Belfast, Irlanda del Norte, durante los turbulentos años del Conflicto. Las mujeres retratadas en estos cuentos son los millones de mujeres que, a lo largo de los siglos, han sido las grandes ausentes de la literatura y el arte: la panadera a la que apenas saludamos al coger el cambio, el ama de casa que advertimos a través de una ventana, la vecina con la que nos cruzamos en el portal. Sin embargo, cuántas luchas diarias, cuántas emociones complejas, cuánta resiliencia en estos personajes inolvidables. Porque para Mary Beckett ―penetrante e incisiva, observadora tenaz de la vida cotidiana― son justo esas vidas y no otras las que dan la medida exacta de una sociedad desgarrada por el conflicto religioso y político. Como por arte de magia, gracias a una escritura atemporal e infalible ―rara vez se consigue tanto con tan poco―, logra convertir lo que parecen episodios anodinos en revelaciones fundamentales de la condición humana. ¿No es justo eso la gran literatura? Sin duda, Beckett es autora de una de las obras más secretas y estimulantes de la segunda mitad del siglo xx.
Buenos Aires, 1933. El futbolista más famoso de Argentina, Bernabé Ferreyra, del club River Plate, desaparece justo en el momento en que muere desangrada una hermosa joven de la clase alta porteña. ¿Existe una conexión entre ambos hechos? El buscavidas Andrés Rivarola, amigo de quien le proporciona la cocaína al futbolista, periodista por accidente, intentará responder a esa pregunta. Para ello recorrerá la ciudad de Los 36 Billares y los conventillos, las librerías de Corrientes, el Café Tortoni, la Jefatura de Policía, Jorge Luis Borges y Victoria Ocampo, el Matadero, el Hipódromo de Palermo y la redacción del diario Crítica. Con un ritmo narrativo que se mueve entre la novela policial, la ficción histórica y los versos del tango, con el auge del fascismo como telón de fondo, Martín Caparrós narra en Todo por la patria no sólo el nacimiento de un investigador encantador y atípico, sino también el de una mitología.
Invierno de 1952. La vida de Penelope Fitzgerald se desmorona: su marido, brillante pero hundido en el alcohol, ya no sostiene la casa; las deudas apremian, y ella, embarazada de su tercer hijo, apenas ve salida. Entonces llega una carta insólita: las hermanas Delaney, dos ancianas irlandesas con una mina de plata en el norte de México, afirman querer dejarle a su hijo Valpy una herencia salvadora. Así, Penelope cruza el océano con el niño hasta Fonseca, un caserón remoto en pleno desierto. Pero nada encaja con lo prometido. En la casa conviven buscadores de fortuna, una pareja americana demasiado ambiciosa, artistas errantes ―entre ellos Edward Hopper y su esposa―, comerciantes, oportunistas… y un hombre que dice ser el heredero legítimo. Durante tres meses, entre el Día de Muertos y la Candelaria, Penelope deberá navegar intrigas, lealtades frágiles y un paisaje casi novelesco. Fonseca se convierte en su travesía iniciática, el preludio inesperado de una de las grandes escritoras del siglo XX.
El 15 de noviembre de 1959, en un pueblecito de Kansas, los cuatro miembros de la familia Clutter fueron salvajemente asesinados en su casa. Los crímenes eran aparentemente inmotivados, y no se encontraron claves que permitieran identificar a los asesinos. Cinco años, cuatro meses y veintinueve días más tarde, el 14 de abril de 1965, Dick Hickock y Perry Smith fueron ahorcados como culpables de las muertes en la penitenciaría del estado de Kansas.
A partir de estos hechos, y tras realizar largas y minuciosas investigaciones con los protagonistas reales de la historia, Truman Capote dio un vuelco a su carrera de narrador y escribió A sangre fría, la novela que le consagró definitivamente como uno de los grandes de la literatura norteamericana del siglo XX.
Capote sigue paso a paso la vida del pequeño pueblo, esboza retratos de los que serían víctimas de una muerte tan espantosa como insospechada, acompaña a la policía en las pesquisas que condujeron al descubrimiento y detención de Hickock y Smith y, sobre todo, se concentra en los dos criminales psicópatas hasta construir dos personajes perfectamente perfilados, a los que el lector llegará a conocer íntimamente. Al yuxtaponer las vidas y el sistema de valores de los Clutter con los de los asesinos, Capote nos brinda su visión de la doblez de la vida norteamericana.
En una oficina de asilo en Suiza, un intérprete escucha cada día a quienes han escapado del infierno. Las voces que traduce ―refugiados rusos que traen consigo guerras, pérdidas y heridas innombrables― lo alcanzan como un golpe: cada historia es un nuevo peso que carga sobre los hombros. Pero su propia vida tampoco está intacta. Entre un amor que desapareció, un hijo al que solo puede escribir en su imaginación y un pasado repleto de ausencias, él mismo comienza a resquebrajarse. En El cabello de Venus, la novela más aclamada de Mijaíl Shishkin, realidad y ficción se mezclan en un retrato deslumbrante del exilio y la memoria. Entrevistas, diarios, mitos y recuerdos se entrelazan como hilos de un mismo tejido, donde el horror convive con la belleza y la palabra se convierte en el único refugio posible.
