Un cadáver contagiado de virus covid yace amortajado sobre un sofá doméstico bajo un parasol. Junto a él un cartel dice: «¡Hemos llamado al 911 y no hay ayuda!». Es una mañana en Guayaquil durante el año 2020. Plena pandemia. Esta imagen de muerte desoladora explica qué tipo de golpe y de descenso es Visceral. Después de los éxitos de Pelea de gallos y Sacrificios humanos, un libro entre la autobiografía, la memoria y la autoficción, una suerte de manifiesto atravesado por la actualidad que viaja a través de los miedos y las obsesiones, de las experiencias y los recuerdos, de los hallazgos y las búsquedas de María Fernanda Ampuero. Violencia contra las mujeres. El cuerpo ultrajado, el cuerpo rechazado. El deseo y la sexualidad. La salud mental, la obesidad, la infancia. La madre y las maternidades. El poscolonialismo, la ecopolítica, el feminismo. La escritura y la lectura. Un libro monstruosamente honesto, descarnado, demoniaco, con un alto grado de exhortación furiosa. Un libro de María Fernanda Ampuero. Ella se atreve.
Ariel, Samantha y Lydia son israelitas. Tal vez por fe y tradición, pero sobre todo por humanidad, aborrecen lo que consideran un salvaje genocidio: la masacre de palestinos en la Franja de Gaza. La razón del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, es supuestamente la reacción a un ataque previo, pero su verdadera intención es crear un nuevo canal que conecte el mar Rojo con el Mediterráneo: el canal de Ben Gurion. Pronto a ellas tres se unirán Diana, una millonaria griega; Salvatore, un desconcertado campesino italiano, y una conocida modelo de origen palestino, Naima.
La desigual contienda entre palestinos e israelíes no sólo continúa, sino que se recrudece cada día, a cada página. El mundo es testigo de la matanza, de los crímenes de guerra. Y nadie puede permitirse fracasar. Así, mientras los militares israelíes hacen suyo el lema de que «el mejor enemigo es el que nunca ha nacido», este singular grupo de audaces justicieros jurarán no permitirlo.
«Pensó que los recuerdos eran invisibles como la luz, y así como el humo hacía que la luz se viera, debía haber una forma de que fueran visibles los recuerdos.»
En octubre de 2016, el director de cine colombiano Sergio Cabrera asiste en Barcelona a una retrospectiva de sus películas. Es un momento difícil: su padre, Fausto Cabrera, acaba de morir; su matrimonio está en crisis, y su país ha rechazado unos acuerdos de paz que le habrían permitido terminar con más de cincuenta años de guerra.
A lo largo de unos días reveladores, Sergio irá recordando los hechos que marcaron su vida y la de su padre. De la guerra civil española al exilio en América de su familia republicana, de la China de la Revolución Cultural a los movimientos armados de los años sesenta, el lector asistirá a una vida que es mucho más que una gran aventura: es una imagen de medio siglo de historia que trastornó al mundo entero.
Volver la vista atrás cuenta hechos reales, pero sólo en manos de un novelista magistral como Vásquez podía convertirse en este retrato devastador de una familia arrastrada por las fuerzas de la historia. Una fascinante investigación social y a la vez íntima, política y a la vez privada, que el lector no olvidará.
En Oaxaca, Tor Sima ha creado un museo dedicado al color. En Edimburgo, Vica Luft trabaja como secretaria y cría sola a su hija. Comparten una herida, un amante y una curiosa devoción por los pulpos. Lo que las une no es una anécdota, sino una corriente subterránea que atraviesa años y geografías.
A lo largo de dos décadas y siete ciudades, Wishbone retrocede en el tiempo para indagar en lo que permanece y en lo que se pierde. La maternidad y sus ambivalencias, la amistad como refugio y como tropiezo, la tensión entre el arte y la supervivencia. La parte de nosotros que se extravía cuando un ser amado desaparece y los lazos tentaculares que tejen las familias que elegimos.
Onírico y preciso, lúcido y vibrante, Wishbone es un hechizo narrativo que se despliega en un elenco de personajes irresistibles, una estructura que desafía las convenciones de la narrativa y una revelación final impactante. Con esta novela, Laia Jufresa se consolida como una de las voces más singulares de la literatura latinoamericana contemporánea.
