Otro tipo de música evoca la vida familiar —mediante la añoranza, la rabia y la felicidad— e íntima de la autora, parte de esta valiosa constelación artística conocida como «Familia Parra», y ofrece, mediante breves historias y aforismos, una introducción divertida y original a la contemplación de lo que nos ocurre cada día.
«Tengo mis dudas sobre lo que escribo, sobre el real interés en lo que busco. Antes quise que mis canciones no las escuchara nadie. Algo de voyerismo tiene todo esto. Tú mismo ahora estás mirando por un agujero cómo me desnudo. Crees que lo voy a hacer por completo. En verdad lo estoy haciendo».
René, un anciano transgénero que tocaba el piano en cabarets, pasa los últimos momentos de su vida postrado en una cama bajo la estricta vigilancia de Olga, una enfermera con la que rememora días de militancia, y viejos amores y amistades.
Ahora, a sus noventa y tres años, echa la vista atrás para evocar tanta vida compartida y duramente conquistada: las revueltas de Stonewall, la represión policial, décadas de activismo por los derechos de la comunidad LGTBIQ+, los estragos de la irrupción del sida, que tantos amigos se llevó, los cuidados entre personas que comparten la marginación... ¿Adónde ha ido a parar tanto esfuerzo, si siguen oyéndose voces intolerantes que amenazan con derrumbarlo todo? René sabe que su lucha y la de sus amigas no ha cesado: lo que empezó en los años sesenta sigue en la era Trump.
Lo que no vi se hará palabra por palabra tímido tremor entre los versos. Lo que no sentí se hará número en la estrofa: el nudo ligero de tus manos el sitio de delicias escondido donde el tobillo ataja el cuerpo el lugar más oscuro de los muslos la dulce dureza de tus nubes. Dos minutos quedan decías de salida Ernesto en las quebradas. Como los primeros fuiste el último sudor, niño, pájaro de vuelta. Buscaré en mi boca, lejos el azoro de tu humedad multiplicante cuando esté seca buscaré, la noche ya llegada la apurada claridad de tu simiente.
José María Fonollosa no es tanto un poeta marginado por la época como un poeta que decide marginarse de una época con la que no comulga. Cantó a las ciudades que lo conocieron, como si el enjambre de calles fuera el silencioso testigo de su paso por el mundo: Barcelona, La Habana, Nueva York. Y su canto no habla de la agustiniana ciudad de dios, sino del ser humano: del hombre que no encuentra su lugar en el mundo y menos entre otros hombres. Es, en definitiva, la suya una voz libre y cercana, un poeta que dice lo que piensa y que ofrece en sus versos un retrato acerado y valiente de las fobias, las ilusiones y los fracasos del hombre contemporáneo.
Sueños y puentes, frecuentes motivos en su obra, se funden en el título del libro con el que obtuvo el Premio de poesía del Consejo nórdico, Puentes de sueños, que según el autor es un libro único en su carrera ya que los poemas reflejan experiencias oníricas trasladadas directamente al papel, sin retocar.
Corre el mes de junio de 1942 y, en Palermo, el barón Enrico Sorci yace en su lecho de muerte. Mientras su fiel criado le lee los titulares de prensa, la mayoría en torno a la guerra, Sorci, en un lúcido delirio, recuerda la historia de la familia y las figuras que han llenado su propia vida: su abnegada esposa y el dolor que él le ha infligido, sus amantes, sus hijos (algunos ilegítimos), su nuera predilecta, el incierto futuro. La planta noble del palacio Sorci deviene así el centro del mundo, un mundo que desaparece entre los bombardeos y el fin del fascismo, y donde la esperanza esconde también una criminalidad más agresiva. Cuando después tomen la palabra algunos hijos de Enrico (entre ellos un brillante abogado, que media entre los estadounidenses y la mafia, o el futuro barón), su voces compondrán un polícromo fresco histórico de Sicilia en los años centrales del siglo xx: la llegada del mundo moderno, la segunda guerra mundial, la reconstrucción en la Posguerra y el plan Marshall, el fortalecimiento de la mafia...
Una isla canaria. Un triángulo amoroso. Un juego perverso. El silencio de las profundidades del mar.
Una trama de suspense magistral.
«Hace apenas una hora, Theo ha vuelto a intentar matarme.
Suena a principio de novela policíaca. Pero no lo es.»
Es noviembre en Lanzarote. Sven, profesor de submarinismo, espera a Jola y Theo, una pareja de alemanes que viajan a la isla para recibir clases de submarinismo. La pareja parece tenerlo todo: Theo es un escritor reconocido, Jola es una joven y atractiva actriz, hija de un rico productor. Sin embargo, Jola escribe en su diario que no es feliz, especialmente con su novio. Tal vez por esta razón se lanza a un peligroso flirteo con Sven, que pronto se obsesionará sexualmente con ella. Así, lo que comienza como un coqueteo avanza sin frenos hacia un juego peligroso del que el propio Theo es partícipe.
Descompresión es la nueva novela de una de las voces más sofisticadas del panorama contemporáneo de la literatura europea. Ganadora de múltiples premios, Juli Zeh no solo ha conseguido el aplauso de la crítica, sino que también cuenta con el apoyo de los libreros y lectores y sus novelas se han posicionado en las listas de más vendidos.
La pericia deDescompresión, además de desplegar magistralmente una trama de suspense, es hacerlo a través de dos voces contrastadas, dos narradores que nos cuentan la misma historia desde dos puntos de vista diferentes. ¿Cuál es el verdadero? La única certeza es que todos los personajes se encuentran en un cruce de caminos; los tres buscan reinventarse, dejar atrás un pasado doloroso e iniciar una nueva vida.
El recuerdo de un viaje al sur de Chile se convierte para Marco en un fragmento clave en la construcción de su pasado y su identidad: fue la única vez que se sintió cercano a su padre. En el presente, cumplidos los cincuenta, reflexiona acerca del papel que tuvieron en su vida ese hombre poderoso e inaccesible, su familia de raíces conservadoras y machistas, y el rigor de la época en que le tocó crecer.
La erupción del volcán Villarrica a fines de 1971 y otros desastres naturales que vuelven a su mente con insistencia sirven de augurio y metáfora de los cataclismos personales que le tocaría vivir. Asistimos al paso que da Marco desde la cima de su infancia hacia los territorios de la sexualidad, con su carga de miedo e incertidumbre, y luego a la ruptura con el orden familiar. Mientras el país se encorva bajo la dictadura, Marco vive el rechazo de su mundo como una catástrofe y su mundo vive su diferencia como una fatalidad.
Por el Desiré desfilan los sueños y realidades de un elenco de personajes memorables encabezado por Bella, cantante de boleros; Poco, un viejo enigmático de origen incierto; la solterona y cándida Antonia y su hermano Damián. Sus vidas son una demostración imponente de la distancia, a veces insalvable, que media entre los deseos de felicidad y las posibilidades reales de alcanzarla.
Como el anverso y el reverso de un bolero, esta sobrecogedora novela juega con una contraposición: sobre el espacio urbano degradado de un local nocturno madrileño, el Desiré, se proyecta la postal pintarrajeada de un improbable y suntuoso Tropicana, el legendario club cubano en sus mejores tiempos, convertido en mito y refugio de un puñado de soñadores.
Te trataré como a una reina, la tercera novela de Rosa Montero, puede ser vista como una farsa negra y como una tragedia rosa. La fuerza e intensidad con que está narrada, la contundencia de personajes que pueden tocarse, permiten ver, con ácida verdad, un mundo desportillado que descubre la soledad de todos, bajo los falsos colores de una pintura que se resquebraja.