Junio de 1960. Un temporal mantiene aisladas en la idílica isla de Utakos, frente a Corfú, a nueve personas alojadas en el pequeño hotel local. Nada hace presagiar lo que está a punto de ocurrir: Edith Mander, una discreta turista inglesa, aparece muerta en el pabellón de la playa. Lo que parece un suicidio revela indicios imperceptibles para cualquiera salvo para Hopalong Basil, un actor en decadencia que en otro tiempo encarnó en la pantalla al más célebre detective de todos los tiempos. Nadie como él, acostumbrado a aplicar en el cine las habilidades deductivas de Sherlock Holmes, puede desentrañar lo que de verdad esconde ese enigma clásico de habitación cerrada. En una isla de la que nadie puede salir y a la que nadie puede llegar, inevitablemente todos se acabarán convirtiendo en sospechosos en una fascinante novela-problema donde la literatura policial se mezcla de modo asombroso con la vida.
Junio de 1960. Un temporal mantiene aisladas en la idílica isla de Utakos, frente a Corfú, a nueve personas alojadas en el pequeño hotel local. Nada hace presagiar lo que está a punto de ocurrir: Edith Mander, una discreta turista inglesa, aparece muerta en el pabellón de la playa. Lo que parece un suicidio revela indicios imperceptibles para cualquiera salvo para Hopalong Basil, un actor en decadencia que en otro tiempo encarnó en la pantalla al más célebre detective de todos los tiempos. Nadie como él, acostumbrado a aplicar en el cine las habilidades deductivas de Sherlock Holmes, puede desentrañar lo que de verdad esconde ese enigma clásico de habitación cerrada. En una isla de la que nadie puede salir y a la que nadie puede llegar, inevitablemente todos se acabarán convirtiendo en sospechosos en una fascinante novela-problema donde la literatura policial se mezcla de modo asombroso con la vida.
Una tarde, cuando Roberto Lanza se dispone a recoger a su hijo de cinco años a la salida de un colegio madrileño, la profesora le pide explicaciones sobre una sospecha de pedofilia que ha provocado algo que ha dicho el niño. Este es el desencadenante de una historia híbrida entre el thriller psicológico, la novela de corte social y una trama de estirpe kafkiana con un ritmo frenético y alta tensión narrativa. El entorno juzga sin pruebas y la culpa se cierne sobre la vida del protagonista, como en El proceso, convirtiéndola en un repentino infierno donde ni el amor ni las amistades son territorio seguro. En el patio del colegio cualquier comentario es fuente de paranoia en la psique compleja y atípica de Roberto Lanza. La encrucijada que se le ofrece lo lleva por caminos de alto riesgo y decisiones que casi nadie entendería.
Condenado por un crimen de sangre, el oficial romano Lucio Fedro tiene la peligrosa misión de seguir los pasos de un hombre del que todo el mundo habla pero del que poco se sabe: Jesús de Nazaret.
No hay rincón del Imperio donde no se oiga su nombre. Unos dicen que es un revolucionario; otros, un simple profeta; él afirma ser "el hijo de Dios". Lo que está claro es que ese hombre está desafiando el poder de Roma y Lucio deberá desentrañar los misterios que rodean su figura al tiempo que se enfrenta a las sombras de su propio pasado.
Todos conocen el poder de su nombre
Pocos se han acercado a su lado más humano.
Trágica y gloriosa, una historia más allá de la fe.
Siglo I. Condenado por un crimen de sangre, el oficial romano Lucio Fedro tiene la peligrosa misión de seguir los pasos de un hombre del que todo el mundo habla pero del que poco se sabe: Jesús de Nazaret.
No hay rincón del Imperio donde no se oiga su nombre. Unos dicen que es un revolucionario; otros, un simple profeta; él afirma ser "el hijo de Dios". Lo que está claro es que ese hombre está desafiando el poder de Roma y Lucio deberá desentrañar los misterios que rodean su figura al tiempo que se enfrenta a las sombras de su propio pasado.
Conmigo estás a salvo. Siempre te protegeré. A primera vista, Jake Sharp y Camille Logan no tienen nada en común. Él, un antiguo militar, esconde un pasado oscuro y quiere alejarse de todos y simplemente seguir adelante con su vida sin...