"Las ideas surgen en los momentos más inesperados. La magia de un instante, una breve mirada, un pensamiento que salta a la mente como una chispa y pide ser llevado a la realización. Durante un vuelo en helicóptero de Santo Domingo a Punta Cana, cuyo propósito fue todo otro que tomar fotos aéreas de los paisajes dominicanos, fuimos invadidos por la belleza que se extendía bajo nuestros pies. La cámara respondió a esta insospechada gracia con una serie de fotos que brotaban una tras otra: los campos de caña que ondeaban bajo la brisa, las olas que sacudían las agrestes orillas del mar. Pronto se estableció un diálogo animado entre los aires y la tierra. Antes de que pudiéramos darnos cuenta, la ¡dea del libro nació. Este viaje nos llevó a muchos otros y su hechizo todavía perdura en nuestras mentes. Esperamos haber logrado transmitir al menos una parte de la profundidad de esta experiencia y contribuir a revelar ante Ustedes una cara desconocida de la República Dominicana. ¡Disfruten!"
El camino hacia Pedernales es todo un espectáculo. Colocado entre cadenas de montañas ubicadas a la orilla de la carretera y playas de aguas multicolores que dibujan los bordes del mapa de la Patria. Playas vírgenes y montañas hermosas en las que vive y espera una impresionante biodiversidad. Tierra agreste, sol ardiente, nubes blancas. La Bahía de las Águilas, el Hoyo de Pelempito, la Laguna de Oviedo y la Reserva de la Biósfera Jaragua-Bahoruco-Enriquillo constituyen su carta de presentación. Esta provincia te espera con los brazos abiertos en señal de bienvenida y te dice de una forma dulce, pero firme, que ha Pedernales, el que va una vez, regresa.
Samaná es un pueblo fundado sobre bases muy firmes y transparentes una herencia que se manifiesta en la diversidad y es parte esencial de su identidad, la cual se aprecia en la pluralidad, el respeto, la tolerancia, la educación y el trabajo. Tiene una historia de logros que exhibir. Por eso su pasado y el de su gente le llenan de satistaceión y sano orgullo. Por eso aspira a que quienes la conozcan, la amen y hagan suya, se identifiquen con ella, se sientan orgullosos de ella. La provincia de Samaná vive a plenitud un presente de apertura y búsqueda. De ahí ha de nacer un futuro en el que todos sus hombres y mujeres tendrán la oportunidad de llegar a ser personas que respetan la diversidad y vatoran la convivencia, que aman el mar y sus playas, que aprecian el sabor del coco en la comida y que encuentran en la religión y el trabajo la vía más legítima y expedita hacia el progreso.