verdad, nos muestra cómo funciona el mundo y nos guía.
El discernimiento, esa habilidad crítica tan poco habitual, no es un don innato. La sabiduría se cultiva. La sabiduría se gana. La sabiduría se conquista con esfuerzo.