Sergio ha comprado un cuadro moderno por una gran suma de dinero. Marcos lo odia y no puede creer que a un amigo suyo le guste una obra semejante. Iván intenta, sin éxito, apaciguar a las dos partes. Si tu amistad está basada en un mutuo acuerdo tácito, ¿qué pasa cuando una persona hace algo completamente diferente e inesperado? La pregunta es: ¿eres quien crees que eres o eres quien tus amigos creen que eres?
Esta deslumbrante comedia de Yasmina Reza se estrenó en París en la Comédie des Champs-Elysées en octubre de 1994, donde permaneció en cartel 18 meses; en Berlín, en el teatro Schaubühne en octubre de 1995; en Londres, en el Wyndham’s Theatre en octubre de 1996; en Nueva York, en el Royale Theatre en marzo de 1998, y en Madrid, en el Teatro Marquina, con una dirección de Josep Maria Flotats, en septiembre de 1998, ganadora de los premios Max y de los más prestigiosos galardones de nuestro país.
"Has heredado mis gustos, tesoro mío. Te encantan los cataclismos, el soplo del viento entre los árboles, el amor a los bellos árboles, los ríos y el mar", escribió Sidonie Landoy a su hija Colette en una carta de 1907. En respuesta, la escritora ofrece a su madre el retrato de una mujer libre y apasionada, entregada a sus hijos, a la naturaleza y a los animales. En torno a ella gravitan su marido -el enigmático Capitán, lector empedernido-, sus dos hijas y los dos "salvajes" hijos varones que abandonan el hogar para recorrer el campo... Un bellísimo relato autobiográfico a través del cual la gran escritora hilvana el recuerdo de una infancia feliz en el que tienen cabida tanto la nostalgia como la celebración de la vida.
El descubrimiento internacional de una gran obra inédita. Ambientada en la decadente Viena de posguerra, una novela sobre el desarraigo, la culpa y la identidad.
A comienzos de los años cincuenta, Viena, una ciudad en ruinas tras la segunda guerra mundial, se ha convertido en un lugar extraño en cuyas calles se cruzan personas que buscan recomponer los fragmentos de una existencia destrozada por la contienda con otras que no han salido tan mal paradas. A esta ciudad que se levanta penosamente de sus cenizas empiezan también a regresar los exiliados, como Kuno Adler, un científico judío; el oportunista Theophil Kanakis; Marie-Theres, una melancólica adolescente, o Nina y Lorenzo Grein, dos hermanos aristócratas arruinados. Con una precisión y sensibilidad exquisitas, De Waal construye una vívida historia de posguerra, y retrata una Viena degradada por la violencia que intenta recobrar su identidad. Fascinante y trágica, El regreso de los exiliados es un artefacto que captura un momento de la historia de forma tan nítida y atemporal como una fotografía.
El hallazgo del manuscrito de esta novela y su publicación en 2013, treinta y dos años después de la muerte de su autora, supuso una restitución necesaria: la de una voz literaria destinada a ocupar un lugar propio en la memoria de la posguerra europea, que hoy podemos disfrutar por primera vez en español.
Leí La Transformación cuando tenía 13 o 14 años, en una noche, de un tirón. Tal vez incluso dos veces seguidas, como acostumbraba a hacer en ocasiones. Al día siguiente, cuando regresé de la escuela, encontré a mi madre que la leía llorando, mientras que a mí me había parecido más bien divertida y perturbadora. Mi madre lloraba solo con pensar que yo había leído AQUELLO. Después la he releído varias veces. Quizá cada década. La considero como una especie de cómico esencial y moderno (como Cervantes). A medida que pasan los años y los acontecimientos se suceden, encuentro a Franz Kafka más pertinente, con ese humor que se tiene por judío pero que no es sino una forma muy antigua de humanismo... una cósmica desesperanza... Transformación: cambio. El único que no cambia es Gregor Samsa, adelgaza a lo sumo, pero es el mismo desde que despierta hasta el final. A su alrededor todo se transforma. Su padre, su madre, su hermana pequeña. El mundo exterior cada vez más amenazante que adivinamos a través de los resquicios de las puertas y ventanas. Con cada lectura, uno toma consciencia de algo que había olvidado hace tiempo, y que sin embargo sabía.
Novela de ajedrez narra la historia de un encuentro en un transatlántico entre el campeón mundial de ajedrez, y un noble vienés que sobrevivió a los nazis gracias a jugar al ajedrez de manera obsesiva. La novela es una crítica al nazismo. Veinticuatro horas en la vida de una mujer trata sobre una señora que, tras un viaje a la Riviera, abandona su vida burguesa para huir con un joven, y su relato de esa jornada que cambia su vida. Carta de una desconocida es la historia de una mujer que escribe una carta a su amor platónico, a quien conoció cuando era una niña y el que nunca supo de su existencia.