La Habana, verano de 2003. Han trascurrido catorce años desde que el teniente investigador Mario Conde, desencantado, abandonara la policía. En esos años han ocurrido muchos cambios en Cuba, y también en la vida de Mario Conde. Su inclinación por la literatura y la necesidad de ganarse la vida lo han llevado a dedicarse a la compra y venta de libros de segunda mano. El hallazgo fortuito de una valiosísima biblioteca le coloca al borde de un magnífico negocio, capaz de aliviar sus penurias materiales. Pero, en un libro de esa biblioteca, aparece una hoja de revista en la que una cantante de boleros de los años cincuenta, Violeta del Río, anuncia su retiro en la cumbre de su carrera. Atraído por su belleza, por el misterio de su retiro y el silencio posterior, Mario Conde ?ahora con más años y más cicatrices en la piel y en el corazón? inicia una investigación, sin imaginar que, al seguir el rastro de Violeta del Río, despertará un pasado turbulento que, como la fabulosa biblioteca, ha estado tapiado durante más de cuarenta años.
Pushkin nunca tuvo una nieta, o acaso la desconocemos, por eso este libro de cuentos es dos cosas: la audacia de la búsqueda de personajes azarosos, perdidos y esenciales, y un viaje hacia territorios desconocidos. Los escenarios son múltiples: de La Habana al desierto del Rajastán, de Saint-Nazaire a Teherán, de Rusia a Miami o Lima. El hilo conductor es el tiempo, la nostalgia, la pérdida, pero también la aventura, el humor, y la recuperación del pasado. Un salto a un vacío lleno de sentidos. La nieta de Pushkin es un libro híbrido entre el cuento y el viaje en clave de autoficción. Si toda literatura es un ejercicio de solapamiento autobiográfico, Ronaldo Menéndez rompe las rasgaduras de ficción para filtrar un yo, un nosotros, que envuelve al lector y le hace viajar con él. Y por encima de todo, un lenguaje que es en sí mismo una búsqueda y una fundación, una manera de entender la literatura. Una prosa enérgica, que nos traslada con pulso propio, a la mejor renovación de la literatura latinoamericana de este primer tercio del siglo xxi.
Inspirada en un hecho poco conocido: la negativa de Cuba y otros países a recibir a los judíos que huían de la Alemania nazi a bordo del transatlántico St. Louis, todo relatado por Hannah, su protagonista.
Finalmente, solo a unos pocos se les permitió desembarcar. Antes de que todo cambiara, la vida de Hannah Rosenthal era de ensueño.Pero ahora, en 1939, las calles de Berlín están embanderadas de estandartes nazis, su familia ha sido desposeída de sus bienes y los judíos ya no son bienvenidos en los lugares que antaño frecuentaban.
Hannah y Leo Martin, su mejor amigo, sellan un pacto: pase lo que pase, ambos compartirán un mismo futuro. La próxima partida del transatlántico St. Louis con rumbo a Cuba les proporcionará una chispa de esperanza. Tras una ardua gestión para obtener visados, los Rosenthal y los Martin se embarcan en la lujosa nave con destino a La Habana. La vida a bordo del St. Louis se asemeja a unas vacaciones surrealistas para esos refugiados, pero los rumores inquietantes desde Cuba no tardan en ensombrecer el ambiente festivo, y la nave que prometía ser su salvación parece a punto de convertirse en su sentencia de muerte.
Hannah y Leo se ven enfrentados a una decisión desgarradora... Siete décadas después, en la ciudad de Nueva York, el día que cumple doce años, Anna Rosen recibe un paquete de Hannah, una tía abuela a la que nunca conoció pero que crio a su difunto padre. En un intento de reconstruir el misterioso pasado de su padre, Anna y su madre viajan a La Habana para reunirse con la anciana.
Tras diez años sin saber nada de su padre, Andrea, la protagonista y narradora de “La noche será negra y blanca”, recibe una llamada suya en la que le pide que vaya a verlo a Denver. Aunque tiene muchas dudas sobre si acudir a esa llamada, al final decide ir, pero antes pasa unos días en San Luis Potosí con su abuela paterna para intentar averiguar más cosas sobre ese hombre que desapareció de la vida de su madre y de la suya hace tantos años, y entender mejor su comportamiento. A lo largo de las páginas de esta novela breve e intensa se nos narran los pasos que Andrea, animada por un afamado escritor, va dando en busca de su padre, pasos que se entrelazan con fragmentos del pasado de una familia sacudida por un trágico suceso que supuso un antes y un después en la vida de todos sus miembros.
La novela de mi vida: Tras dieciocho años de exilio, Fernando Terry decide volver por un mes a La Habana, atraído por la posibilidad de dar al fin con la autobiografía desaparecida del poeta José María Heredia, al que dedicó su tesis doctoral. De paso, aclarará de una vez las sospechas de quién le denunció y provocó la expulsión de su puesto en la universidad. A la historia de ese reencuentro y a la busca del codiciado manuscrito, se suman alternativamente dos planos temporales más: el de la vida de Heredia a comienzos del siglo XIX, en los años de la Colonia, y el de los últimos días de su hijo José de Jesús Heredia, masón, a principios del siglo XX. Las vidas de los personajes y sus peripecias van creando paralelismos insospechados, como si en Cuba la Historia se cebara en el destino individual de cualquiera que destaque por su talento.
Shayna Orliens llega al sur de África en 1901 huyendo de un escándalo que ha sacudido a la alta sociedad londinense. Mientras lucha por reconstruirse y esquiva la investigación de Scotland Yard, que la considera sospechosa de la desaparición de su marido, conoce a un misterioso escultor escocés que guarda un grave secreto. En su nuevo y exótico mundo, Shayna encuentra refugio en las palabras de Emily Hobhouse, quien, desde la prensa, denuncia con valentía los abusos del imperio británico en la guerra anglo-bóer.
La novia de la paz es una poderosa historia sobre segundas oportunidades con unas protagonistas arrebatadoras —una anónima, la otra célebre— que se atreven a poner en riesgo su libertad por desafiar el orden establecido. Ambas mudarán de piel y descubrirán que, tras una traición, no hay mejor venganza que la felicidad.