¿Hasta dónde está dispuesto a llegar un novelista para hallar la inspiración que no tiene? ¿Saborear las mieles del triunfo merece sacrificar el alma? A través de un personaje tan seductor como absolutamente desalmado, John Boyne aborda estas preguntas en Una escalera hacia el cielo, una novela formidable que es también una magnífica inmersión en el círculo de los escritores, con sus dudas, sus sueños, sus alegrías y sus miserias.
Maurice Swift quiere ser escritor, pero es incapaz de crear historias. No tiene imaginación, aunque sí un rasgo que ha aprovechado desde su adolescencia, cuando descubrió que era irresistiblemente atractivo para hombres y mujeres. ¿Por qué no utilizar esa ventaja para conseguir su objetivo? Un encuentro casual con el conocido novelista Erich Ackermann en un hotel de Berlín a finales de los años ochenta, supone su primera gran oportunidad, y enseguida inicia una relación con aquel hombre mayor tan famoso como solitario, sonsacándole un terrible secreto muy bien guardado de su pasado durante la guerra: material perfecto para su primera novela. Alcanzado el éxito, Swift descubre que ya no podrá detenerse ante nada con tal de mantenerse en la cumbre: necesita más historias, y para ello deberá descubrir otras presas, destruir y devorar otras vidas.
Ambientada en el mundo editorial, esta novela ofrece una mirada atractiva y mordaz a lo que a menudo implica la llamada escalera hacia el cielo de la gloria literaria, con sus premios, promociones y envidias sin fin. Con un excelente juego de perspectivas, abundantes dosis de humor negro y el constante cuestionamiento moral del protagonista, John Boyne nos regala una experiencia de lectura absolutamente cautivadora.
Estas páginas traen, entre fogones y pupitres, con las manos en la pluma y en la masa, a grandes autores como Charles Dickens, Charlotte Brontë, E. T. A. Hoffmann, Louisa May Alcott o Emilia Pardo Bazán. Literatura y gastronomía se dan la mano en esta antología navideña y ofrecen un verdadero regalo para el paladar y la imaginación.
Conforman este suculento menú exquisitos relatos y selectos pasajes de obras clásicas que nos invitan a saborear la Navidad con los manjares típicos descritos entre sus líneas, de los que esta colección recopila las recetas, dando forma —y excelentes aromas y sabores— a un libro que hará las delicias de los comensales más cultivados y de los lectores más sibaritas.
"Volví para sentir que era capaz de soltarme en el vacío, de caer para ser -al fin- libre. Aunque se trate de una libertad inútil, aunque sea para ser libre sólo en el instante que dure la caída."Después de veinte años una mujer vuelve a la Argentina, de donde partió escapando de una desgracia. Pero la que regresa es otra: no luce igual, su voz es diferente. Ni siquiera lleva el mismo nombre.
¿La reconocerán quienes la conocieron entonces? ¿La reconocerá él?Mary Lohan, Marilé Lauría o María Elena Pujol --la que es, la que fue, la que había sido alguna vez-- vuelve al suburbio de Buenos Aires donde formó una familia y vivió hasta que decidió huir. Aún no termina de entender por qué aceptó regresar al pasado que se había propuesto olvidar para siempre. Pero a medida que lo comprenda, entre encuentros esperados y revelaciones inesperadas, entenderá también que a veces la vida no es ni destino ni casualidad: tal vez su regreso no sea otra cosa que una suerte pequeña.Claudia Piñeiro sorprende y cautiva con esta novela aguda y conmovedora donde la realidad y la intimidad tejen la cerrada urdimbre en que el lector queda atrapado una vez más."Hitchcock es una mujer que vive en Buenos Aires".Antonio D'Orrico, Corriere della Sera
V13: viernes 13 de noviembre de 2015. En tres puntos diferentes de París se producen atentados yihadistas. El más grave es el de la sala Bataclan, donde están actuando los Eagles of Death Metal. El resultado de los ataques en el corazón de Francia es de ciento treinta muertos y más de cuatrocientos heridos. Años después, entre septiembre de 2021 y junio de 2022, se celebra el juicio en el Palacio de Justicia de la capital. Hay catorce acusados: el principal es el único superviviente de entre los terroristas de Estado Islámico que participaron en la masacre. El resto son colaboradores en distintos grados. Y además están los testigos, los familiares de las víctimas, los fiscales, los miembros del tribunal...
Emmanuel Carrère cubre el juicio y envía sus crónicas semanales a L’Obs. Esos textos son la base de este libro. En sus páginas encontramos la narración del juicio, la voz de las víctimas, los advenedizos que han tratado de hacerse pasar por víctimas, los héroes que ayudaron a detener a los criminales, los detalles entre bambalinas... La dimensión humana y la dimensión política. El resultado: un volumen sobrecogedor y un testimonio necesario. El periodismo hecho literatura a través de la perspicaz mirada de Carrère.
A bordo de su barco Eline, Jatgeir llega a Bjørgvin desde Vaim, la pequeña ciudad donde vive. Necesita comprar hilo y aguja para coser un botón, pero en las tiendas le piden un precio exorbitante y es doblemente estafado. Antes de volver a casa con las manos vacías, fondea en una aldea de pescadores para dormir en su barco, pero una voz familiar lo despierta en medio de la noche: es Eline, su gran amor de juventud, que ha dejado a su marido, Frank, y quiere regresar a Vaim con él.
