De una a siete de la tarde -mis horas oficiales o "teóricas" de
trabajo- me confieso un impostor, un chambón, un equivocado esencial. De
noche (conversando con Xul Solar, con Manuel Peyrou, con Pedro Henríquez
Ureña o con Amado Alonso) ya soy un escritor. Si el tiempo es húmedo y
caliente, me considero (con alguna razón) un canalla; si hay viento sur,
pienso que un bisabuelo mío decidió la batalla de Junín y que yo mismo
he consumado unas páginas que no son bochornosas. Me pasa lo que a
todos: soy inteligente con las personas inteligentes, nulo con las
estúpidas.
Hacia 1957 reconocí con justificada melancolía que estaba quedándome
ciego. La revelación fue piadosamente gradual. No hubo un instante
inexorable en el tiempo, un eclipse brusco. Pude repetir y sentir de
manera nueva las lacónicas palabras de Goethe sobre el atardecer de cada
día: Alles nahe werde fern (Todo lo cercano se aleja). Sin prisa pero
sin pausa -¡otra cita goetheana!- me abandonaban las formas y los
colores del querido mundo visible. Perdí para siempre el negro y el
rojo, que se convirtieron en pardo. Me vi en el centro, no de la
oscuridad que ven los ciegos, como erróneamente escribe Shakespeare,
sino de una desdibujada neblina, inciertamente luminosa que propendía al
azul, al verde o al gris. Ya no había nadie en el espejo; mis amigos no
tenían cara; en los libros que mis manos reconocían solo había párrafos
y vagos espacios en blanco pero no letras.
Él tiene que seguir las reglas del juego… pero por ella, estaría dispuesto a romperlas todas.
Como capitán del Blackcastle Football Club, Vincent DuBois debería estar en la cima del mundo.
Pero cuando su fama le trae problemas, se ve atrapado en su peor pesadilla: compartir piso con la hija de su entrenador, sabiendo que ella es una tentación imposible de resistir.
La convivencia se complica cuando ambos hacen una peligrosa apuesta que los acerca aún más, y se da cuenta de que está metido en un lío más grande de lo que pensaba.
Siempre ha jugado para ganar, pero por ella lo arriesgaría todo.
Algo pasa entre la estrella de Hollywood Rio McQuoid y Ferne Resnik, la discreta becaria del estudio, convertida sin proponérselo—como una cenicienta moderna—en protagonista de la próxima sensación de Netflix.
Él es tremendamente atractivo, engreído y atormentado, pero también tierno. Ella, auténtica y creativa, con personalidad e ideas claras, ¿o no?
La tensión sexual entre ellos es altísima, pero nada es fácil en la vida de un divo del cine… ¿Conseguirán Ferne y Rio superar las dificultades? ¿O lo suyo no llegará ni a romance pasajero?
En esta obra maestra, publicada en 1923, Jean Cocteau nos muestra, a través de Thomas, su propia experiencia en el París de la Primera Guerra Mundial. Cuando se publicó fue calificada de escandalosa por una sociedad para la que la guerra era un asunto sagrado que debía quedar al margen de cualquier mirada irónica o crítica. Cocteau se disfraza y, por medio de la impostura de su personaje, crea una realidad distinta de la que le tocó vivir. El relato nos va ofreciendo una serie de acontecimientos tan irreales como sorprendentes en los que Thomas, un muchacho de dieciséis años dotado de una especial personalidad, no tiene más remedio que jugar, provocando en los personajes que lo rodean una irresistible confianza y atracción. «Hay gentes que lo poseen todo y no consiguen mostrarlo, ricos tan pobres y nobles tan vulgares que la incredulidad que inspiran acaba por volverlos tímidos y les confiere una actitud sospechosa. En ciertas mujeres las perlas más bellas se tornan falsas. En cambio, en otras, las perlas falsas parecen verdaderas. De igual modo, existen hombres que inspiran una confianza ciega y disfrutan de privilegios a los que no podrían aspirar. Guillaume Thomas pertenecía a esa raza de bienaventurados.»
Un libro lleno de sensaciones, reflexión y gran belleza, RTL.
Barbery disecciona a través de un grupo de personajes la amistad como una conversación que continúa más allá del tiempo y las fronteras, Harper's Bazaar.
Cautivador de principio a fin, Marie France.
Una emocionante meditación sobre lo que separa y une a los vivos y a los muertos, el amor y la amistad, la inocencia y la corrupción, la magia de los lugares que habitamos…, Madame Figaro.
Muriel Barbery busca y encuentra la armonía, Le Monde des Livres
Margaux se presenta en el entierro de un amigo de la infancia, Thomas Helder, años después de abandonar a los suyos sin explicación. En la casa familiar de Thomas, en plena campiña occitana, resurgen con fuerza los recuerdos de su pasado en Ámsterdam y de ese rincón de Francia en el que crecieron, se amaron y, a veces, se mintieron.