Sharon Olds nació en 1942 en San Francisco, y se educó en las universidades de Stanford y Columbia. Es autora de trece libros de poesía, entre los que destacan El padre (1992) y El salto del ciervo (2012). Su obra ha sido galardonada con numerosos premios, como el Pulitzer y el T. S. Eliot en 2012, o el Joan Margarit en 2023. El presente libro, Los muertos y los vivos (1983), segundo de la autora, recibió el Premio del Círculo Nacional de Críticos de Libros y formó parte de la prestigiosa Selección de Poesía Lamont. Olds es profesora de Escritura Creativa en la Universidad de Nueva York. Además de ser una ferviente activista por los derechos de las mujeres y del medioambiente, ayudó a fundar los programas para residentes del Hospital Coler-Goldwater en la isla de Roosevelt, y para veteranos de las guerras de Irak y Afganistán.
Thiago, Pilar y Bruno cruzan el borde inestable que va de la adolescencia a la adultez entre un verano que quema y un invierno que aísla, con Buenos Aires de fondo como un laberinto que empiezan a descifrar. ¿Cómo crecer cuando los adultos parecen enemigos? ¿Cómo enfrentarse a la exigencia de ser algo que no se eligió? ¿Cuántas formas pueden tener el amor y el deseo?
Marcado por la pérdida de su madre, Thiago busca hacer pie en un mundo del que se siente expulsado. Desde una universidad en Estados Unidos, Bruno trata de hallar un lenguaje que lo identifique en medio de una geografía y un idioma ajenos. Pilar, que siempre actuó como centro de gravedad del grupo, es la encargada de sostener lo que queda de esa familia sustituta mientras la suya se desmorona.
«En la tierra dorada el futuro siempre es atractivo, porque nadie recuerda el pasado.»
Joan Didion es una de las cronistas fundamentales de la segunda mitad del siglo XX. En una edición a cargo de Claudio López de Lamadrid, Los que sueñan el sueño dorado reúne por primera vez en castellano una selección de artículos y ensayos de sus libros
Arrastrarse hacia Belén, un clásico moderno sobre la vida en la Norteamérica de los años sesenta y especialmente sobre el centro de la contracultura, California; El álbum blanco, un mosaico de los años sesenta y setenta que incluye episodios vagamente autobiográficos; Después de Henry, donde Joan Didion nos advierte sobre las fantasías que los medios de comunicación construyen en torno a las víctimas de crímenes violentos; Salvador, que dibuja un retrato de los horrores cometidos en ese país y su estrecha relación con la política exterior de Estados Unidos, y Miami, donde reflexiona acerca de la inmigración y el exilio, y la pasión, la hipocresía y la violencia políticas.
Todos ellos conforman una visión crítica y literaria fundamental para entender la sociedad norteamericana actual.
«¡Cede lugar a mi secreto amor! ¡Ven, hermano, ven, amante al fin! ¡Surge de la profundidad que nunca osé salvar, asoma desde la hondura que mi amor ha derribado! ¡Brota asido al hilo que te lleva el insensato!».
Los reyes (1949), primer libro publicado por Cortázar con su nombre verdadero, es un poema dramático que propone una curiosa variante del mito del Minotauro: Ariadna no está enamorada de Teseo sino del monstruo que habita en el centro del laberinto. Gran conocedor de la estructura cerrada y fatal de los mitos griegos, Cortázar se las ingenia para que la historia tenga, de todas formas, el desenlace conocido: a pesar de las intenciones de su amada, el monstruo elige morir a manos de Teseo. Esta obra de estilo clásico y rara belleza, que ocupa un lugar de excepción dentro de la riquísima obra literaria de Cortázar, tiene el mérito enorme de respetar y, al mismo tiempo, transgredir la tradición.
Las Heras es una localidad ubicada en la provincia argentina de Santa Cruz, que brotó en el desierto patagónico con la llegada del ferrocarril y la explotación del petróleo por parte del Estado. Cuando la prosperidad se desvaneció, entre otras cosas por la privatización de la petrolera, solo quedaron el viento, la indiferencia y un puñado de habitantes.
