¡Levanta las solapas para encontrar al grúfalo! El pequeño ratón lo está buscando, ¿le ayudas a encontrarlo? Asómate a las rocas, mueve los arbustos, observa con atención la copa de los árboles ¡y descubre todos los secretos que esconde el bosque!
Una noche tormentosa, la bruja sale volando con su gata en la escoba, pero, con tanto viento... ¡se le vuelan las cosas! Menos mal que los animales acuden en su ayuda y encuentran los objetos perdidos. Levanta las solapas para encontrarlos... ¡y descubre un pop-up final!
La pequeña Tetera tiene una misión muy importante: debe llevar las cookies que ha encargado el ilustrísimo Conde para su fiesta? ¡Y tiene que correr mucho para llegar a tiempo! Por el camino, muchos personajes un poco golosos le van a pedir uno de los riquísimos dulces, pero a pesar de todo, la valiente Tetera intentará llegar hasta la casa del Conde. Vive con nosotros esta gran aventura en la que el valor de una pequeña Tetera vencerá al capricho de un Conde muy poderoso.
Qué dices? ¿Que este libro es peligroso? A Medu no le va NADA lo peligroso... ¿Puedes ayudarla a salir? Sobre todo, no hagas movimientos bruscos ni ruidos fuertes... ¡Y no toques nada! Nuestra querida (y a menudo angustiada) Medu protagoniza este álbum interactivo de nuevo formato y repleto de peligros. El lector podrá ayudar (o no) a Medu a escaparse de serpientes marinas, de toda clase de objetos punzantes y de algún que otro mordisco. Pero ¡cuidado! ¡Que este álbum es peligros...amente divertido! Otra aventura para los fans más consolidados de la pareja marina, o para que nuevos lectores puedan sumergirse en este universo tan narvalástico.
Tener la pretensión de ser astronauta, la ilusión de recorrer los siete mares o la fantasía de conocer a un dinosaurio suena irreal, pero es una manera de fomentar la imaginación de los niños y de desarrollar sus capacidades para establecer metas y propósitos por los que luchar en la vida. El mundo puede ser un lugar mágico en el que cumplir sueños tan bonitos como saltar en los charcos o tener miles de amigos, por tanto... ¡Que nada ni nadie impida a los niños soñar a lo grande!