Los mejores libros jamás escritos «Quería hablar a menudo, pero, la verdad, no sabía qué decir. ¿Sabe usted?, en ciertos casos lo mejor es no decir nada.» Tras retratar magistralmente la figura del culpable en Crimen y castigo, Dostoievski ahonda en El idiota en el alma torturada de un hombre inocente. Después de pasar varios años en un sanatorio suizo, el joven y piadoso príncipe Mishkin regresa a su Rusia natal para recibir una herencia y «mezclarse con la gente». Sin embargo, en San Petesburgo solo le aguarda una sociedad obsesionada con el dinero, el poder y la manipulación que pondrá a prueba su moral y sus puros sentimientos. Antes de llegar a su destino conoce al inquietante Rogozhin, hijo de un acaudalado mercader, cuya fijación por la hermosa Nastasia Filíppovna acabará por arrastrar a los tres protagonistas a un fatal desenlace. La presente edición cuenta con la traducción magistral de José Laín Entralgo y Augusto Vidal. El estudio introductorio es de William Mills Todd III, catedrático de literatura y lenguas eslavas en la Universidad de Hardvard.
El invitado de Drácula. Es el primero de los relatos compilados. La acción se desarrolla en la noche de Walpurgis, la noche del 30 de abril, la «noche del espanto y del horror» en la que los muertos salen de sus tumbas y caminan. El protagonista decide adentrarse esa noche especial, en la que no cree, en una población abandonada, contra la opinión del cochero alemán que lo lleva. Allí visita el cementerio, empieza una gran tormenta de nieve, se refugia en un mausoleo y es sorprendido por una criatura medio demoníaca de la que lo salva un grupo de soldados. Los soldados lo llevan de vuelta al hotel y el director del mismo le muestra una nota del mismo Drácula en la que le recomienda que lo cuide mucho.
Bram Stoker pasó los primeros siete años de su vida recluido en su casa a causa de una enfermedad. Su único entretenimiento eran las oscuras leyendas irlandesas que su madre le contaba. No sería de extrañar que esas crónicas hilvanadas con elementos sobrenaturales generaran el caldo de cultivo que llevó a Stoker a convertirse en uno de los más grandes autores de terror gótico. Durante mucho tiempo se consideró «El invitado de Drácula» un primer capítulo eliminado de Drácula, la obra capital de Stoker, si bien el estudio de las notas del autor a partir de los años setenta desechó esta idea y dio pie a otras teorías. Sea como fuere, la historia, que funciona de manera independiente, vio la luz en 1914, dos años después de la muerte del escritor irlandés, como parte de una recopilación de sus mejores relatos. Reunidas de nuevo en esta edición, estas ocho joyas del género demuestran la maestría de Bram Stoker para desarrollar ficciones escalofriantes que pondrán a prueba los límites de nuestro miedo.
El jugador documenta el descenso a los infiernos de la adicción al juego, de la expatriación forzosa y de los amores destructivos e imposibles. Dostoyevski nunca incorporó tantos elementos autobiográficos a una novela suya, lo cual la hace más terrible y descorazonadora, si cabe. El jugador es una novela intensa, apasionante y repleta de humor. Sin duda, una de las cumbres literarias del realismo psicológico ruso.
Publicada por primera vez en 1866, El jugador es una de las novelas sobre la ludopatía más famosas de la literatura.
La historia se centra en Alexei Ivanovitch, un joven que trabaja como tutor en el seno de una familia rusa afincada en un hotel alemán. La familia tiene problemas económicos, y Alexei se vuelve adicto a la ruleta en parte para emular la intrépida actitud de sus empleadores hacia el dinero.
Así, gana y pierde enormes sumas mientras busca el amor, la riqueza y la aceptación. Sin embargo, sus relaciones humanas son fugaces y superficiales, y acaban siendo sacrificadas en el altar de la adicción.
Publicada por primera vez en 1866, El jugador es una de las novelas sobre la ludopatía más famosas de la literatura. La historia se centra en Alexei Ivanovitch, un joven que trabaja como tutor en el seno de una familia rusa afincada en un hotel alemán. La familia tiene problemas económicos, y Alexei se vuelve adicto a la ruleta en parte para emular la intrépida actitud de sus empleadores hacia el dinero. Así, gana y pierde enormes sumas mientras busca el amor, la riqueza y la aceptación.