La familia De Villalta, burgueses acomodados de Santa Cruz de Tenerife, recibe una carta preocupante y misteriosa en medio de la noche. Tiene que ver con los tristes eventos que han asolado a la familia en los últimos tiempos. Inés, la hija mediana, emprenderá un viaje a la península con la única intención de salvar a su familia.
Modesto Andújar llega a Cádiz desde el cortijo de Jerez de la Frontera para estudiar Comercio, aunque su vocación es la política. En su búsqueda de lo que queda del Cádiz de las Cortes, cuna de la Constitución de 1812, se topará con Alonso Guzmán, un tipo de vida pendenciera que busca huir de su pasado. Pero lo que una vez fue irá a su encuentro, en forma de un encargo muy especial.
Después del éxito de Papel y tinta y Una promesa de Juventud, María Reig vuelve a hacer alarde de rigor histórico y de una documentación profusa para construir tres vidas marcadas por las consecuencias de la guerra de la Independencia y el nacimiento del estado liberal.
«Me había jurado no volver a comer tierra y ahora me quema la lengua y me ruge el estómago reclamándola. La tierra está llena de secretos pero no para mí».
Cometierra ha elegido dos cosas: un barrio nuevo y no volver a usar su poder adivinatorio nunca más. Rodeada de desconocidos, va saliendo poco a poco de su encierro y aprende a manejarse en su nuevo entorno, al tiempo que aguarda el nacimiento de su sobrino, hijo de su hermano Walter y de la novia de este, Miseria. Es precisamente esta última quien, al ver en el don de Cometierra un lucrativo potencial económico, la anima a recuperar las visiones que le permitían encontrar a gente desaparecida. Para ello, tendrá que resolver casos recientes y antiguos, desvelar secretos de su historia familiar y poner su vida en las manos de una bruja más poderosa que ella.
«Una novela redonda en la que Reyes vuelve a ofrecernos una prosa visceral y poética, unas imágenes bellas y desgarradoras, una literatura comprometida con la comunidad».
Incapaz de recomponer sus propios pedazos y con el fin de despegarse de su ayer, la profesora Blanca Perea acepta a la desesperada lo que anticipa como un tedioso proyecto académico en una insignificante universidad californiana.
El campus que la acoge resulta, sin embargo, mucho más seductor de lo previsto. La catalogación del legado de su viejo compatriota Andrés Fontana dista enormemente de ser tan insustancial como prometía. Y cuando el carismático Daniel Carter entra en su vida, todo adquiere una nueva dimensión.
Misión Olvido cruza fronteras y tiempos para hablarnos de pérdidas, coraje, segundas oportunidades y reconstrucción. Una historia luminosa a caballo entre los años cincuenta y el fin del siglo XX que transita por España y California desplegando intrigas imprevistas, amores entrecruzados y personajes cargados de pasión y humanidad.
Como insinúa el propio título, Modelos de mujer, estos siete relatos están todos protagonizados por mujeres que, en distintas edades y circunstancias, se enfrentan todas ellas, en algún momento, a hechos extraordinarios. Todos, menos el que da título al libro, están de un modo u otro ligados a la infancia, a la capacidad de desear como motor de la voluntad, de los actos de voluntad que las protagonistas deberán asumir para impedir que la vida las avasalle. En los tres primeros cuentos -«Los ojos rotos», «Malena, una vida hervida» y «Bárbara contra la muerte»-, los personajes femeninos vencen, cada uno a su manera, a la muerte: la pequeña Miguela, la mujer mongólica que se enamora de un fantasma; Malena, que se pasa la vida haciendo régimen por amor; y Bárbara, que acompaña a su abuelo a pescar. En los cuatro últimos -«El vocabulario de los balcones», «Amor de madre», «Modelos de mujer» y «La buena hija»-, las protagonistas tuercen el destino a su favor recurriendo unas al poder de seducción y otras a la fuerza de la razón, y todas con la voluntad que les otorga el firme deseo de no tolerar que la vida se les escape de las manos.
La vida de Rodolfo siempre ha estado marcada por el trauma de la guerra de Angola, pero sobre todo por el asesinato de su padre a manos de su hermano Geni, apodado Caballo Loco. Ahora, recién jubilado, Rodolfo se encuentra con que recobra la intimidad inesperada de su cuñada Nora, viejo amor de juventud, pero también con una noticia inquietante: van a excarcelar a su hermano parricida, aquejado de una enfermedad incurable, y no tiene otro destino que la casa familiar. En esa tensa espera, y durante poco más de una semana, se reavivarán viejos rencores, secretos familiares que creían enterrados, y en especial los detalles del sangriento asesinato que cambió la vida de todos en la familia. Solo la llegada de la hija de Rodolfo, y la intervención de un joven triunfador en una Habana desahuciada, darán el último y desesperado apoyo a Rodolfo. Un relato dramático, una novela magistral, que cuenta cincuenta años de historia de un país.
En la casa familiar de La Araira, donde ocho hermanas conviven bajo la sombra de una madre devastada y una estirpe carcomida, cada silencio es una amenaza. La séptima de ellas, Nazarena, barre obsesivamente el patio para ahuyentar las desgracias, pero es en el polvo donde se abren las grietas: las rivalidades de las hermanas, los muertos que regresan, el deseo como huida, los animales que presagian desastres y un pasado que se encarna en visiones y terror. La prosa de Karina Sainz Borgo, llena de intensas imágenes y resonancias ancestrales, ilumina poco a poco lo que intenta ocultar cada una de estas mujeres.
Con ecos de Rulfo, García Márquez, Lorca y el universo de violencia y desesperación de La hija de la española, esta novela explora la fragilidad humana de manera honda y perturbadora, lleva al extremo las tensiones entre culpa, poder y supervivencia, y nos muestra un territorio donde lo real y lo alucinado se entrelazan con exactitud inquietante. Nazarena es la historia de una fractura familiar que late como un corazón enfermo y confirma la maestría de la autora para llevar la tradición a un lugar propio.
Una novela -Ibdas las almas-, en la que sólo una ciudad, Oxford, y un escritor rey de un reino sin trono en la pequeña isla de Redonda eran reales, consiguió que sus lectores se empeñaran en confundir lo ficticio con lo real, por lo que su autor, desbordado, decidió convertir lo real en ficticio. Y así, en Negra espalda del tiempo, encontramos un niño zurdo que escribe su nombre -Xavier- al revés, de derecha a izquierda, en un quizá no del todo involuntario deseo de retroceder; un hermano muerto; un escritor que, después de sobrevivir a la Primera Guerra Mundial, se cruzó en México con una bala perdida; una maldición en La Habana; un piloto mercenario y tuerto al que la muerte siempre pasaba de largo, y tantos otros, transportados al revés del tiempo, allí donde «aún no ha pasado ni se ha perdido, y quizá por eso no es ni siquiera tiempo». El único lugar donde la convivencia entre vivos y muertos parece ser posible.
Una mujer se reencuentra con un antiguo amante, pero entre ellos solo queda un profundo vacío. Otra siente que la soledad le aprieta el cuello una noche en Melilla. Una familia debe abandonar su casa de madrugada para no morir en un incendio. Un asesino contiene su perversidad el día de su cumpleaños. Un hombre imagina a su exmujer afrontando la cotidianidad sin él. Una pareja se enfrenta a una decisión que dinamitará su amor mientras una rata corretea por el portal de su casa. Dos vecinos conviven con la incomunicación y los prejuicios durante años.
En estos relatos, gran parte de ellos inéditos, Lara Moreno aborda con sutileza los ángulos escondidos de las relaciones humanas y los temibles silencios que con frecuencia las atraviesan.