El retorno de Charles Ryder a Brideshead ―la elegante mansión de lord Marchmain, convertida ahora en cuartel― devuelve a su memoria aquellos tiempos, anteriores a la guerra, en que paseaba embelesado por sus hermosos jardines y salones y se dejaba sucumbir al hechizo de sus singulares habitantes. En realidad, nunca pudoCharles librarse de su ambigua amistad con el inquietoSebastian, ni de su obsesivo amor por la hermana de éste,lady Julia, ni de la oscura y contradictoria fatalidad que dejó marcada para siempre la atribulada vida de losMarchmain con su huella de drama y desvarío.
Retorno a Brideshead, una de las novelas más importantes de la aclamada obra del célebre escritor inglés, fue motivo de una espléndida serie televisiva, interpretada entre otros, por Laurence Olivier, Claire Bloom y Stépahne Audran, que obtuvo un enorme éxito mundial.
Retratos de familia es un tejido de historias, imágenes y huellas que van revelando un pasado que se confunde con un presente percibido sobre una superficie movediza y un cielo pesado a punto de caer. Tal vez esto no sea del todo cierto.
Entonces se trata de un álbum familiar que bien puede topar con las derruidas tapias de un panteón romano. Pero la luz y la temperatura nos podrían demarcar un entorno social, una civilitas atenta a las convulsiones, a las desigualdades que nos sitúan y condicionan. La presencia de unos cuerpos conforman el escenario idílico de un día de campo. La celosía, desde su anhelada protección, siempre aparente, nos ofrece ciertos indicios de algo que alcanzamos a sufrir, pero que no se nos da del todo.
David Fuentes narra su propia autobiografía desde el manicomio. Desde ahí reflexiona sobre su empeño en mantenerse fiel a sus valores, a su ideal utópico de libertad absoluta, a pesar de que para ello tenga que sacrificar a su familia, el amor o la amistad, en una sociedad que transita entre el conservadurismo y una nueva corriente pragmática y consumista. El destino de David es voluntariamente trágico y, así, inicia un camino que no tiene retorno.
Una novela ambiciosa que formula una pregunta sobre el valor de las ataduras, del compromiso afectivo, y la posibilidad de soñar un futuro fuera de los límites del racionalismo.
A una isla desierta en la que no hay Dios ni naturaleza ni muerte -como expresó Virginia Woolf- llega un Robinson Crusoe que ha desoído los consejos de su padre y que, perseguido por su mala estrella y tras más de veinte años de rigurosa soledad, encuentra una huella humana en la arena. A partir de una realidad histórica (era costumbre en la época abandonar a un navegante en una isla desierta por razones disciplinarias), y de la experiencia real del náufrago Alexander Selkirk, nació Robinson Crusoe, lectura extremadamente popular en el siglo XIX, y que Georges Méliès llevó al cine en los inicios de este medio. Así, de la obra de Defoe, 'poeta de la paciente lucha del hombre con la materia, de la humildad, dificultad y grandeza del hacer', nació uno de los arquetipos de la historia de la literatura universal.
El Romancero constituye la manifestación más importante y longeva de la poesía popular en lengua castellana. Nacidos en la Edad Media para ser cantados y compartidos por la colectividad, que los conservaba en la memoria y los transmitía de viva voz, generación tras generación, los romances han pervivido casi hasta nuestros días, sometidos a lo largo de los siglos a una constante y fértil reelaboración. Su característica estructura métrica y su énfasis enunciativo aglutinan piezas de una diversidad poco menos que inagotable: episodios heroicos y caballerescos, lances y trances de amor, historias de inspiración bíblica y clásica, asuntos dominados por la maravilla o el misterio, noticias verídicas de un tiempo ya lejano.
Sin lugar a dudas el Romancero gitano no es solo el gran libro de poesía del canon lorquiano sino también una de las obras poéticas más importantes de la cultura occidental, que ha convertido al poeta granadino en una de las figuras más destacadas de nuestra literatura, junto a Quevedo, Góngora o Juan Ramón Jiménez.
A lo largo de los dieciocho romances que conforman el libro, Lorca hace gala del simbolismo que tanto le caracteriza -la luna, el agua, el cuchillo, la sangre, su mundo gitano, «el barco sobre la mar» y «el caballo en la montaña»- con el que ha fascinado, o casi hipnotizado, a generaciones de lectores de todo el mundo.
El tiempo no ha cerrado las heridas de los Montesco y los Capuleto, dos familias de Verona enemistadas por antiguos pleitos cuyo origen ya casi nadie alcanza a recordar. Con el odio llegó la violencia, y con la violencia, las primeras víctimas inocentes. Pero del odio nació también el amor entre dos jóvenes predestinados a la desventura: Romeo y Julieta. La suya es una de las historias más populares de todos los tiempos, a la vez que su trágico desenlace se ha convertido en un hito de la literatura universal, «pues jamás hubo tan triste suceso como este de Julieta y de Romeo».
Presentada en la extraordinaria versión del traductor Josep Maria Jaumà, esta edición bilingüe se abre con la esclarecedora introducción de Adrian Poole, catedrático del Trinity College de Cambridge, quien nos acerca a este gran canto a la juventud, a la pasión, al amor y a los peligros insoslayables del odio.
Una historia que empieza por el final y acaba con un principio: el nuevo cómic de Alfonso Casas.
Pude presentarte a algunos de mis monstruos, pero a este no podías conocerle.
Apareció en escena cuando tú ya te habías ido.
No podría ser de otra forma.
Acompaña a Alfonso Casas Moreno (y a su séquito de monstruos) en uno de los procesos más personales y más universales que existen: afrontar la pérdida de un ser querido.
Esta historia habla de aprender a convivir con la ausencia de aquellos a los que amamos, a la vez que sirve como una celebración del tiempo que compartimos.
Porque este no es un libro sobre la muerte, es un libro sobre la vida.
Pocas obras han desatado tanta controversia y fascinación como Salomé, el escandaloso drama con el que Oscar Wilde incendió los escenarios europeos y desafió los valores estéticos y morales de su tiempo. Con una escritura fulgurante, marcada por la sensualidad y una violencia contenida, esta tragedia breve se despliega como un ritual poético y perverso que roza lo sagrado y lo sacrílego al mismo tiempo. La historia, inspirada en los Evangelios pero desbordada por el genio provocador de Wilde, gira en torno al deseo prohibido, la obsesión y el poder de la mirada. Salomé, joven y enigmática, convierte su danza en un arma de seducción y condena, mientras que la belleza y el horror se abrazan en un clímax implacable que aún hoy continúa estremeciendo. Una reflexión aguda sobre la corrupción del deseo, la arbitrariedad del castigo y el arte como forma de transgresión absoluta. En sus páginas late la esencia misma del decadentismo y el espíritu estético de fin de siglo. Más de un siglo después, su lectura sigue siendo tan inquietante como imprescindible.
El personaje principal de Los tigres de Mompracem es Sandokán, llamado «el tigre de Malasia» siendo «Malasia» por entonces la región del sureste asiático que en la actualidad se corresponde con los países de Malasia, Indonesia y Filipinas). Es un príncipe de Borneo derrocado por la invasión británica. Tiene un carácter heroico y mantiene una lucha feroz y continuada contra el gobernador «el rajá blanco» (personaje que existió en la realidad), pues éste fue el instigador de la muerte de toda la familia del héroe, que ocupaba el trono hasta la ocupación británica.