Mantenerse en lo alto es mucho más difícil que llegar. Julia está en la cúspide de su poder, pero la traición y la división familiar amenazan con echarlo todo a perder. Para colmo de males, el médico Galeno diagnostica que la emperatriz padece lo que él, en griego, llama karkinos, y que los romanos, en latín, denominan cancer. El enfrentamiento brutal entre sus dos hijos aboca la dinastía de Julia al colapso. En medio del dolor físico y moral que padece la augusta, cualquiera se habría rendido. Se acumulan tantos desastres que Julia siente que es como si luchara contra los dioses de Roma.
Pero, en medio del caos, una historia de amor más fuerte que la muerte, una pasión capaz de superar pruebas imposibles emerge al rescate de Julia. Nada está perdido.
Con la resaca de la víspera a cuestas, Juan Manuel Barrientos, un estimado catedrático de literatura, se dirige al centro de la Ciudad de México. Ha quedado con sus alumnos del seminario en el célebre Salón La Luz para acompañarles en un tour por los edificios coloniales más emblemáticos. Cuando comprende que sus alumnos no acudirán, decide recorrer en solitario los emblemas del paisaje artístico como si de un via crucis se tratara. Lo acompañan los fantasmas de su pasado —su padre, su hermanastro Ángel y Alejandra, su única y malograda pasión—, pero este deambular con parada en las cantinas va a desvelar no sólo la arquitectura de la ciudad, sino también el desolado paisaje interior del protagonista, un paisaje que amenaza ruina.
Y las cantó con esa misma voz que yo oía con devoción cuando era un niño, con esa bendita voz que tantas veces nos ha puesto la carne de gallina. Parece una tontería, pero pensé: ¡es Serrat!».
Jordi Soler recibió un mensaje de Joan Manuel Serrat en el que le hablaba de un pájaro de plumaje esponjado y nombre imposible que el novelista menciona en una de sus ficciones. ¿Es real o imaginado?, le pregunta el compositor. Es imaginado, confirma el autor. Y Serrat le propone inventar juntos una canción sobre él, de ambiente selvático y llena de color.
Este libro narra la increíble historia del proceso de escritura colaborativa, y, sobre todo, cómo se consolida una amistad a través de la literatura. Aquí están los temores del escritor, el vértigo ante la aventura junto a un músico que es un referente sentimental no solo para él sino para varias generaciones en España y América Latina. Pero también encontramos la generosidad del músico que pone su sabiduría al servicio de una obra conjunta. Y uno se cree es un relato honesto, revelador y lleno de humor sobre el arte de crear, y también la historia de una canción que nunca llegó a ser.
«Yo el Supremo Dictador de la República: ordeno que al acaecer mi muerte mi cadáver sea decapitado...»Así arranca una de las grandes novelas de la literatura en castellano del siglo XX: Yo el Supremo, de Augusto Roa Bastos, Premio Cervantes 1989.La obra es un extraordinario ejercicio de gran profundidad narrativa y un testimonio escalofriante sobre uno de los peores males contemporáneos: la dictadura. El déspota solitario que reina sobre Paraguay es, en la obra de Roa, el argumento para describir a una figura despiadada que es asimismo metáfora de la biografía de América Latina.Yo el Supremo es una perfecta radiografía del poder absoluto, de sus sombras, sus miserias y sus crímenes.
192 d. C. Varios hombres luchan por un imperio, pero Julia, hija de reyes, madre de césares y esposa de emperador, piensa en algo más ambicioso: una dinastía. Roma está bajo el control de Cómodo, un emperador loco. El Senado se conjura para terminar con el tirano, y los gobernadores militares más poderosos podrían dar un golpe de Estado: Albino en Britania, Severo en el Danubio o Nigro en Siria. Cómodo retiene a sus esposas para evitar su rebelión, y Julia, la mujer de Severo, se convierte así en rehén. De pronto, Roma arde. Un incendio asola la ciudad. ¿Es un desastre o una oportunidad? Cinco hombres se disponen a luchar a muerte por el poder. Creen que la partida está a punto de empezar. Pero para Julia la partida ya ha comenzado. Sabe que solo una mujer puede forjar una dinastía.