Inspirándose en una antigua leyenda acerca de la rivalidad entre dos familias de la Italia medieval, William Shakespeare (1564-1616) encarnó en la tragedia de Romeo y Julieta el símbolo universal por excelencia del amor juvenil contrariado. La feroz enemistad entre el clan de los Capuletos y el de los Montescos no consigue, en efecto, evitar que dos jóvenes miembros de ambos se enamoren y lleguen a casarse en secreto, unión que la oposición de sus progenitores y las pasiones ajenas tornarán funesta. La obra, que ha emocionado a lectores de todos los tiempos, ha atraído en nuestra época, por su poderosa fuerza dramática, la atención de numerosos cineastas, coreógrafos y compositores, que la han hecho objeto de las más variadas versiones y adaptaciones.
Ignacio Martínez de Pisón fue niño en el Logroño de los sesenta, muchacho en la Zaragoza de los setenta y aprendiz de novelista en la Barcelona de los ochenta. La primera parte de su vida es la de un chico cualquiera, nacido en el seno de una familia feliz hasta la temprana muerte de su padre; años cruciales de los que se nutre su mundo literario.
Este es el apasionante retrato de formación de uno de los autores más sólidos de nuestra narrativa, unas memorias literarias que reflejan los profundos cambios vividos por la sociedad española, que en muy poco tiempo pasa de una rancia dictadura a una democracia consolidada que se integra en Europa.
«El lector de Ropa de casa se encontrará con el retrato de un joven más bien corriente, ni alto ni bajo, ni guapo ni feo, ni bueno ni malo, pero dotado, eso sí, del don de saber contar historias. Mi idea precisamente era aprovechar ese don para contarme. Para contarme y, sobre todo, para contar una época», Ignacio Martínez de Pisón
Pocas obras han desatado tanta controversia y fascinación como Salomé, el escandaloso drama con el que Oscar Wilde incendió los escenarios europeos y desafió los valores estéticos y morales de su tiempo. Con una escritura fulgurante, marcada por la sensualidad y una violencia contenida, esta tragedia breve se despliega como un ritual poético y perverso que roza lo sagrado y lo sacrílego al mismo tiempo. La historia, inspirada en los Evangelios pero desbordada por el genio provocador de Wilde, gira en torno al deseo prohibido, la obsesión y el poder de la mirada. Salomé, joven y enigmática, convierte su danza en un arma de seducción y condena, mientras que la belleza y el horror se abrazan en un clímax implacable que aún hoy continúa estremeciendo. Una reflexión aguda sobre la corrupción del deseo, la arbitrariedad del castigo y el arte como forma de transgresión absoluta. En sus páginas late la esencia misma del decadentismo y el espíritu estético de fin de siglo. Más de un siglo después, su lectura sigue siendo tan inquietante como imprescindible.
Marcel Proust escribe con una diferencia de cinco años, de tres si nos atenemos a la fecha del último "salón" publicado (1905) y el primer "pastiche" (1908), estos dos conjuntos de textos presididos por una idea absolutamente distinta. Si los Salones pertenecen al mundo en que se ha movido la primera juventud del autor y en el que ha nacido su primer libro, Los placeres y los días (1896), en El caso Lemoine se trata de una gimnasia del oficio de la escritura, de un ejercicio de análisis de estilos ajenos a traves de un caso de crónica de sucesos: la estafa de un tal Lemoine a la más alta compañía de diamantes del mundo. En los Salones encontramos un Proust alabancero, que reseña, bajo pseudónimo y en Le Figaro, actos sociales de ese mundo aristocrático con el que más tarde saldaría cuentas críticas en distintos volúmenes de A la busca del tiempo perdido, su obra capital (en 'La parte de Guermantes' y 'Sodoma y Gomorra' sobre todo, y tan acerbas como en el viscontiniano "Baile de las Cabezas" de 'El tiempo recobrado').
El personaje principal de Los tigres de Mompracem es Sandokán, llamado «el tigre de Malasia» siendo «Malasia» por entonces la región del sureste asiático que en la actualidad se corresponde con los países de Malasia, Indonesia y Filipinas). Es un príncipe de Borneo derrocado por la invasión británica. Tiene un carácter heroico y mantiene una lucha feroz y continuada contra el gobernador «el rajá blanco» (personaje que existió en la realidad), pues éste fue el instigador de la muerte de toda la familia del héroe, que ocupaba el trono hasta la ocupación británica.
Segurant abandona su tierra natal, la Isla Ignota, para reunirse con el Rey Arturo y desafiar a sus paladines. A lo largo de su camino, gana innumerables torneos, despertando la admiración de los caballeros de la Mesa Redonda. Pero dos hechiceras, Morgana y Sibila, conjuran la imagen de un dragón que escupe fuego por la boca, y Segurant se lanza en su persecución. Las extraordinarias aventuras de este caballero de la Mesa Redonda que habían caído en el olvido durante siglos han sido redescubiertas ahora por Emanuele Arioli, un joven medievalista que recorrió las bibliotecas de toda Europa en busca de los manuscritos de esta historia del ciclo artúrico. Tras más de diez años de investigación, Emanuele Arioli presenta ahora el texto de esta novela perdida por primera vez en español. Con ilustraciones de los manuscritos originales, Segurant es una narración inédita que se revela como un cruce de leyendas y culturas, y como uno de los grandes acontecimientos literarios de este siglo.