En la incesante bibliografía en torno a Franz Kafka, hace ya mucho que El otro proceso (1968), de Elias Canetti, ocupa un lugar muy destacado. Este volumen presenta una nueva edición de este ensayo fundamental, a la que se suma un ingente material rigurosamente inédito: el contenido de los «cuadernos» en los que, mientras lo escribía, Canetti fue realizando anotaciones de todo tipo. Se trata de notas de lectura (de la lectura sistemática que Canetti emprendió entonces de la obra entera de Kafka), con la que se mezclan otras muchas en las que el autor de Masa y poder proyecta sobre Kafka sus propias obsesiones, y contrasta su propia personalidad con la de él. Se accede de este modo al laboratorio de ideas, de revelaciones y de vivencias de las que emergió El otro proceso, cuyo texto queda expuesto a nuevas luces.
Los trabajos preparatorios de El otro proceso tuvieron lugar en un periodo de gran efervescencia tanto en la vida íntima como en la trayectoria literaria de Canetti, y se concentraron en un año –el de 1968– también de enorme efervescencia política y cultural. De todo ello queda reflejo en los apuntes aquí reunidos, a los que se suman todos aquellos que Canetti había dedicado a Kafka durante los años anteriores a recibir el encargo de escribir El otro proceso, más otros muchos posteriores a la publicación del ensayo hasta su muerte, en 1994.
Se compendia así la práctica totalidad de cuanto escribió Canetti en relación a «el escritor que más puramente ha expresado nuestro siglo y al que, por lo tanto, considero como su manifestación más esencial».
Profesor universitario en una pequeña ciudad de Nueva Inglaterra, el británico Howard Belsey está pasando, a sus cincuenta y siete años, por uno de sus momentos más bajos: su futuro académico parece definitivamente estancado y, en su casa, las cosas van de mal en peor. Tras treinta años de convivencia con Kiki, una hermosa activista afroamericana que ahora pesa ciento veinte kilos, un desliz amoroso amenaza con hundir su matrimonio. En cuanto a sus tres hijos, se encuentran absortos en sus propias vidas: el enamoradizo y sesudo Jerome se ha convertido al cristianismo; la ingenua y ambiciosa Zora sigue los dictados de su precoz inteligencia, y el quinceañero Levi es un abanderado de la negritud.
Y como si el panorama no fuera lo bastante complejo, el odiado Monty Kipps, especialista en Rembrandt como él y su adversario más acérrimo, ha sido invitado a formar parte del cuerpo académico de la universidad.
Poco después de que el comisario Adamsberg haya regresado a París tras cerrar un caso en Bretaña, la policía de Rennes le pide ayuda para resolver un crimen que parece guardar relación con una oscura leyenda local: el fantasma de un conde apodado «el Cojo», cuya pata de palo sigue resonando por los corredores del castillo de Combourg. Adamsberg se desplaza con su equipo a la zona, donde se ha hallado el cadáver de un vecino después de que el siniestro caminar del cojo se oyera de noche por las calles de Louviec. En el transcurso de la investigación, el comisario no dejará de percibir, sin lograr conectarlas ni darles forma concreta, sus habituales «burbujas mentales», que preceden siempre a la inspiración necesaria para resolver cualquier misterio. Buscando la quietud que permita que estas afloren, comienza a visitar un famoso dolmen situado en las inmediaciones del pueblo. Allí, tendido sobre la losa superior, entre cielo y tierra, en una construcción de piedra de más de 3000 años de antigüedad, Adamsberg buscará la solución al enigma…
Poco después de que el comisario Adamsberg regrese a París tras cerrar un caso en Bretaña, la policía de Rennes le pide ayuda para resolver un crimen que parece guardar relación con una oscura leyenda sobre el fantasma de un conde apodado «El cojo», cuya pata de palo sigue resonando por los corredores del castillo de Combourg. Adamsberg se desplaza con su equipo a la zona, donde se ha hallado el cadáver de un vecino después de que el siniestro caminar del cojo se oyera de noche por las calles de Louviec. Como necesita quietud para resolver el misterio, el comisario visita un dolmen que está cerca del pueblo. Y allí, tendido sobre la losa superior, en una construcción de piedra de más de 3.000 años de antigüedad, buscará la solución al enigma...
A finales de enero de 1939, apenas dos meses antes del final de la guerra civil, un grupo de prisioneros franquistas es fusilado cerca la frontera francesa por soldados republicanos que huyen hacia el exilio. Entre esos prisioneros se halla Rafael Sánchez Mazas, fundador e ideólogo de la Falange, poeta y futuro ministro de Franco, quien consigue milagrosamente escapar y ocultarse en el bosque mientras los republicanos lo persiguen; hasta que un soldado lo descubre, lo encañona y, mirándolo a los ojos, le perdona la vida.
Sesenta años más tarde, un novelista fracasado descubre por azar este enterrado episodio bélico y, fascinado por él, emprende una investigación para aclarar sus circunstancias y desentrañar su significado. ¿Quién era de verdad Rafael Sánchez Mazas? ¿Cuál fue su verdadera peripecia de guerra? ¿Quién fue el soldado que le dejó escapar? ¿Y por qué lo hizo? ¿Qué secreto escondía su mirada?
Novela revolucionaria y deslumbrante, Soldados de Salamina cosechó un extraordinario éxito de crítica y público y catapultó la carrera de uno de los novelistas más prestigiosos de la actual narrativa española. Desde entonces no ha dejado de leerse en todo el mundo con creciente admiración y catorce años más tarde sigue siendo, como afirmó Mario Vargas Llosa, «una de las grandes novelas de nuestro tiempo».