La magia no está reñida con la televisión. Cada año, el famoso canal Embrujo TV retransmite en directo el gran concurso de talentos infantiles ¡Menudos Hechiceros! En esta ocasión, Marcus y sus amigos serán los encargados de llevar el premio hasta el hotel donde se graba el programa. Parece una misión fácil, pero… ¿podrán mantenerlo a salvo?
El cuervo de Marcus, Mr. Rayo, no solo tiene malas pulgas. ¡También es un gran glotón! A causa de un empacho, el pájaro va a tener que pasar la noche en el Sanatorio de Mascotas Mágicas. Allí viven ingresados otros muchos animales extraños… hasta que Mr. Rayo los convence a todos para escapar de la clínica.
Los negocios de magia a domicilio de Suncity se están quedando sin clientela. Y todo por culpa de una empresa de reparto clandestina llamada Secreto Encanto. La pandilla de Marcus no tendrá más remedio que aliarse con sus rivales de Magic Exprés si quiere detener a los misteriosos contrabandistas. La cuestión es…
¿Dónde diablos se ocultan?
Una nueva moda está causando furor entre los aprendices de brujo. Se trata de los munchins, unos muñecos parlantes que ha inventado el mismísimo Bubu. Todo parecer ir viento en popa para él y su abuelo. Al menos hasta que los elfos reciben una misteriosa llamada pidiendo ayuda con uno de los juguetes…
¿Qué puede estar fallando?
Marcus y sus amigos han recibido un encargo desde la lujosa mansión de Villa Cuervo. Es allí donde conocen a los Krepúsculo, una familia muy distinguida que está a punto de heredar la fortuna de su bromista tío Igor. Sin embargo, alguien parece dispuesto a todo para dejarlos fuera del testamento.
¿Podría ser un fantasma?
En una esplendorosa hacienda del Valle del Cauca, en medio de la naturaleza exuberante, se fragua en silencio el amor entre Efraín y María. Es un amor tan poderoso como imposible. Los fugaces encuentros entre los amantes, los breves diálogos, las descripciones de gestos y actitudes se narran con una delicadeza llena de melancolía. Edición con prólogo de Pablo Montoya y estudio crítico de la obra de Cristo Figueroa.