Seis meses. Un trato. Una última temporada. Y dos personas que no creían en el «juntos para siempre».
Mi vida pende de un hilo. O, más en concreto, de un vaquero testarudo que no quiere volver al ruedo. Tengo dos semanas para convencer a Nate Sullivan —la leyenda desaparecida del rodeo— de que regrese al circuito, o la agencia de marketing deportivo donde trabajo me despedirá.
Lo que descubro en Montana destroza todas mis expectativas: el cinco veces campeón mundial vive escondido del mundo, protegiendo algo demasiado valioso como para dejar que nadie lo descubra.
Le ofrezco un trato que no puede rechazar: yo le prometo no desvelar su secreto a cambio de que salve mi trabajo. Lo que no le digo es que ya he perdido mi apartamento, mi dignidad y casi mi carrera por su culpa.
Tampoco le menciono que cada vez que sus ojos verdes se clavan en mí, o que sus manos encallecidas rozan mi piel, mi cuerpo entero se convierte en un hervidero de sensaciones que no puedo controlar.
En el amor y en la guerra las cosas no siempre son lo que parecen. Cuando hay espías de por medio, nunca lo son.
Los servicios de inteligencia españoles han detectado en Madrid unas extrañas comunicaciones entre un ciudadano ruso y un miembro del Frente Polisario. Pronto se dan cuenta de que el Kremlin está buscando crear un nuevo conflicto entre Marruecos y Argelia que distraiga la atención sobre la guerra de Ucrania. El CNI ha de actuar con rapidez si quiere evitar otro conflicto internacional, y la única manera de hacerlo sin dejar ningún rastro es volver a recurrir a Asís, quien ha iniciado una nueva vida con su mujer en Mallorca. Sin embargo, cuando has sido espía, aunque fuera por accidente, tu pasado siempre acaba llamando a la puerta.
Operación Shylock es una novela que se mantiene en la frontera entre el ensayo y la ficción, la seriedad y la alta comedia, la historia y la pesadilla.
En este libro, diabólicamente imaginativo, que podría -o no- ser una novela, Philip Roth conoce a un hombre que podría -o no- ser Philip Roth. Porque alguien con ese nombre ha estado viajando por Israel, haciendo propaganda del Diasporismo, una insólita doctrina que pregona la necesidad de un nuevo éxodo, pero en dirección contraria. Roth intenta detenerle, incluso si esto significa hacerse pasar por su propio «doble».
Con un agudísimo suspense, una irreverente especulación filosófica y una serie de personajes que incluyen a agentes de inteligencia israelíes, exiliados palestinos, criminales de guerra y un miembro de una organización llamada Antisemitas Anónimos, Operación Shylock es un acertado juego entre realidad y ficción.
La narradora de esta novela estudia para consolidar su futuro profesional. Ha conseguido un puesto de interina en una oficina administrativa, y afrontar una oposición parece ser el paso lógico en su carrera. Sin embargo, otro tipo de oposición, la interna, basada en su observación del día a día funcionarial, hace que no lo tenga nada claro. El edificio donde ha sido destinada, tan gigantesco como hermético, es un lugar de jerarquías incomprensibles, que la expulsa al mismo tiempo que la absorbe. Como nadie le explica sus funciones, se ve forzada a improvisar, disimular por vergüenza y registrar su malestar con dibujos y poemas tan desplazados de la realidad como el trabajo mismo. Los funcionarios que la rodean, cada uno con sus particularidades y conflictos, han desarrollado los tics y las manías propios de las rutinas laborales y la obediencia acrítica.
Lord Orlando, un joven cortesano inglés con aspiraciones literarias, descubre un día al despertar que se ha convertido en una mujer. Su verdadera esencia sigue siendo la misma, pero la vida de lady Orlando cambia de manera radical: por un lado, tiene que enfrentarse a los prejuicios de la época, pero por otro adquiere el don de la inmortalidad. Orlando vive más de 300 años, pero solo envejece en apariencia hasta los 36, lo que le convierte en testigo de un mundo cambiante que sirve de excusa a Virginia Woolf para presentarnos una refinada parodia del género biográfico y una sátira brutal del sexismo. Nos hallamos ante una obra inmortal en todos los sentidos, una carta de amor a la literatura, la libertad sexual y la vida. La novela más optimista de una de las mentes más brillantes y revolucionarias del siglo XX
Desde que se publicó en 1928, Orlando ha sido una de las novelas más populares de Virginia Woolf, tanto por su originalidad como por su espíritu transgresor. Narra la vida de un joven caballero inglés de la corte isabelina, apuesto, rico, seductor e interesado por las artes y las letras —figura que se inspiraba vagamente en la escritora Vita Sackville-West, amiga y amante de la autora—, que atraviesa la historia desde el siglo XVI hasta el XX y que un buen día, de forma totalmente fortuita e impensada, se despierta convertido en mujer.
Las peripecias del (o de la) protagonista a través del tiempo permiten a Virginia Woolf elaborar una peculiarísima reflexión sobre la historia, el género y las emociones, a la vez que ofrece al lector un ejemplo más que sugerente sobre la ausencia de límites en la creación artística.