La brevedad del relato del génesis lleva a la imaginación del poeta a plantearse sugestivos interrogantes respecto a la historia de Adán y Eva: ¿qué sintieron aquellos adultos sin infamia al despertar en el Paraíso? ¿Cómo fue su encuentro? ¿Qué les hizo desobedecer a Dios? ¿Qué se dijeron al conocer su culpa y espantoso castigo? Como toda obra clásica de renombre universal, El Paraíso perdido da pie a numerosas lecturas. En ella están las tradiciones clásicas de Homero y Virgilio, la deslumbrante imaginación creadora del Renacimiento, las concepciones del universo elaboradas por los astrónomos o las respuestas a los misterios de la teología; todo el saber humanista y científico de su época entran en este inmenso crisol donde el lector encontrará siempre lo que busca.
El primer amor, de Iván Turguénev, es una de las cumbres literarias del romanticismo ruso. En sus páginas, este extraordinario autor captura con exquisita delicadeza la conmoción y la intensidad de ese primigenio atisbo del amor, ese vértigo que transforma a quien lo experimenta por primera vez. El relato sigue a un joven de dieciséis años, Vladímir, atrapado entre la euforia y la melancolía al conocer a Zinaída, una mujer que encarna tanto la belleza como el misterio. A través de su conexión, Turguénev despliega un abanico de emociones universales: la inocencia de la pasión adolescente, el dolor del amor no correspondido y la complejidad de las relaciones humanas. La obra nos enfrenta a la naturaleza fugaz e inmortal de ese amor inicial, que, aunque efímero, deja una huella indeleble. Una historia de sentimientos, un estudio profundo de los matices del alma humana escrito con una prosa que sigue brillando por su claridad y sensibilidad. Un clásico eterno que sigue emocionando a lectores de todas las generaciones.
El Príncipe Feliz y otros cuentos de Oscar Wilde, con ilustraciones de Walter Crane y Jacomb Hood, viene recibiendo las mejores críticas desde hace más de un siglo. Obra fascinante y magnética, que año tras año se reedita en tantas lenguas porque fue un clásico instantáneo y sigue siéndolo.
Aunque apenas se consiguen ejemplares de aquella primera edición de finales del siglo XIX, de apenas setenta y cinco ejemplares firmados por el autor y el editor, es esa joya bibliográfica la que siguió Libros del Zorro Rojo de manera fiel para la edición en castellano del 2013, que ahora reeditamos.
Además del cuento que titula la selección, esta recoge, «El ruiseñor y la rosa», «El gigante egoísta», «El amigo fiel» y «El cohete extraordinario», traducidos por Julio Gómez de la Serna.
El príncipe y el mendigo, publicada en 1881, es una novela que cuenta las peripecias de dos muchachos, que ven trocados sus papeles sociales (uno es mendigo, el otro, príncipe) y se ven obligados a actuar en situaciones que les son desconocidas. Ambientada en la época de Enrique VIII de Inglaterra (primera mitad del siglo XVI), la obra tiene un marcado carácter de cuento, tanto por las situaciones y solución de las aventuras, como por el carácter didáctico y moralista que el autor quiso darle. Aunque no sea una de las obras más conocidas de Mark Twain, se lee con agrado y las descripciones costumbristas de la ciudad de Londres tienen gran vivacidad y constituyen un gran atractivo.
Dorian Gray posee la juventud perfecta, el rostro de un dios antiguo y un alma aún intacta. Pero al contemplar su retrato ―un lienzo que empieza a reflejar los estragos de sus excesos―, se entrega a una vida de belleza, hedonismo y destrucción. Mientras su imagen permanece inalterable, su conciencia se marchita en secreto, entre fiestas, susurros y crímenes. El tiempo no pasa por su piel, pero deja huellas indelebles en su alma.
La única novela de Oscar Wilde, en una nueva y vibrante traducción de José Rafael Hernández Arias y con un posfacio del escritor Jorge Dioni López. Más de un siglo después, El retrato de Dorian Gray sigue interrogando nuestro culto a la imagen, al deseo y a la eterna juventud.
Joven agraciado y bellísimo, dotado de «toda la pasión del espíritu romántico y toda la perfección de lo griego», Dorian Gray es, cuando lo retrata el distinguido pintor Basil Hallward, la encarnación de la armonía vital incorrupta. Sin embargo, inevitablemente, las pasiones, la maldad, el impetuoso torrente de la vida, irrumpen en su existencia. Para su asombro, Gray descubre que es su retrato quien va asumiendo su deterioro físico y moral, protegiendo, en apariencia, su inmaculada imagen. Publicada en 1890, "El retrato de Dorian Gray" supuso el salto a la fama y la popularidad de Oscar Wilde (1854-1900), quien bajo el disfraz de una historia de atracción irresistible, desarrolla a la vez una fábula en torno al ser y la apariencia, la realidad y la imagen, la vida y el arte.