Entre 1997 y 1999, el suicidio de doce jóvenes, todos muy conocidos en la ciudad, sacudió a Las Heras. No hubo un listado oficial de aquellas muertes, nadie encendió las luces de alarma. Se decía que en el pueblo pasaban cosas raras, que detrás de las muertes se encontraba una secta, pero también que, en aquella tierra desolada, no había futuro para la juventud. Publicado en 2005, Los suicidas del fin del mundo fue el libro fundacional de Leila Guerriero. La periodista argentina viajó a Las Heras para indagar en la serie de suicidios. Recorrió las mismas calles ventosas por las que habían caminado los suicidas y entrevistó a madres, novios, hermanas y amigos de los muertos, a prostitutas, peluqueros y profesores de colegio que los habían conocido. Para reconstruir aquellas vidas, escuchó testimonios a veces inconclusos, a veces contradictorios, que daban cuenta de existencias duras y olvidadas.
Los tres mosqueteros es una novela folletinesca, sin duda. Un caudal de peripecias con todos los pecados propios de las obras de su clase, pero también un folletín ilustre muy superior a los niveles comunes al género. Permanece fresco y vivo, y dispara ecos, resortes íntimos en la imaginación y los sentimientos de quien se enfrenta a sus páginas, sumiéndolo en una aventura apasionante y haciéndolo correr, galopar sin aleiento en la ruta e Calais a Belle-Isle, batiéndose en las posadas o en los caminos, esquivando el veneno y el puñal en los corredores del Louvre, amando, matando y muriendo en una aventura que en realidad no es sino la "Aventura", como decía Robert Louis Stevenson refiriéndose a Dumas, que late en cualquier corazón humano: voluntad ardiente melancolía, fuerza un poco vana, amistad, elegancia sutil y galante, valentía, lealtad y ese tono de escéptica sabiduría, de pesimismo ligero o de templado optimismo que impregna el relato, y no es otra cosa que el lúcido conocimiento de la condición humana con lo que ésta tiene, a un tiempo, de pespreciable y entrañable. Arturo Pérez-Reverte. Esta edición incluye un diálogo entre Alejandro Dumas y Alatriste y un poster regalo con la ilustración de la cubierta de los mosqueteros y Alatriste.
Una noche, en medio de una rave ilegal en una casa de campo de Yorkshire, un joven es agredido de forma brutal con un lingote de oro. ¿Qué hace allí un grupo anarquista radical? ¿Qué relación tiene con los hechos el banquero propietario de la finca? ¿Quién es el agresor y cuáles sus motivos? ¿Y qué hace un lingote de oro ahí abandonado como si no tuviese valor alguno?
Este incidente y las preguntas que desencadena son el punto de partida del reportaje que escribe Hannah, una joven periodista freelance de izquierdas que anda con el agua al cuello. Sin embargo, el revuelo que genera el texto —pronto convertido en serie de televisión— va a cambiar su suerte, y también la de la famosa y polémica columnista conservadora Miriam «Lenny» Leonard, contraria a todo lo que huela a woke y a discriminación positiva, en horas bajas tras el fiasco de su primer libro.
Los poemas clandestinos del maestro del amor. Pablo Neruda constituye una de las cotas más altas de nuestra tradición poética. Edición del texto de los poemas revisada Y definitiva.
Publicado anónimamente en Italia en 1952, Los versos del Capitán constituye un libro controvertido en la obra de Pablo Neruda. Dados a conocer originalmente sin nombre de autor, estos poemas encierran un origen secreto, clandestino y conmovedor.
Los amantes ocultos –Pablo y Matilde– saben de los inconvenientes para declarar a viva voz el sentimiento que los une y, más allá de los impedimentos, se refugian en la isla de Capri. Así, el Capitán no dirá ser el autor de esos versos míticos y durante diez años ese libro será un hijo natural no reconocido.
Mafalda, la irreverente niña que ha deleitado a generaciones con su visión humorística del mundo en que vivimos, es una de las más ilustres feministas de nuestra época.
Cincuenta años después de su nacimiento, cuando movimientos como Time's Up o #MeToo han dado eco a mujeres de todo el mundo y la luchapor los derechos de las mujeres está más que nunca en el candelero, su lectura del mundo sigue en plena vigencia. Las viñetas del genial Quino adquieren hoy una fuerza extraordinaria y nos ayudan a tomar conciencia del camino recorrido y por recorrer para conseguir la igualdad de género.
Harta de la intolerancia, de que el mundo esté «manejado con los pies» y de que no haya manera de que los humanos nos pongamos de acuerdo, y convencida de que ella es tan ciudadana como la que más, Mafalda despliega lo mejor de sí misma en el análisis crítico de la realidad política y social que la circunda.