Vaim es la primera novela escrita por Fosse después de haber recibido el Premio Nobel de Literatura en 2023, y también el primer volumen de un tríptico sobre la ciudad ficticia de Vaim. Es una novela de amor, muerte y triángulos amorosos en continuo movimiento, de barcos pesqueros y de hombres que aceptan las reglas que impone una mujer dueña de una fuerte y rara determinación.
Jean Louise Finch vuelve a Maycomb, Alabama, para visitar a su anciano padre, Atticus. Ya no es la pequeña Scout, sino una joven de veintiséis años que vive en Nueva York, ajena a las tensiones provocadas por el movimiento por los derechos civiles de la población afroamericana y la agitación política que están transformando los estados del sur. Pero su regreso al hogar se torna agridulce cuando descubre la inquietante verdad sobre su familia, su pueblo y sus seres más queridos. A medida que los recuerdos de su infancia se agolpan en su memoria, sus valores y creencias empiezan a tambalearse.
Jean Louise Finch vuelve a Maycomb, Alabama, para visitar a su anciano padre, Atticus. Ya no es la pequeña Scout, sino una joven de veintiséis años que vive en Nueva York, ajena a las tensiones provocadas por el movimiento por los derechos civiles de la población afroamericana y la agitación política que están transformando los estados del sur. Pero su regreso al hogar se torna agridulce cuando descubre la inquietante verdad sobre su familia, su pueblo y sus seres más queridos. A medida que los recuerdos de su infancia se agolpan en su memoria, sus valores y creencias empiezan a tambalearse.
Escrita unos años antes que Matar a un ruiseñor, Ve y pon un centinela reúne a muchos de los emblemáticos personajes de aquella obra maestra y retrata con brillantez a una mujer y un mundo en dolorosa pero necesaria transición para tratar de escapar de las ilusiones del pasado. Con su característica humanidad, pasión, humor y precisión, esta novela arroja una nueva y valiosa luz sobre una de las escritoras más brillantes y complejas de nuestro tiempo.
Una impactante novela autobiográfica sobre el submundo de la capital del vicio.
«En el verano de mi crisis nerviosa me fui a vivir a Las Vegas, condado de Clark, Nevada.» Con esta frase se abre uno de los relatos más salvajes, divertidos e irreverentes sobre la
Ciudad del Pecado.
John Gregory Dunne tiene menos de cuarenta años, pero ya siente que ha fracasado como escritor y como marido. Un día ve un anuncio en una valla publicitaria y decide abandonar a su hija y a su esposa, Joan Didion, para refugiarse en un apartamento cutre junto al Strip de Las Vegas. Lo que empieza como un proyecto de reportaje urbano se convierte en una odisea surrealista por el reverso del alma americana, plagada de sexo, soledad y sueños rotos, de estudiantes de cosmetología que se prostituyen en los casinos, detectives privados especializados en localizar a maridos infieles, y comediantes condenados a vivir a la sombra de estrellas como Elvis Presley, Frank Sinatra y Bill Cosby.
Desde las primeras líneas de Viaje de invierno, el singular microcosmos de Amélie Nothomb nos seduce y nos atrapa. La declaración del protagonista no admite refutación alguna: «voy a hacer estallar el avión de las 13.30». ¿Un terrorista internacional? Ni mucho menos. ¿Un mártir religioso? Tal vez... Pero la religión por la que Zoilo se inmola no es la musulmana, tampoco la cristiana, es el amor. Un amor total, incondicional, pues para Zoilo «no existe fracaso amoroso. Es una contradicción en los términos. Experimentar el amor ya supone un triunfo, tanto que podríamos llegar a preguntarnos por qué queremos más».
El ansiado objeto de deseo de Zoilo es Astrolabio, una joven cuya existencia se centra en velar por la integridad física y la obra de Aliénor, una peculiar novelista. Pues, como su nombre indica, la escritora, aquejada de un peculiar autismo que la vuelve indefensa ante el mundo, es un verdadero «alien» glotón y baboso, que dicta sus novelas a su devota agente y cuidadora. La referencia autobiográfica está servida, ¿cómo no pensar en la excéntrica escritora belga y su peculiar relación con su hermana?
En este viaje de invierno volvemos a encontrar la exquisita extravagancia en tramas y personajes que, como en los esperpentos de Valle-lnclán o el absurdo de Jarry o Beckett, hace de la obra de Nothomb un espléndido retablo sobre la vida, el amor y la muerte.
Oscar Tusquets estaba escribiendo un libro «sobre el coñazo de envejecer y la aceptación de morir» cuando estalló la pandemia y, claro, no pudo resistir la tentación de incluir ahí algunas de sus reflexiones, siempre perspicaces y políticamente incorrectas, sobre la obsesión por prohibir de los gobiernos, sobre el atentado estético de las mascarillas, contra las teorías conspirativas de quienes sostienen que el virus se creó en un laboratorio o contra los apocalípticos y buenistas discursos ecologistas.
Tras llegar a la conclusión de que de la pandemia saldremos más tontos, volvemos al tema del libro, un «panfleto riguroso pero desenfadado de un superviviente» a punto de cumplir los ochenta. Un superviviente que se lanza a un ágil recorrido autobiográfico al ritmo de «me acuerdo de...»–como en el I remember de Joe Brainard y el Je me souviens de Perec– y por ahí asoma desde una Barcelona ya desaparecida hasta el primer encuentro con Dalí, con Amanda Lear de fondo, pasando por un temprano viaje a Italia lleno de peripecias o por evocaciones del mundillo de los arquitectos barceloneses.