Después de más de veinte años en China («Tengo tan pocas raíces que me arrastra la corriente»), Arthur Clennam vuelve a Londres convencido de haber desperdiciado su juventud y de que ya ha pasado para él el momento del amor. Su madre, una anciana inválida y siniestra, le recibe gélidamente en la habitación de la que lleva doce años sin salir, y en la que, al fondo, en la penumbra, cose una desventurada muchacha. Arthur se interesa en seguida por ella, sospechando que puede guardar la clave de un vergonzoso secreto familiar que su madre le oculta, y descubre que se trata de Amy Dorrit, nacida en la cárcel de deudores de Marshalsea, donde su padre, uno de los más antiguos presos, es toda una institución Hay grandes mudanzas en esta novela de la decepción a la esperanza, de la pobreza a la riqueza pero un clima de restricción y falta de libertad se extiende por toda ella y unifica sus múltiples temas. La pequeña Dorrit (1855-1857), que presentamos íntegra en una nueva traducción de Ismael Attrache y Carmen Francí, es sin duda uno de los mejores Dickens, compendio monumental de su destreza narrativa, de su ingenio cómico y de su talento para crear ambientes y personajes. Pero quizá nunca Dickens había sido tan incisivo o «subversivo», como dijo G. B. Shaw de esta «obra maestra entre las obras maestras» en su sátira de la sociedad victoriana, a la que golpea implacablemente por su presunción y mezquindad, por su educación «en el miedo y el escalofrío», por su infame sistema de clases y por la escandalosa incompetencia de sus instituciones.
La Reina de Picas narra las desventuras de un joven oficial, en principio poco aficionado a los juegos de azar, pero que no tarda en obsesionarse con descubrir los pormenores de una misteriosa forma de apostar que ofrece una ganancia asegurada. En sus pesquisas se verá involucrado en la muerte de una anciana condesa. Atormentado por el sentimiento de culpa, sufre la visita del espíritu de la anciana... En palabras de Dostoievski, "La Reina de Picas" constituye ?la obra cumbre de la fantasía?, y en efecto, Pushkin, ?padre? de la literatura rusa, ensayó en este texto pionero muchas de las formas en las que autores posteriores rusos dialogarían con los géneros literarios dentro de los cánones de la literatura ?clásica?.
Una experiencia personal del propio Tolstói fue la inspiración para La tormenta de nieve, que vio la luz en 1856 en la revista El contemporáneo. Una ventisca sorprende a un viajero y su cochero en la estepa rusa y les aparta de su camino. Cuando el cochero decide volverse, el viajero se une a una caravana en la que conocerá a una serie de variopintos personajes. Una obra temprana del gran autor ruso que, en su brevedad, aborda temas como la superación de obstáculos, la vanidad o la búsqueda de reconocimiento.
La Venecia de las olvidadas es una antología de escritos de auto- ras británicas y norteamericanas de la segunda mitad del s. xix dedicados a la ciudad de los canales. El objetivo de esta antología es recuperar, reivindicar y difundir a dieciséis escritoras ajenas al canon pero que tuvieron una presencia destacada en el pano- rama literario, artístico y cultural de la época (donde gozaron de reconocimiento y popularidad) y que además establecieron entre sí lazos intelectuales, sociales y de amistad, siempre siguiendo el hilo conductor de Venecia. Los distintos bagajes personales e intelectuales de las autoras hacen que cada texto tenga un foco de atención y estilo peculiares; pero, tomados en su conjunto, los fragmentos componen un rico mosaico de la Venecia del s. xix.
Y, como un espejo, la Venecia ochocentista nos devuelve el fiel reflejo de estas mujeres: de generaciones distintas, de regiones o naciones diversas, autoras consagradas o noveles, casadas unas con italianos, solteras otras, viudas... Algunas se dedicaron pro- fesionalmente a la literatura de viajes, varias fueron especialis- tas en historia e historia del arte, casi todas hablaban italiano con fluidez y más de la mitad leía y reseñaba libros franceses y alemanes. Ahora, a través de sus textos viajaremos a una Vene- cia antigua y a otra atemporal, y por sus callejuelas, patios y canales nos reencontraremos con la olvidada voz de sus autoras.
«Si este libro quema, quema como solo el hielo puede quemar». CHARLES BAUDELAIRE «Las amistades peligrosas, en resumen, conforma una mitología contemporánea». ANDRÉ MALRAUX En esta novela epistolar, ambientada en las postrimerías del siglo XVIII, dos aristócratas sin escrúpulos, la marquesa de Merteuil y el vizconde de Valmont, forjan una alianza para convertir la seducción en un juego cruel, en un refinado duelo libertino. El objetivo inmediato será pervertir a una respetable viuda, a una quinceañera recién salida del pensionado y a su joven pretendiente. Sin embargo, los tejemanejes de Merteuil y Valmont acabarán revelando más que su afición al escándalo. Conforme aparezcan las voces de los demás personajes, se pondrán en evidencia las dobleces de toda una sociedad, así como los peligros universales que comporta la pasión amorosa.
Un duelo libertino entre dos miembros de la nobleza francesa en una obra cumbre de la literatura europea del siglo XVIII.
En esta novela episolar ambientada en las postrimerías del siglo XVIII francés, dos aristócratas sin escrúpulos, la marquesa de Merteuil y el vizconde de Valmont, forjan una alianza para convertir la seducción en un juego cruel. El objetivo inmediato será pervertir a una respetable viuda, a una quinceañera recién salida del pensionado y a su joven pretendiente.
Sin embargo, los tejemanejes de Merteuil y de Valmont acabarán revelando más que su afición al escándalo. Conforme aparezcan las voces de los demás personajes, se pondrán en evidencia las dobleces de toda una sociedad, así como los peligros universales que comporta la pasión amorosa.
Considerada una de las mejores novelas sentimentales de la literatura francesa, Las amistades peligrosas es también uno de los libros más descarados, divertidos y cautivadores de toda la literatura europea.